Se sienten un ejército, pero jamás han olido la pólvora. Se han llevado Historia a marzo. Siempre.

LOS PUROS, PUROS

Del compañero Hugo Barcia, brillante.

 

¡AY, LOS PUROS! . Llegan últimos pero se disfrazan de únicos.
Ni siquiera profesan la fe de los conversos porque eso significaría creer en lo anterior y, ya se sabe, en el siglo pasado no hubo nada memorable.

 

 

¡AY, LOS PUROS!

Llegan últimos pero se disfrazan de únicos.

Ni siquiera profesan la fe de los conversos porque eso significaría creer en lo anterior y, ya se sabe, en el siglo pasado no hubo nada memorable.

Se fanatizan pero no se emocionan.

Creen que la historia nació con ellos: antes de nuestro nacimiento era la oscuridad, aseguran.

Son inquisidores y encienden piras funerarias para quemar impíos.

Lanzan proclamas incendiarias que no queman a nadie y pintan cruces en las puertas de los traidores.

Juegan con nuestro futuro como si se tratara de una partida de ajedrez: cantan jaque y no es mate, es té inglés.

Sus pasquines están escritos con faltas de ortografía y con la insensatez de los novatos presuntuosos.

Se sienten un ejército, pero jamás han olido la pólvora.

Se han llevado Historia a marzo. Siempre.

Y, aunque ustedes no lo crean, se siguen cagando en los pañales.

Y en nosotros.

 

Hugo Barcia