Otra vez la compañera en jefe interpreta la política internacional del modo más justo y profundo.

EE.UU y ARGENTINA.

Por Gabriel Fernández

Así como lo concretó cuando destrozó a los Fondos Buitres; así como dio cátedra de sagacidad en el tema Irán; y así como logró respaldo internacional variado para la causa argentina en Malvinas. Entre otros puntos centrales.

Por Gabriel Fernández

La Señal medios

11/11/”016

Otra vez la compañera interpreta la política internacional del modo más justo y profundo.

cfkenvarela-500-a

Como lo hizo en la ONU, al referirse al terror en Oriente Medio.

Si.

Así como lo concretó cuando destrozó a los Fondos Buitres; así como dio cátedra de sagacidad en el tema Irán; y así como logró respaldo internacional variado para la causa argentina en Malvinas.

Entre otros puntos centrales.

Otra vez la comunicación cercana la desinterpreta y -desde una zona del kirchnerismo- dice todo lo contrario.

Aquí tenemos un problema extremo, compañeros, porque la reiteración (ya fuera del gobierno) de semejante dualidad, compite con el raciocinio.

Leo las apreciaciones de Cristina y leo las consideraciones de una serie de fans argentinos de Hillary; y no puedo menos que señalar que el ovillo deberá desenredarlo la conducción política del mismo espacio.

Tendrá que hacerlo, porque la política internacional es decisiva en el decurso de los acontecimientos.

Si al menos en aquellas circunstancias, o en sus palabras de ayer; si al menos en algún momento CFK hubiera sido opaca en sus apreciaciones, lo entendería.

Pero es clara, profunda, directa.

Sus presuntos voceros son claros y directos (ya que no profundos)… en contraposición a lo expresado por la ex jefa de Estado.

Yo no quiero volverme tan loco, dice una canción simbolo de toda una época.

Y otra, del mismo cuño, asevera: el trabalenguas, trabalenguas.

Es decir, todos nos seguimos comportando del mismo modo, como si nada hubiera sucedido.

Pero muchas cosas han sucedido.

Vuelvo a un punto que planteé en su momento ante amigos con responsabilidades: pretendo el derecho a estar de acuerdo con Cristina sin tener que convertirme en antikirchnerista.

A mi no me van a forzar a seguir la línea Spolsky, por así llamarla, en vez de sostener el análisis mundial que realiza la inteligente compañera.

Ojalá esto se tome como una reflexión para resolver este loco contraste, y no, precisamente, como una agresión horizontal.

 

GF / LSM