A un año de la conformación del triunvirato de la CGT, y en medio de una campaña electoral, se produce una nueva movilización de los trabajadores a la Plaza de Mayo.

LA MARCHA DEL 22 DE AGOSTO

Por Carlos "Chino" Fernández (FOTO)

Una vez más y como se viene desarrollando, confluyen en una acción callejera, la CGT, las dos centrales de la CTA, los movimientos sociales y diversas corrientes de izquierda. Más allá de las sospechas de que la marcha estuvo fogoneada por razones de internas sindicales y políticas en un contexto electoral, lo cierto es que en la movilización se hizo presente el conjunto de la clase trabajadora activa, desocupada y precarizada.

Por Carlos Chino Fernández

NAC&POP

23/08/2017

A un año de la conformación del triunvirato de la CGT, y en medio de una campaña electoral, se produce una nueva movilización de los trabajadores a la Plaza de Mayo.

Una vez más y como se viene desarrollando, confluyen en una acción callejera, la CGT, las dos centrales de la CTA, los movimientos sociales y diversas corrientes de izquierda.

Más allá de las sospechas de que la marcha estuvo fogoneada por razones de internas sindicales y políticas en un contexto electoral, lo cierto es que en la movilización se hizo presente el conjunto de la clase trabajadora activa, desocupada y precarizada.

Los hechos que confirman esta aseveración en este presente, comienzan el 29 de abril de 2016, con la movilización al monumento al trabajo, llegando a este 22 de agosto a Plaza de Mayo.

La CGT ha incorporado la agenda social, reivindicando en la práctica la ley de emergencia social el año pasado, hasta la requerida ley de emergencia alimentaria de hoy, entre otros reclamos.

Ahora bien: ¿Cuál es el contexto político general en que se produce la marcha?

Las PASO, celebradas el 13 de agosto, nos deja un escenario-más allá del resultado final en la provincia de Bs As-, de expansión nacional de “Cambiemos”.

Una alianza electoral que nace del “PRO- partido” en la ciudad puerto más importante del país, evolucionando hacia un partido de alcance nacional, más cerca de expresar una suerte de populismo conservador, que un neo-liberalismo heredero del Consenso de Washington.

En la orilla opuesta tenemos un peronismo con las siguientes características:

1) El Peronismo está dividido no en tres, sino en cuatro partes.

La cuarta parte está dentro mismo de Cambiemos, ya sea por cooptación de dirigentes políticos y sociales o por atracción del voto ciudadano.

2) Mientras el partido de gobierno se nacionaliza, el Peronismo se provincializa en la Nación y se municipaliza en la provincia de Bs As, sobretodo en el Conurbano Bonaerense.

3) El Peronismo como estructura de partido unificada y de extensión nacional, está diluyéndose, mientras que su identidad se disputa entre sus diferentes sectores: Gobernadores, intendentes, sindicatos, frentes electorales…

4) La expansión de la alianza cambiemos a nivel nacional, supone una nueva vertebración de sectores de tradición obrero-trabajadoras con diferentes capas medias, mientras en el peronismo se produjo el proceso inverso:

Distanciamiento de capas medias con segmentos de trabajadores.

La Plaza de Mayo de ayer y las urnas de agosto hablaron de ello.

El corazón de la crisis hace al sistema de valores y a la identidad extraviada del Peronismo, cuya recomposición no se resuelve con fórmulas electorales para la ocasión.

 

N&P: El Correo-e del autor es Carlos Fernández cafchino2000@yahoo.com.ar