Sábado 1A en el subte. Gente muy democrática.

UNA SITUACIÓN MUY LOCA

Esto cuenta Marcela CASARINO que le pasó en el Subte línea A: de un grupo de 10/12 personas que vuelve de la marcha en apoyo a la Democracia, una mujer comienza a arengar a una chica que habla con acento, gritándole: “Paria, volvete a tu país, puta paraguaya”. Inmediatamente el grupo entona el estribillo “Argentina, Argentina, Argentinaaaaaa”.

 

Esto cuenta Marcela CASARINO que le pasó en el Subte línea A: de un grupo de 10/12 personas que vuelve de la marcha en apoyo a la Democracia, una mujer comienza a arengar a una chica que habla con acento, gritándole: “Paria, volvete a tu país, puta paraguaya”. Inmediatamente el grupo entona el estribillo “Argentina, Argentina, Argentinaaaaaa”.

images (4)

Puños en alto, encerrando a la mujer y a su abuela contra la puerta. La chica llora desconsoladamente, intentando explicar que es venezolana, que ama a la Argentina tanto como ellos: “Mis padres son argentinos, mis hijos serán argentinos”. Su abuela que la acompaña –también venezolana- grita pidiendo calma.

 

Una mujer escupe a la chica. Insiste con el: “bajate negra de mierda, extranjera”. Y un grupo de otras 10 personas nos acercamos rodeando a la mujer y a su abuela para ayudar y apoyarlas.

 

Si me preguntan cómo es que terminamos, hombres y mujeres, a los zarpazos, cachetadas, empujones y afines. A quienes me conocen les debe resultar difícil imaginarme tirando manotazos, puño cerrado, puño abierto, según se iba dando y no podría responderles.

 

Felizmente, un chico de unos 17 años que estaba a mi lado gritó que nos bajáramos en Plaza Miserere y pudimos salir del vagón junto con las mujeres venezolanas. La más joven llorando en mi pecho, ambas tiradas en el piso. La mayor con la mirada perdida sobre mi hombro, muda de estupor.

 

Si me preguntan cómo es que terminamos odiándonos entre congéneres, discriminándonos por nacionalidad, color de piel, bandera política, ceros en la cuenta bancaria, títulos universitarios u otras superficialidades, no podría responderles.

 

Y no, no entendemos nada. Democracia es tolerancia, amor, LIBERTAD, unidad. Democracia sos VOS, soy YO, son ELLOS, somos NOSOTROS.

 

Y nosotros es lo único que podrá salvarnos de morir ahorcados por los hilos de quienes quieran convertirnos en marionetas; de quienes dejarán de luchar por el bienestar del ser humano con rostro y con identidad, para ser serviles a un sistema al cual nada le importamos nunca, jamás.

 

Sólo lamento dos cosas: haber sido violenta, y no haberle preguntado el nombre a estas dos mujeres.

 

Susana Zilberberg

Por recitar a Eduardo Galeano

C8fR9HKWAAEiOY9-1200