Los ciudadanos norteamericanos, en particular los más pobres, desempleados y de los Estados sureños y más castigados votaron por Trump.

TRUMP PRESIDENTE: GANÓ EL PROTECCIONISMO Y PERDIERON LOS BANCOS

¿Por qué ganó? Simplemente su campaña, (quitando la parte más repugnante de xenofobia, racismo e imperialismo) se basó en la protección de la producción y el trabajo norteamericanos. Rechaza los tratados de libre comercio y la eliminación de las “barreras” estatales propiciadas por el capital financiero que se expresa en Wall Street, los organismos de crédito internacionales, los paraísos fiscales, Hillary Clinton y, en nuestras tierras, en Mauricio Macri, cuya Canciller, la frustrada candidata a Secretaria General de la ONU, sostiene que Trump perjudicará nuestras relaciones con EE.UU. La cuestión es diáfana.

 

 

Por Integración Nacional

Revista diaria

Mendoza

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Como venimos explicando desde esta revista, no hay duda posible sobre el carácter opresor de pueblos y países débiles que ostenta el Estado norteamericano. Por lo tanto, entre Trump y Clinton se trataba de elegir entre “el sida y la gonorrea” (Atilio Borón). El General Perón decía que en Estados Unidos existe un sólo partido y de derecha, pero dividido en dos alas (republicanos y demócratas). Sin embargo, el Presidente Trump no expresa ni a la dirigencia republicana (su partido le pidió que renuncie a la postulación) ni, por supuesto, a la demócrata (partido con el cual se identificaba años atrás). Por el contrario, Trump es el representante de una fracción de la burguesía norteamericana seriamente perjudicada por la “globalización” acaudillada por los bancos, que son los grandes derrotados de la contienda, al caer su candidata Hillary Clinton. Es decir, entre el sistema financiero y el complejo militar-industrial, no ganó el candidato de ninguno de los dos, sino que triunfó una expresión alejada del primero aunque medianamente relacionado con el segundo.

Algún analista publicado por Página 12 explicaba que el fondo de la cuestión es “proteccionismo y aislacionismo”. Concordamos. Algo tarde se han acordado de observar lo evidente: Hillary es el sistema financiero con los medios masivos de comunicación, ambos monopolizados a nivel mundial. Por ello todas las editoriales de los diarios estadounidenses apoyaron a Clinton, así como todas las encuestas privadas y del sistema universitario. Trump prácticamente financió su campaña y enfrentó a la prensa, la universidad y los medios más concentrados del mundo.

¿Por qué ganó? Simplemente su campaña, (quitando la parte más repugnante de xenofobia, racismo e imperialismo) se basó en la protección de la producción y el trabajo norteamericanos. Rechaza los tratados de libre comercio y la eliminación de las “barreras” estatales propiciadas por el capital financiero que se expresa en Wall Street, los organismos de crédito internacionales, los paraísos fiscales, Hillary Clinton y, en nuestras tierras, en Mauricio Macri, cuya Canciller, la frustrada candidata a Secretaria General de la ONU, sostiene que Trump perjudicará nuestras relaciones con EE.UU. La cuestión es diáfana.

Los ciudadanos norteamericanos, en particular los más pobres, desempleados y de los Estados sureños y más castigados votaron por Trump. En las grandes ciudades con clases medias “progresistas” ganó Hillary. De alguna manera, pese a todo lo que implica una elección en los EE.UU, surgió un candidato ganador “a contramano” de las fuerzas de la globalización. Con los primeros resultados las bolsas se derrumbaron. La alta burguesía financiera perdía la batalla y lo demostraban los especuladores de los mercados de capitales. La Revista Forbes explicaba que, el mercado de valores podría tener “menor crecimiento” porque la política de Trump (crear 25 millones de empleos) traerá mayor crecimiento de la economía. O sea, que la especulación financiera sufriría por la recuperación de la producción, el trabajo y el consumo. En este sentido, la agencia Bloomberg (elemento clásico del terrorismo financiero) advirtió sobre compra masiva de dólares y “pánico”.

Así como Trump es “populista”, ya que logra que sectores populares apoyen su política, que no es otra que la de su clase, la alta burguesía norteamericana tiene también su base populista a través del “progresismo” demócrata a lo Obama o Hillary, en menor medida. Los demócratas estadounidenses están emparentados con la socialdemocracia europea, que es la “izquierda” de los grandes monopolios europeos. Los socialdemócratas, mezclando liberalismo con un desteñidísimo democratismo son el cóctel dulzón que la alta finanza y los oligopolios mediáticos dan de beber a las clases medias más o menos “cultivadas” y a las capas mejor remuneradas de la clase trabajadora.

En América Latina el fenómeno también es alimentado de esa forma; y los “progresistas” locales celebraban con Obama y ahora estaban con Clinton. Ese equívoco sobre el carácter de cada candidato y las fuerzas sociales que expresan no sólo se nutre de la incomprensión política y cultural del progresismo, que ya es verdaderamente crónica y parece incurable, acostumbrados como están a desnaturalizar la política sustituyendo la causa de las mayorías oprimidas de América Latina, por los asuntos de alguna minoría; sino que también se produce por la vinculación orgánica de nuestros progresistas (infiltrados en los grandes partidos y movimientos populares, la prensa y el sistema educativo), con la socialdemocracia europea y el Partido Demócrata yanqui.

Finalmente, Trump Presidente es otra manifestación de la corriente mundial que salió a la luz con el Brexit en la Unión Europea. Ya la Iglesia Católica lo había advertido y elegido, en consecuencia, un Papa latinoamericano, tomando distancia con la alta burguesía europea y norteamericana. Trump fue investigado por el FBI por supuestos vínculos con el gobierno de la Federación Rusa. Lo condenaron mediáticamente por querer “reconstruir los vínculos con Rusia”. En cuanto a América Latina, el nuevo Presidente planea acabar con el NAFTA. De esta forma, México deberá volverse hacia la comunidad latinoamericana. El reingreso mexicano es la primera consecuencia favorable del cambio de relación de fuerzas.

Todo esto no quiere decir que Trump es “bueno”, ni ventajoso para el mundo colonial y semicolonial. Sólo significa que perdió la candidata de los bancos, los medios y los paraísos fiscales; (casi como decir que la Franja Morada perdió otra elección y que Macri dejará de contar con un “amigo” en la Casa Blanca). Y eso no es para nada menor.

El mundo, desde hoy, ya no es el mismo. El “Nirvana” neoliberal que voló por el aire en la crisis financiera de 2008 (anticipado en 2001 en nuestro país) hoy brinda sus frutos más inquietantes. Las naciones oprimidas observan con atentas, mientras siguen luchando por su liberación nacional y social./ (RIN)

 

¿Cómo será el gobierno de Trump?

(con información de RT)

La economía estadounidense

El plan económico del magnate incluye acabar con las lagunas de evasión de impuestos, introducir recortes fiscales para las familias, reducir los impuestos para las empresas y garantizar que los impuestos no perjudiquen a los negocios. Con lo que él llama la mayor “revolución fiscal” desde los tiempos de Ronald Reagan, Trump pretende además crear 25 millones de puestos de trabajo y reformar los acuerdos comerciales “defectuosos”, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés).

El analista de Forbes Thomas Del Beccaro ve los planes del magnate en el ámbito económico desde una perspectiva positiva y sostiene que en caso de que se implementen sus reformas “la economía mejorará en comparación con su estado actual” y “el sector privado experimentará un crecimiento más rápido”. Al mismo tiempo, tampoco descarta la posibilidad de que Trump inicie una “guerra comercial que dividirá la nación y golpeará la economía”. En lo que concierne al mercado de valores, Del Beccaro indica que el “amplio crecimiento podría llevar a un menor crecimiento del mercado”.

El futuro del dólar estadounidense tampoco está claro. Expertos sostienen que la moneda podría experimentar una caída. Según explica Scott Petruska, asesor principal de SVB Financial Group, la sexta entidad financiera más precisa a la hora de dar pronósticos de cotizaciones, los mercados de divisas “no están posicionados para la victoria de Trump, por lo cual puede haber ventas de dólares y compras de divisas seguras movidas por el pánico”, informa Bloomberg.

Relaciones con Rusia

Donald Trump ha repetido en numerosas ocasiones que podría llevarse bien con Vladímir Putin, aunque ha subrayado también que no conoce al presidente de Rusia y no sabe qué pasará en el futuro. Sus declaraciones a favor de mejorar las relaciones con Rusia y sus críticas a la Administración de Obama por no negociar con Putin generaron acusaciones en su contra debido a sus presuntos vínculos con el Kremlin.

Las supuestas conexiones de Trump con las autoridades rusas dieron inicio a una amplia investigación del FBI que, por su parte, no encontró vínculos definitivos entre el candidato republicano y el Gobierno ruso.

El argumento de que Trump era el favorito de Moscú en las elecciones estadounidenses fue tachado por el presidente ruso de “disparate total y delirio”. “A nosotros nos da igual quién será el presidente de EE.UU., pero no podemos dejar de dar la bienvenida a la declaración [de Trump] de intentar reconstruir las relaciones con Rusia”, aclaró Putin, quien hizo hincapié en que Moscú trabajará con cualquier inquilino de la Casa Blanca, “sea quien sea”.

Relaciones con México

Las propuestas de acabar con el NAFTA, que afectaría a numerosas empresas cuyos negocios están vinculados con México, establecer aranceles punitivos a las exportaciones de automóviles, deportar a más de 11 millones de inmigrantes indocumentados y construir un muro fronterizo a expensas de México, podrían golpear duramente la economía del vecino del sur.

Agustín Carstens, presidente del Banco Central de México, comparó la victoria de Trump con un “huracán” para el país, que exporta más del 80% de sus bienes al norte de su frontera. Por ello, el Gobierno lleva trabajando varios meses el desarrollo de su propio ‘muro’ financiero, un plan de contingencia que mitigue las consecuencias de la victoria del republicano, aunque todavía no ha anunciado ninguna medida concreta.

En el contexto de los resultados del candidato republicano a la Presidencia de EE.UU. el tipo de cambio del peso mexicano ya ha perdido un 8% de su valor. En unos pocos minutos, la moneda mexicana ha bajado de 18,20 a 19,80 pesos frente al dólar estadounidense lo que, según apunta ‘The Financial Times’, constituye la mayor caída de la divisa mexicana desde la crisis de devaluación de 1994. (RT)

 

 

La crónica del diario La Nación

Donald Trump ganó las elecciones de Estados Unidos: el mundo, en shock

Tras una jornada electoral dramática, el republicano logró llegar al mínimo de 270 electores y venció a Hillary Clinton

Tras una jornada dramática, Donald Trump se impuso en las elecciones a presidente de Estados Unidos y será el sucesor de Barack Obama en la Casa Blanca a partir del 20 de enero próximo y hasta 2021. El candidato del Partido Republicano venció a la demócrata Hillary Clinton, que hasta último momento era la favorita en las encuestas, y se convertirá en el primer mandatario sin experiencia en cargos públicos.

 

El republicano mantuvo una ventaja sobre Clinton en gran parte del proceso del recuento de votos. En la mañana de ayer, cuando se acercó a votar junto a su mujer, Melania, se mostró confiado y dijo que todas las encuestas, que daban como ganadora a la demócrata, estaban mal. Sin embargo, deslizó que podía no reconocer el resultado de las elecciones.

En las últimas semanas, el candidato protagonizó algunos escándalos que permitieron especular con que la elección se inclinaba hacia Clinton, como el video en el que él se refiere de manera grosera y despectiva a las mujeres y que le valió durísimos cuestionamientos hasta de su propio partido.

 

El magnate de 70 años, que forjó su fortuna a través de un emporio inmobiliario, se presentó este año por primera vez a las primarias republicanas para las elecciones presidenciales, después de dos intentos frustrados en 2008 y 2012. Después de un largo camino de internas, en las que se enfrentó a más de una docena de precandidatos, sorprendió al mundo al ser nominado por el partido conservador. Hoy volvió a dar una nota inesperada. (LN)/

 

 

 

LA REDACCIÓN 9 NOVIEMBRE, 2016