Cuando se votan leyes que comprometen la soberanía, se esta colocando en juego, el futuro de la Patria misma.

“NADIE SE REALIZA EN UNA COMUNIDAD QUE NO SE REALIZA”

Por Jorge Rachid

La frase es de Juan Domingo Perón. Puede parecer exagerado el término quizás, pero nuestro país ha pasado ya por etapas, que transcurridas en un ambiente de supuestas euforias mercadistas, eran simplemente el preanuncio de noches oscuras y crisis contenidas, que estallaron en la realidad, como guiones dramáticos de tiempos convulsos, de los cuales nos costó a los argentinos, demasiados esfuerzos recuperar.

Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
4/11/16

Sin embargo como una mala novela que se repite, nuestro país está entrando en una situación de dependencia, que está modificando su visión de futuro en forma drástica, ya que estructurado en una concepción neoliberal de libreto, que además está atada a las demandas del mundo de la financiarización, es decir de los dueños del capital acumulado, en esta obscena concentración de las riquezas mundiales, donde el 1% de la población maneja el 50% del PBI mundial.

Ya no es el crédito de un Banco inglés que nos endeuda, tampoco es el FMI o alguno de los organismos de créditos multilaterales, ahora son poderes supranacionales, sin ser parte de organismo alguno, cuyos titulares son hombre tipo Singer, avalados por la Justicia global, empujados en sus acciones espurias en todo el mundo, por una red mediática a su servicio, que logra poner a su servicio a los lacayos nacionales globalmente.

Ahora quienes lavan dineros sucios del mundo desde narcotráfico hasta el tráfico de armas, que se colocan en las guerras por “ellos” provocadas en todas las regiones, donde los recursos naturales y los negocios globales pueden multiplicarse.

Son los Fondos de Inversión, nuevas formas de colonialismo económico del siglo XXl, que se apropian comprando desde las patentes medicinales hasta empresas que trasladan y deslocalizan hacia cualquier lugar donde consiguen condiciones de explotación humana de trabajo esclavo.

Los medios que esto no muestran en su estructura de funcionamiento, si lo muestran como fotos dramáticas como en las tragedias del Mediterráneo, donde miles de muertos y millones de exiliados, son explicados como una tragedia humana, que lo es, pero sin mostrar la brutalidad inhumana de guerras provocadas por una feroz agresión “occidental y cristiana” sobre pueblos que hasta entonces vivían en paz y convivencia, entre diferentes etnias,

Así se desató la ingeniería social y la limpieza étnica sobre el pueblo palestino, así se arrasó Libia, desde hace 5 años Yemen y Siria sufren, lo mismo que el pueblo de Ucrania después del golpe de estado pro occidental.

No es lejana esa situación a la Argentina, que desde la restauración oligárquica neoliberal encabezada por el macrismo, pero monitoreada por la embajada de EEUU y nuevamente sus instrumentos de control económico como el FMI y el Banco Mundial, que abren sus chequeras “generosamente” endeudando al país, en un nuevo capítulo de colonialismo que costará generaciones remontar.

La ignorancia gobernante, de sólo estar en el día a día, sin proyecto estratégico propio, recibiendo libretos elaborados off shore, nos está llevando a una situación crítica.

Desde la votación que permitió el pago vergonzoso de los Buitres, apenas asumido el gobierno, pasando por la derogación por DNU de una ley como la de Medios de Comunicación que había sido debatida por miles de argentinos en todos el país, en una verdadera muestra de democracia participativa, pasando al blanqueo de capitales detrás de la cual se esconde el mayor latrocinio de este gobierno en el saqueo de fondos públicos, como la llamada Reparación Histórica, eufemismo del robo del FGS, fondo de garantía de sustentabilidad, que el gobierno anterior “ladrón” había dejado con 52 mil millones de dólares.

Ahora se vota un presupuesto de ajuste estructural que condena a los trabajadores argentinos a nuevos inviernos al desamparo, con disminuciones en las áreas sociales tanto educativas como sanitarias, que estructuran un país al endeudamiento y la acumulación de riquezas por parte de los sectores hegemónicos en detrimento del trabajo y las políticas sociales.

No es un error, es una política, no se trata de efectos no deseados, es una planificación estratégica que necesita desocupación para flexibilizar y bajar salario, necesita endeudarse para justificar alianzas globales con el poder hegemónico y abandonar nuestro espacio común del UNASUR y el mundo Multipolar, que a través del BRICS se abría con generosidad.

También se votó la más vergonzosa ley de estos meses llamada de participación público – privada, que permite a las empresas multinacionales posicionarse como las verdaderas dueñas del país.

En efecto este instrumento votado garantiza por parte del Estado a las empresas que inviertan ganancia mínima, que en caso de no ser alcanzadas serán pagadas por todos los argentinos, y si hay litigios, sólo los tribunales Griesa serán aceptados.

Se elimina el riesgo empresario, el estado es garante de ganancias y si la inversión se dibuja como crédito externo, nunca tendrán ganancias esas empresas por pago de dividendos de esos supuestos autopréstamos, que sirven para evadir impuestos como en los 90. Recuerden el grupo Exxel de Navarro que compraba y vendía empresas, vaciando y endeudando.

Los gobernadores deberían releer a Perón que “nadie se realiza en una comunidad en que no se realiza”, en una clara advertencia a uno de los pilares del neoliberalismo que se asienta en el individualismo personal, de grupo o provincial por encima de los intereses comunes de la Patria.

Nosotros no lo olvidamos, deberían recordarlo los legisladores, incluso aquellos extorsionados por sus mandantes locales, porque hay situaciones de las cuales es difícil volver, porque la memoria histórica existe como así también la conciencia colectiva del pueblo, que hoy se expresa en la calle, en lucha y en defensa de los derechos conquistados en 12 años de gobierno peronista.

Cuando la Patria está en peligro, los argentinos debemos estar de pié para defenderla.

JR/