La constitución de mayorías populares, requiere la construcción del pensamiento, en eje de movimiento nacional y popular.

LA CONSTITUCION DE MAYORIAS REQUIERE LA CONSTRUCCION DEL PENSAMIENTO

Por Jorge Rachid

Retomando los pensamientos y acciones de Artigas, Bolívar y San Martín que nunca plantearon independencias parciales, sino liberaron a Latinoamérica de los colonialistas españoles, lo mismo que hicieron  nuestros congresales de la Liga de los Pueblos Libres en 1815 y de Tucumán en 1816, declarando la independencia de Sudamérica, con participación de altoperuanos y bolivianos. Preveían ya la necesidad de masa crítica para enfrentar los desafíos de la libertad.

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

8/12/16

Nuestros mayores pensadores Latinoamericanos, plantearon desde el siglo XlX la necesidad de pensarse en términos de Patria Grande Latinoamericana, porque ya visualizaban al imperio estadounidense como el gigante dispuesto a avanzar sobre las soberanías de pequeños países balcanizados por acciones externas y luchas intestinas, provocadas por ellos.

Así fue casi un hecho natural que despojasen y saqueasen hasta hoy casi el 50% del territorio mexicano, ocupasen los países de Centroamérica, segregasen Panamá hasta entonces provincia colombiana, para construir su propio canal interoceánico.

Retomando los pensamientos y acciones de Artigas, Bolívar y San Martín que nunca plantearon independencias parciales, sino liberaron a Latinoamérica de los colonialistas españoles, lo mismo que hicieron  nuestros congresales de la Liga de los Pueblos Libres en 1815 y de Tucumán en 1816, declarando la independencia de Sudamérica, con participación de altoperuanos y bolivianos.

Preveían ya la necesidad de masa crítica para enfrentar los desafíos de la libertad.

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Es que la política en todas sus formas, desde guerras de liberación, como en el siglo XlX, hasta las luchas entre colonialistas y emancipadores del siglo XX, los primeros rendidos a los ingleses y los segundos con Irigoyen y Perón rompiendo los lazos de dependencia, fueron protagonizadas por argentinos que comprendieron los desafíos de la hora, para enfrentar un enemigo común, colocando en las antípodas entonces a los que querían ir a las guerras inter imperialistas y quienes respondiendo a los intereses nacionales, preservaron a nuestros jóvenes de morir por causas de intereses ajenos.

Eso es pensamiento nacional, nacido de las luchas históricas del pueblo, hasta que fue desarrollado por FORJA, de un radicalismo lúcido que se incorporó al peronismo.Podemos entonces inferir que las luchas contra enemigos poderosos requieren el concurso de todos los sectores, que desde diferentes miradas, desde manejos de realidades de construcción propias, por andariveles separados, se deben unir para enfrentar al enemigo común que en esta etapa se llama neoliberalismo, que a escala global está desarrollando una estrategia común para limitar y derrotar los procesos integrativos de Patria Grande, que produjeron los mayores daños al Imperio, al recuperar Soberanía Política para los pueblos.

Entonces lo mismo podemos comenzar a pensar en nuestro país, si es que en verdad queremos evitar una catástrofe que se avecina de la mano del neoliberalismo gobernante, donde el macrismo es sólo una pieza del engranaje de poder, construyendo el pueblo, un frente nacional poderoso que enfrente al colonialismo,  con una estrategia destinada a preservar los derechos sociales conquistados en doce años y pavimentar el camino de la reconstrucción de la Patria a la hora de gobernar.

Para ese fin es necesario despojarse de sectarismos inconducentes, que fueron construidos en legítimas luchas por los espacios de poder, cuando el movimiento nacional es gobierno, pero que pierden músculo, a la hora del enfrentamiento al enemigo común.

No es casual que desde el oficialismo se intente cooptar dirigentes y legisladores, presionar a gobernadores, manipular dirigentes gremiales y sembrar cizaña en las filas militantes de todos contra todos, como estrategia de debilitamiento del campo nacional y popular.

Evitar la estrategia del enemigo por un lado y tener por el otro, clara conciencia de los caminos a transitar en pos de una unidad estratégica de objetivos comunes de frenar en primera instancia los cambios estructurales, que pretende el enemigo.

Construyendo acuerdos comunes de Patria que son los que definen el movimiento nacional y popular, sobre puntos claros: unidad latinoamericana, distribución de las riquezas, ampliación de derechos sociales, protección y apuntalamiento de la industria nacional, nueva Constitución Nacional que fije derechos en cada ámbito, desde educación a salud, la niñez, los trabajadores, la Tercera edad, la I+D, la recuperación de nuestras Malvinas, el desarrollo estatal de los sistemas solidarios previsionales, la higiene y seguridad en el trabajo, los servicios esenciales como agua, gas y electricidad.

Es necesario construir un programa, hacerlo y comprometerse en un frente nacional que objetive al enemigo común: el neoliberalismo, que somete al país a los intereses globales, colonizando las decisiones políticas, desplazando los intereses del pueblo, marginando a las mayorías populares, concentrando la riqueza y privilegiando al sector financiero, como eje estructural del modelo de dependencia.

Esa construcción requiere de todos aquellos sectores que dicen enfrentar a esta situación trágica.

Este escenario el enemigo lo conoce intentando desarticularlo, creando inquina entre los sectores internos, planteando desde los medios, verdaderos factores de poder y desde el partido judicial, quienes son “los buenos y los malos” en nuestras propias filas, operando en la división, apostando a la fragmentación como lo hicieron desde los organismos internacionales, durante la década del 90 hasta la fecha, contando con la embajada de EEUU como eje articulador de la lucha de estos sectores contra el “populismo”.

No pudieron destituirnos, si ganarnos una elección, por eso ahora la persecución y la denigración es el menú habitual del enemigo.

Los peronistas y nuestros aliados del movimiento nacional, si tenemos la determinación de evitar una catástrofe mayor, desarticular el relato neoliberal, defendiendo derechos ampliados en gestión nuestra, para volver al mundo multipolar que nos encontró como país jerarquizado en DDHH y defensa de la soberanía, desendeudando al país y confrontando con los fondos buitres, acompañados por la mayoría de los países del mundo, debemos asumir la necesidad de unidad de concepción y unidad de acción del campo nacional.

Hacerlo requiere de una militancia que con humildad y sin rencor, pueda articular con propios y no tan propios, objetivos comunes, sin dejar a nadie fuera de un esquema de confrontación al neoliberalismo, único límite al cual se debe estar atento.

Los liderazgos los elige el pueblo, el Movimiento Nacional y Popular se construye día a día, con actitud y presencia militante.

JR/