Yo sé que le duelen los días, compañero, se que le queman la manos por las cosas que le faltan, por todo aquello que tan salvajemente derrumbaron, por lo que fuimos perdiendo, pero sacúdase la decepción y salga a la calle sonriendo con todo su enojo, salga con la fuerza que nos dejaron en los huesos aquellos que se fueron y lucharon primero.

LATE

Por Alejandro Ippolito

No hay otra forma de abrirle los ojos al futuro que no entregarse jamás, para que sepan los traidores que nunca nos olvidaremos y que los que bailan ahora sobre este triste desierto comprendan que un pueblo que respira en las calles, como hijos de un mismo aliento, es un pueblo que late al compás de su historia y se juega por entero.

 

 

 

Por Alejandro Ippolito

 

 

Yo sé que le duelen los días, compañero, se que le queman la manos por las cosas que le faltan, por todo aquello que tan salvajemente derrumbaron, por lo que fuimos perdiendo, pero sacúdase la decepción y salga a la calle sonriendo con todo su enojo, salga con la fuerza que nos dejaron en los huesos aquellos que se fueron y lucharon primero.

 

Pero salga entero, no se deje nada en un rincón de la casa, entre la sombras, sufriendo. Salga abrigado con mi abrazo, compañero, porque la calle no es fácil y es muy duro este invierno.

 

Salga con su voz en alto para pelearle un lugar al viento, lleve su memoria en el bolsillo izquierdo, junto al corazón, donde guarda sus sueños y tómese de la mano con quien marche a su lado para seguir resistiendo.

 

No hay otra forma de abrirle los ojos al futuro que no entregarse jamás, para que sepan los traidores que nunca nos olvidaremos y que los que bailan ahora sobre este triste desierto comprendan que un pueblo que respira en las calles, como hijos de un mismo aliento, es un pueblo que late al compás de su historia y se juega por entero.

 

Levante la cabeza, agite las banderas y bese los pañuelos que siempre es la hora, siempre es el momento, vamos a mirarlos a los ojos, a los que nos dan por muertos.

 

La puerta está abierta, afuera nos espera el mismo sol, la misma lluvia, el mismo cielo, escuche, nos llaman, salgamos compañero.