Esta mañana, cruzando la Plaza de Mayo hacia el subte junto a mi hijo tuvimos la oportunidad de ver pasar un grupo de granaderos que se dirigía a la catedral a hacer el cambio de guardia en la entrada del mausoleo del Gral. San Martin

LOS SIETE GRANADEROS

Por Juan del Barrio

Cada dos horas regresan los otros cinco y se efectúa el cambio de guardia, hasta el final del día en que los 7 regresan a la casa rosada; así cada día hábil, bajo el sol o la lluvia, los 7 granaderos custodian los restos de su jefe; por que siete?

Por Juan del Barrio

NAC&POP

25/05/2017

Esta mañana, cruzando la Plaza de Mayo hacia el subte junto a mi hijo tuvimos la oportunidad de ver pasar un grupo de granaderos que se dirigía a la catedral a hacer el cambio de guardia en la entrada del mausoleo del General San Martin y los seguimos para ver la breve ceremonia, momento que aproveché para volver a relatarle a mi hijo la historia de esa ceremonia:

“En 1826 regresaban a Buenos Aires los últimos 78 granaderos, eran los restos del Ejército de Los Andes; lo hacían después de 10 años, sin ver a su familia, cansados, varios enfermos, andrajosos.»

ERAN HÉROES , y nadie salió a recibirlos, nadie los vitoreó en esa entrada que debió ser triunfal.

Para más,  la unidad fue disuelta por el presidente Rivadavia y su personal distribuido entre los diferentes cuerpos del ejército.

54 años mas tarde, el 28 de mayo de 1880, llegaban a Buenos Aires, a bordo del vapor Villarino, los restos del Gral. San Martin.

Los últimos 7 Granaderos a Caballo que aun vivían, viejos ya, por su propia cuenta y determinación se reunieron, vestidos con los restos de sus antiguos uniformes y marcharon a caballo al puerto a recibir a su jefe.

Escoltaron el féretro hasta la catedral y allí montaron guardia a la entrada del mausoleo durante toda la noche.

Al amanecer se despidieron y se perdieron en la historia.

Pasaron otros 23 años y el 29 de mayo de 1903 el presidente Roca firma el decreto que determinó la recreación del Regimiento de Granaderos a Caballo sobre la base del mejor regimiento de caballería de línea, usando como uniforme de parada el histórico que diseñara el General San Martin.

Cuatro años mas tarde el presidente Figueroa Alcorta lo designa Escolta Presidencial.

Desde entonces cada mañana puede verse a un grupo de 7 granaderos marchar desde la casa de gobierno a la catedral, donde dos de ellos quedan montando guardia a la entrada del mausoleo del General San Martin.

Cada dos horas regresan los otros cinco y se efectúa el cambio de guardia, hasta el final del día en que los 7 regresan a la Casa Rosada.

Así cada día hábil, bajo el sol o la lluvia, los 7 granaderos custodian los restos de su jefe.

¿Por que siete?

¡Por que no 10 ó 12?

En memoria de aquellos últimos 7 granaderos que en 1880 fueron los primeros en realizar, por «motu propio», esa custodia.

JDB/