Los funcionarios del actual gobierno y los periodistas mal informados, suelen condenar a los sindicatos docentes por llamar a un paro sin antes sentarse a negociar o dialogar. Este, es un argumento que queda desmentido por la realidad.

EL CONFLICTO DOCENTE

Por Carlos "Chino" Fernández

El principal reclamo del conflicto en todo el ámbito del estado en la Argentina, durante 2016, fue por salarios: 330 casos; por pagos adeudados: 180 y, por despidos en 98 oportunidades. Si consideramos la actividad económica, los conflictos en el campo de la Enseñanza ocuparon el 18,1% de los casos. Sin embargo, en ese 18,1% de los casos participaron un 55,1% de todos los huelguistas del estado, afectando un 55,9% de jornadas laborables.

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Por Carlos Fernández

NAC&POP

13/03/2017

Los funcionarios del actual gobierno y los periodistas mal informados, suelen condenar a los sindicatos docentes por llamar a un paro sin antes sentarse a negociar o dialogar.

Este, es un argumento que queda desmentido por la realidad. Ningún sindicato sea cual fuere, declara una huelga sin antes pasar por otras instancias: Peticiona, moviliza, concentra, ocupa lugares de trabajo, o cortar vías de comunicación.

El caso que nos ocupa, no es una excepción a la regla.

Simplemente es una maniobra del gobierno para no hacerse cargo de su responsabilidad, ya que unilateralmente fue quien decidió no convocar a la llamada paritaria nacional, e iniciar una intencional maniobra de desprestigio de los sindicatos docentes, al solo efecto de reducir el gato salarial y social del estado nacional y provincial.

La ley nacional  de educación y, sobre todo, la ley de financiamiento educativo, habilita la posibilidad de fijar un piso salarial para todas las jurisdicciones y los montos en dinero compensatorios para aquellas que no puedan cumplir con sus compromisos.

Procedimiento, que en los últimos años se venía concretando satisfactoriamente, para de ahí en más, avanzar en las negociaciones paritarias en cada jurisdicción.

Si bien el estado nacional-salvo excepciones-, no cuenta con unidades educativas a su cargo, mantiene un lugar central en donde cada distrito en que se divide el sistema, se referencia a la hora de pensarse como parte de una Argentina Federal.

El conflicto con el sector docente no comienza en el día de hoy.

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Para ilustrar brevemente, y de esta manera aportar para una mejor comprensión de la situación a la que hemos llegado, el conflicto con los docentes en la provincia de Buenos Aires, se inscribe en principio dentro de la conflictividad con los empleados estatales de todo el país.

Podemos decir entonces, que durante el año 2016, se han producido en el ámbito estatal 866 conflictos.

El 47% de ellos fue en el lugar de trabajo; el 49% fue protagonizado por la rama local y solo el 4% fue protagonista la rama nacional.

El principal reclamo del conflicto en todo el ámbito del estado en la Argentina, durante 2016, fue por salarios: 330 casos; por pagos adeudados: 180 y, por despidos en 98 oportunidades.

Si consideramos la actividad económica, los conflictos en el campo de la Enseñanza ocuparon el 18,1% de los casos.

Sin embargo, en ese 18,1% de los casos participaron un 55,1%  de todos los huelguistas del estado, afectando un 55,9% de jornadas laborables.[1]

Esto da la pauta que el conflicto docente no es nuevo, y su impronta del año anterior, ya nos muestra que más allá de la paritaria provincial, la educación arrastra una serie de deudas, que los docentes pusieron encima de la mesa política en muchas oportunidades y de diversas maneras, impactando de forma especial en la opinión del resto de la sociedad.

Ahora bien, si tomamos el período 2011-2016, para conocer algo más de la conflictividad laboral en nuestro país, y si distinguimos la conflictividad del ámbito privado, de aquella que se desarrolla en el ámbito estatal, veremos lo siguiente:

Considerando el IV trimestre de 2011, tenemos que la conflictividad laboral se produce en un 50% en el sector estatal y en un 50% en el sector privado, contra el IV trimestre de 2016, en donde los conflictos son en un 63% en el sector público y en un 37% en el sector privado.

El cambio de gobierno a fines de 2015, no modificó la tendencia ascendente, sino que más bien la aceleró.

Si vemos los conflictos, según nivel jurisdiccional estatal, para el 2011, el nivel estatal nacional, protagonizó la conflictividad en 46 casos, el nivel municipal en 67 situaciones y el provincial en 186 oportunidades.

Para el año 2016, de la cantidad total de conflictos, el nivel provincial sumó 319 casos, contra 89 municipales y 94 nacionales.

Es decir, que en toda la Argentina, la conflictividad laboral hoy en día se localiza esencialmente en el ámbito estatal y en el nivel provincial, excediendo así en el protagonismo a la provincia de la provincia de Buenos Aires y a los sindicatos docentes.[2]

¿Qué se discute realmente en el conflicto docente?

El gobierno está preocupado por el déficit fiscal, y especialmente por su gasto social, por el costo salarial, y por la masa de recursos que se definen como salarios indirectos, que durante el gobierno anterior fueron incrementados sustancialmente.

La asunción del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, confirma el objetivo de avanzar en la reducción del costo social del estado, como principal garante del descenso inflacionario.

El gobierno actual se empecina en atribuir a los sindicatos docentes de la provincia de Bs. As., la causa de todos los males.

Cuando en realidad los problemas más importantes de la educación son estructurales, viene de mucho tiempo atrás y son productos de varias causas.

Veamos cómo evolucionó el ingreso de los salarios en el período anterior

Si tomamos el coeficiente de Gini, que mide la diferencia entre el decil de mayor ingreso con respecto al de menor ingreso, tenemos que el índice paso de 0,47 puntos en 2001, al 0,37 puntos en 2014, siendo “0”, el mayor nivel de igualdad.

Es decir hubo una distribución del ingreso más equitativa.

Pero si tomamos al conjunto de los 10 deciles, en que se divide a la población en Argentina, los de mayores ingresos se vieron favorecidos como en la época anterior a la crisis de 2001.

El decil que concentra más ingresos pasó en el período de 2001 al 2014 de llevarse el 8,6% de la torta, al 9,7%.

Mientras que el segundo decil de los que más ganan en Argentina, paso en el mismo período de 10,3% al 10,9% de los ingresos totales.[3]

En resumen, en la década kirchnerista, mientras la diferencia entre los que más ganan y los que menos ganan disminuyó, el sector de mayor concentración del ingreso siguió acumulando más ingresos que el resto de la población.

Salarios y Ganancias

Analizaremos ahora la cuestión del ingreso según los agentes de producción, y veremos cómo se distribuye el ingreso nacional entre los asalariados y los que obtienen sus ingresos por ganancias o beneficios al capital.

En 2002, la participación salarial sobre el ingreso nacional era del 30% del total. En 2004, los salarios se llevaban el 30,6% y las ganancias un 63,5%.

En 2011, los salarios alcanzaron un 40%, igual que entre el período 1997-2001; mientras que la ganancias llegaron aproximadamente a un 60%.

Entre el 2012 y el 2013, se produce una situación paradojal, que lleva al gobierno de CFK a un cambio cualitativo en la relación de fuerzas políticas, acelerando así la crisis de sus políticas: La remuneración de la masa salarial escala de un 44,7% a un 51,4%, del ingreso nacional.

Ese es el problema principal que la clase empresarial, sobre todo la de mayor concentración debe enfrentar, y que continúa con el actual gobierno.

Es frenar el descenso de la tasa de ganancia general, que se expresa en la necesidad de atraer inversiones, aumentar la productividad, etc., que es en definitiva la otra cara de la moneda (costo salarial, gasto social desmedido)

En el caso de los docentes en general, comprende una masa considerable de recursos y unos sindicatos muy organizados, que marcan año a año el camino para el resto de las discusiones paritarias, para lo cual, el gobierno desarrolla una política para demonizarlos a través de los medios de comunicación.

La Educación, bien gracias.

13 de marzo de 2017

 

[1] Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación //Conflictividad laboral en el ámbito estatal//, Febrero de 2017

[2] MTSSN y Observatorio del Derecho Social / CTA

[3] Arancibia Mónica, Red Internacional, Internet