Quería estar para festejar un acto que nombra lo que para la familia ya era un nombre: el museo de la abuela Chiquita.

LA ABUELA “CHIQUITA”

Por Solana Gonzalez

De chiquita me encantaba entrar con ella a la Dirección, escucharla mientras se tomaba un cafecito. Ir detrás, cuando hacia una visita guiada, el modo en que manejaba los tonos de voz, la mirada, los gestos. Durante mucho tiempo, la sala de Mitologías fue una de las mayores intrigas de mi infancia. La abuela cuando llegaba el momento de la Salamanca, decía que los niños no podían escuchar esa parte. De grande puede acompañarla y escuchar el secreto.

Por Solana Gonzalez
NAC&POP
22/12/2016

En un comentario sobre un pase Gorostiza decía que se puede decir que la relación con las abuelas es muy importante para una mujer, y es así.

Ella era mi abuela.

Hoy no puedo ir a ese acto, pero voy a estar con la escritura, celebrando que ese museo lleve el nombre que siempre tuvo.

Si algo deseaba verdaderamente era estar ahí hoy, y lo estoy con la escritura.

Escribir y amar las palabras es entre otras tantas cosas un legado de mi abuela y de mi mamá.

Quería estar para festejar un acto que nombra lo que para la familia ya era un nombre: el museo de la abuela Chiquita.

Mi infancia está enlazada a ese museo, porque mi abuela lo hacia cada día, amorosamente.

Hacer el museo cada día era saber que no se trataba de unas paredes sino de mantenerlo vivo.

De chiquita me encantaba entrar con ella a la Dirección, escucharla mientras se tomaba un cafecito.

Ir detrás, cuando hacia una visita guiada, el modo en que manejaba los tonos de voz, la mirada, los gestos.

Durante mucho tiempo, la sala de Mitologías fue una de las mayores intrigas de mi infancia.

La abuela cuando llegaba el momento de la Salamanca, decía que los niños no podían escuchar esa parte.

De grande puede acompañarla y escuchar el secreto.

Tres recuerdos que me formaron vienen de la relación de mi abuela con el museo.

El primero era su relato sobre sus viajes en donde entre otras cosas agitaba a las teleras para que se apropien de su producto.

Cuando una de ellas le dijo que no podía entregar una manta porque tenía que esperar a lo que dijera él( léase el marido).

La abuela le pregunto¿ quien la tejió ?.

El feminismo que me habita viene de ahí.

Cuando estaba atravesando uno de los momentos más dolorosos, mi tío preso, tuvo que hacerle una visita guiada a la mujer de un militar.

Una vez que terminó el recorrido la mujer quiso decirle algo personal, la abuela giro y no la dejó:

Aquí usted esta hablando con la Directora del Museo Folclórico.

La fuerza de ese enunciado, el modo de sostener una posición frente a la indignidad .

De grande me contó, que su Papá las llevaba a sus hijas a Buenos Aires una vez al año.

Ella era chiquita y visitó un museo, le impacto que fuera tan oscuro y que le hiciera frío.

Me dijo que cuando armó el proyecto para que los niños de primaria visitaran el museo, quiso revertir aquella imagen de niña.

Su deseo de un museo que estuviera vivo, viene ya desde ahí .

La última imagen que tengo de ella y el Museo, fue cuando hicieron un homenaje por los 50 años.

Estaba recién operada, cuando la nombraron, se levantó y caminó como lo hizo toda su vida , con la fuerza de quien sabe lo que hizo.

Esa vez no habló solo lloró.

Pero el museo habló por ella, desde la primera vez que le dieron las llaves de esta puerta.

Y hoy lleva inscripto su nombre, que no es otra cosa que escribir la firma de quien apasionadamente lo trajo a la vida.

Gracias abuela por enseñarnos que el deseo es algo que no admite renuncias, gracias por el feminismo, gracias por el amor.

Hoy el museo tiene el nombre que debe tener, gracias a ustedes por eso.

EL MUSEO FOLCLÓRICO LLEVARÁ EL NOMBRE LILIA OTÁÑEZ DE BASSO

Tiempo Popular
Jueves 22 de Diciembre de 2016

Se impone del nombre Lilia Otánez de Basso al Museo Folklórico de La Rioja, en una iniciativa conjunta del Instituto Mis Montañas y de la Secretaría de Cultura.

El acto encabezado por el secretario de Cultura Víctor Robledo es acompañado por los demás integrantes de su equipo de trabajo; entre ellos, los subsecretarios Nicolás Halkett y Patricia Herrera.

También asistirán los miembros del Instituto Mis Montañas en la persona de Choni Noriega de Alcaráz, Teresita Flores y demás compañeros, como así también, y de manera especial, los familiares de Lilia Otáñez de Basso.

Desde ahora, el Museo Folklórico lleva su nombre, en reconocimiento a la labor que Lilia, o Chiquita como fuera conocida, desplegara para la fundación y consolidación de esa institución.

En 1969 el Gobierno provincial le había encomendado a Chiquita, la misión de organizar el Museo Folklórico de La Rioja, tarea que cumplió con el asesoramiento del Instituto Nacional de Antropología y el Fondo Nacional de las Artes.

Caminó el interior investigando, estudiando, seleccionando y adquiriendo las piezas folclóricas que luego integrarían las salas del museo, que se inaugura en 1969 en la casona de los Moreira, siendo ella, su fundadora y directora.

El nombre que ahora llevará el Museo se concretará con la colocación de un cartel realizado por las artistas Epifanía Núñez y Maricel Andrada y será puesto en las paredes frontales de la institución.

“Seleccionamos cuidadosamente cada elemento compositivo, cada material, textura y color que conformarían esta obra en particular, dotándola de características propias que hacen a la descripción de la homenajeada, la tipografía con carácter fuerte de Museo Folklórico y la delicadeza en contraposición del nombre de “Chiquita” como le llamaban con cariño muchos”.

De esta manera, las artistas encargadas de hacer el cartel, fundamentaron el proyecto, agregando que “las texturas hacen referencia a todo aquello relacionado con el tiempo y nuestro acervo artístico cultural; el efecto madera y cuero dan marco a la división de planos tamaños y niveles a la diversidad cultural y las etapas transcurridas en la historia de esta institución que muestra la calidez de nuestra gente y el patrimonio contenido en él”.

Finalmente, el metal, otro de los materiales que componen el cartel “nos habla de la firmeza de lo que trasciende sin modificación alguna haciendo alusión a quien fue y lo que dejo como contribución a nuestra sociedad quien hoy no la olvida”.