Ganó Trump. El Capitalismo cortó un círculo que no tenía otro destino que la guerra termonuclear.

LA DERROTA FINAL DEL MONETARISMO

Por Walter Moore

El establishment norteamericano le soltó la mano a una desbocada anciana que conduciría a una confrontación de ese país con más de la  mitad del mundo, la experiencia de Libia y el fracaso en Siria, probó que la globalización política  no tiene destino. Las clases dominantes acompañaron a la usura internacional hasta la puerta del cementerio, pero no entraron con ellos.

 

Por Walter Moore

 

Ganó Trump. El Capitalismo cortó un círculo que no tenía otro destino que la guerra termonuclear.

 

El establishment norteamericano le soltó la mano a una desbocada anciana que conduciría a una confrontación de ese país con más de la  mitad del mundo, la experiencia de Libia y el fracaso en Siria, probó que la globalización política  no tiene destino. Las clases dominantes acompañaron a la usura internacional hasta la puerta del cementerio, pero no entraron con ellos.

 

Finalmente, la Humanidad ha entrado en un nuevo ciclo, que preanuncia “La Hora de los Pueblos”. La mentira monetaria no puede seguir ocultando la realidad económica que no puede surgir de otra cosa que el trabajo y la imaginación humana.

 

Esto también cierra las ilusiones imperiales, cultivadas por los que añoran la Pax Romana, la reedición de una supremacía europea que no volverá. Este siglo nació destinado a poner de nuevo la política en un marco de realidad, que fuera deformada a partir de la invasión europea a América, que la proveyó de riquezas robadas durante siglos, y eso les permitió creer en su propia superioridad.

 

Ha fracasado la reconstrucción imperialista intentada por una dirigencia financiera delirante, que se esforzaba por reinstalar una oligarquía global, resucitando el “poder del ADN” de algunas familias privilegiadas, utilizando leyes pretéritas, sostenidas por jueces y legisladores comprados, y políticos asalariados.

 

El Continentalismo también ha quedado atrás, pues ya se abrió la idea del Universalismo, destino indudable de la Paz  que adviene, después que este proceso diabólico impulsado por el Imperialismo Internacional del Dinero, y quedará definitivamente apartado del horizonte humano.

 

Así como el Brexit marca el final de la ilusión de una Unión Europea construida alrededor de un signo monetario, la derrota de Clinton define el final del Mundo Unipolar, conducido por las elites atlantistas.

 

Ya no se trata de reconstruir lo viejo, sino de poner en marcha los planes de Lo Nuevo. En este sentido es muy esperanzadora la propuesta de Donald Trump, de construir una nueva entidad política en Estados Unidos, que se saque de encima la pseudo democracia del bipartidismo, que ha sido derrotada por la voluntad de un solo hombre que apoyándose en las expectativas de su Pueblo, derrotó a un sistema completamente decadente.

 

Felicitaciones al Gran Pueblo Estadounidense.

 

Buenos Aires, 9 de Noviembre de 2016