Los obreros de Morón y los trabajadores argentinos y del mundo entero te lloramos, Jorge Marziali.

TE LLORAMOS, JORGE MARZIALI

Por Ernesto Jauretche

Militante, Amigo, “Cebollita y huevo”, bien “Padentrano”, Obrero peronista, cantor, autor, artista, ¡COMPAÑERO! “San Lagente” y “Cuando Perón era Cangalllo”, seguirán “Caminando junto a Arturo Jauretche”. La esencia del trovador popular en una frase: “La fiesta que llevo adentro es el canto compartido”.

 

 

Por Ernesto Jauretche

La Plata, 9 de julio 2017

 

 

Los obreros de Morón y los trabajadores argentinos y del mundo entero te lloramos, Jorge Marziali.

 

Murió en Santa Clara, Cuba, luego de presentarse en el Festival del Caribe. Había terminado su actuación con su canción “El niño de la estrella”, dedicada al Che Guevara. ¿Casualidad? ¿Qué mejor final pueden tener los combatientes del peronismo revolucionario?

 

Militante, Amigo, “Cebollita y huevo”, bien “Padentrano”, Obrero peronista, cantor, autor, artista, ¡COMPAÑERO! “San Lagente” y “Cuando Perón era Cangalllo”, seguirán “Caminando junto a Arturo Jauretche”. La esencia del trovador popular en una frase: “La fiesta que llevo adentro es el canto compartido”.

 

Lo vio nacer la peña de las Chacras donde renació la música del interior argentino, el folklore cuyano, que venía de La Tropilla de Huachi Pampa del inigualable Buenaventura Luna y la voz famosa de Antonio Tormo hasta el Nuevo Cancionero con  Mercedes Sosa y Armando Tejada Gómez. Partió a la fama en el ‘76 luego de que “me reventaran la casa”.

 

Fue periodista de la prensa grande y de los audaces géneros progres de la prensa setentista, animador de radio, poeta y como encomio a la creatividad, sobre todo, CANTOR. Sin pretensiones ni condicionamientos. Allí donde cualquiera de las múltiples alegres citas de la gente laboriosa y afable, a lo largo y a lo ancho de Argentina y de la Patria Grande se lo demandara, él estuvo: un sinnúmero de actuaciones sin más trascendencia ni precio que el cariño de la sencilla familia criolla. Ese es el sello que lo personifica.

 

Las peñas cuyanas, los obreros de Morón, Don Arturo Jauretche, Marita Londra, los militantes de los pueblos de la provincia de Buenos Aires, los festivales latinoamericanos, ¡cómo te vamos a extrañar, hermano, sin tu sinceridad y tu modestia, tu canción, tu calor y tu sensibilidad popular!

 

Hoy, como lo desearías, elevo la plegaria que contiene tu “Elogio del estar despierto” más que nunca y elegimos entre tus muchas osadías aquella de “Yo elijo criollos”; igual que vos, con todo orgullo y alegría. Por eso serás inmortal en la memoria de los pobres.

 

Por eso, desde la humildad, este homenaje tan sencillo a tan grande artista popular.

 

¡Viva la Patria!