“Todo el problema político de la Argentina actual se reduce a esta irrupción consciente de los trabajadores en la historia nacional”.

POR OTRO 17, PORQUE “LA PATRIA ES UN DOLOR QUE LLEVAMOS EN EL COSTADO”

Por Osvaldo Vergara Bertiche *

Actualidad cruel para los sectores más vulnerables de la sociedad; preocupante para los sectores del trabajo y la producción; dramática para los despedidos y suspendidos; injusta para jubilados y pensionados que no sólo cobran un beneficio ridículo sino que se puede llegar a perder los montos del Fondo de Sustentabilidad del sistema; insultante para con nuestros Héroes de Malvinas, y así de seguido en infinidad de temas.

Por Osvaldo Vergara Bertiche  *

NAC&POP

17 de octubre de 2016

Vivimos tiempos que pensábamos no volver a vivirlos.

El recuerdo de aquel 17 de Octubre de 1945, nos debe hacer reflexionar sobre la situación actual.

Actualidad cruel para los sectores más vulnerables de la sociedad; preocupante para los sectores del trabajo y la producción; dramática para los despedidos y suspendidos; injusta para jubilados y pensionados que no sólo cobran un beneficio ridículo sino que se puede llegar a perder los montos del Fondo de  Sustentabilidad del sistema; insultante para con nuestros Héroes de Malvinas, y así de seguido en infinidad de temas.

Estamos frente a una nueva Renovación Conservadora, gobierno de ricos que gobiernan solamente para ricos y amanuenses del Imperio.

En aquella fecha, “Fecha Patria”,  se derrumba regímenes similares y partícipes de la División Internacional del Trabajo y se impone la política de transferencia de recursos de los más poderosos a los más débiles.

En aquella fecha, los trabajadores al grito de “Sin galera y sin bastón, los muchachos de Perón”  reafirman un sentimiento antioligárquico que perdurará para siempre.

Solamente 10 años (1945 – 1955) fueron determinantes para que se hicieran realidad tres banderas eternas: Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social.

La memoria, nos debe servir para que hoy, nuevamente, “el subsuelo de la patria” retome el camino de la unidad programática, la construcción de un Frente Nacional, Popular, Federal y de Unidad Iberoamericana para volver a una Nación que nos contenga a todos, como lo fuera hasta no hace mucho (10 meses).

Conociendo profundamente el pasado, podremos interpretar cabalmente el presente y así construir el futuro; un futuro para 40 millones de argentinos.

Vaya entonces, en consecuencia y homenaje a aquel 17 de Octubre, dos artículos de mi autoría (ya publicados) que pueden servir para una interpretación más fidedigna de un hecho histórico que transformó para siempre a nuestro país y que fue guía señera para otros Pueblos.

17 de Octubre, Fecha Patria

Existen en el calendario significativas fechas del quehacer histórico de los argentinos.

El 25 de Mayo de 1810 y el 9 de Julio de 1816.

Nada fue igual después de esos días precisos y claves.

Marcaron para siempre a las generaciones que se fueron sucediendo.

El destino del Pueblo fue otro.

Todo homenaje en estas fechas Patrias comienza entonándose las estrofas de nuestro Himno.

Hoy es 17 de Octubre.

Pongámonos de pie.

Cobijados bajo la Bandera Azul y Blanca entonemos el Himno Nacional de los Argentinos a viva voz.

Reivindiquemos esta Fecha Patria.

Honremos a los miles y miles de trabajadores, oprimidos y marginados que “cansados de irse con su juego al mazo” fueron capaces de promover “la mayor experiencia de masas de nuestra historia”.

Saludemos jubilosos el advenimiento de la Soberanía Política, la Independencia Económica y la Justicia Social.

Reivindiquemos el hecho maldito del país burgués… el Peronismo que nació ese día y que signó para siempre a nuestra Patria.

El 17 de Octubre es Fecha Patria.

Porque fue la síntesis revolucionaria de experiencias anteriores.

Desde el alzamiento de los Siete Jefes, primera protesta conocida (Santa Fe – 1580) cuyo propósito era el de derrocar a la autoridad española para que el gobierno fuera ejercido por los criollos, pasando por la Defensa en las Invasiones Inglesas, la Gesta de 1810 y 1816, la Guerra de la Independencia, las Montoneras, la Vuelta de Obligado y El Quebracho, y más acá en el tiempo los movimientos reivindicativos del Grito de Alcorta, de la Semana Trágica, de la Patagonia Rebelde, de las huelgas ferroviarias y portuarias, de la Forestal, y de tantas otras duras peleas contra la injusticia.

Contra la verdadera barbarie que imponían los civilizados.

El 17 de Octubre es Fecha Patria.

Es Evita quién así lo señala cuando dice: “El 17 de Octubre, compañeros, ya está definitivamente incorporado a la historia de la Patria … por voluntad soberana de su pueblo …”

El 17 de Octubre es Fecha Patria.

Porque simplemente es el Día de La Lealtad.

Lealtad hacia quién, “frente al egoísmo, al orgullo, la ambición, la corrupción y la superficialidad de los grupos dominantes, garantizó al Pueblo la defensa de sus derechos”.

Es a partir de este día que hombres y mujeres de todas las edades dejan de ser solo sujetos sometidos a necesidades materiales de subsistencia, para convertirse en personas.

Personas en lo moral, lo intelectual y espiritual.

El 17 de Octubre es Fecha Patria.

Porque es día de parición.

El Pueblo en la calle parió a Perón y a Evita.

Parió los nuevos tiempos por venir; de ahí en más “…todo el problema político de la Argentina actual se reduce a esta irrupción consciente de los trabajadores en la historia nacional.»

Debemos recordar que para algunos sectores de la izquierda vernácula in-iluminada, el 17 de Octubre fue una manifestación de lúmpenes organizada por la policía.

Para la vieja argentina oligárquica no había dudas, el 17 de Octubre, las calles fueron ganadas por el «aluvión zoológico», la invasión bárbara; un fenómeno insalubre.

Pero que entiendan quienes no entienden que meter la patas en las fuentes u orinar las flores burguesas en la Plaza de Mayo el 17 de Octubre de 1945, no es cosa de lúmpenes ni da asco.

Es la insolencia del asqueado, es la irreverencia de los sumergidos, es la explosión de los humillados.

El 17 de Octubre es Fecha Patria.

Festejemos, recordemos, honremos, pero no con nostalgia, sino comprendiendo que ese quiebre o bisagra, como se lo quiera llamar, es una Bandera permanente de lucha, ya que no hay concesiones ni traspasos gratuitos.

 

El 17 de Octubre es Fecha Patria.

 

Porque a partir de ese día se produce la conformación y consolidación definitiva, doctrinaria e ideológica, del auténtico Movimiento Nacional de los Argentinos.

 

El 17 de Octubre es Fecha Patria.

 

Y el 16 de Setiembre y el 24 de Marzo son días de duelo, de luto; proscribieron, encarcelaron y asesinaron, pero lo que no pudieron es matar las esperanzas de millones de argentinos, ni vaciarnos la emoción y el orgullo que significa adherir a una manera de pensar y de obrar.

 

¡Sin Galera y Sin Bastón… Los Muchachos de Perón!

 

Era el grito de miles y miles de trabajadores que desde la media mañana del 17 de Octubre de 1945 recorren las calles de Buenos Aires en marcha hacia la Plaza de Mayo y también en muchísimas otras ciudades del interior.

 

Un acontecimiento novedoso que abriría un ciclo histórico distinto.

 

Diría Don Arturo Jauretche: “El 17 de octubre, más que representar la victoria de una clase, es la presencia del nuevo país con su vanguardia más combatiente y que más pronto tomó contacto con la realidad propia”.

 

Y como contrapartida, Emilio Hardoy, dirigente conservador, manifestaba: “Había dos países en octubre de 1945: el país elegante y simpático con sus intelectuales y su sociedad distinguida sustentada en su clientela “romana” y el país de “la corte de los milagros” que mostró entonces toda su rabia y toda su fuerza. …

¡… Días que sacudieron al país!

¡… Días en que la verdad se desnudó!

¡… Días que cierran una época e inauguran otra!”.

El 17 de Octubre de 1945 no fue una simple manifestación protestataria, fue una Gran Rebelión Popular mediante la masiva participación y movilización de los trabajadores y con verdaderas características insurreccionales.

Es por ello que John Wiliam Cooke señala: “El peronismo fue el más alto nivel de conciencia al que llegó la clase trabajadora argentina”.

El 17 de octubre de 1945 marca el fin de una Argentina y el comienzo de otra.

Fue un hecho tan contundente, que aún hoy, y a pesar de las conquistas perdidas, del patrimonio entregado, de las infamias cometidas, ha quedado no sólo como recuerdo y evocación, sino como Bandera para las luchas por la Dignidad Nacional.

Juan Jose Hernández Arregui (1913-1974) enseña que «El proceso de industrialización que venía de la Primera Guerra Mundial y acrecentado rápidamente en el transcurso de la Segunda, había dado origen a un proletariado industrial destinado a una decisiva experiencia histórica en medio del pánico de los partidos directa o indirectamente complicados con el pasado.

Esas masas, decepcionadas del socialismo, ajeno a la realidad nacional, del radicalismo en plena descomposición histórica después de la muerte de su gran caudillo Hipólito Yrigoyen, y del comunismo, cuyas consignas nunca entroncaron con demandas populares del país, carecían de compromisos.

El 17 de octubre no sólo fue una lección histórica para las fuerzas del antiguo orden sino la gigantesca voluntad política de la clase obrera.

Su adhesión a un jefe no se fundó en artes demagógicas sino en las condiciones históricas maduras que rompían con las antiguas relaciones económicas del régimen de la producción agropecuaria, que superaban los programas de los partidos pequeño burgueses de centro izquierda.

La revolución política exigía la reforma social.

La recuperación de la economía, enajenada al extranjero y la elevación del nivel de vida del hombre argentino explotado, son la doble faz de un mismo fenómeno: la toma de conciencia histórica de las masas».

Agregando para nuestros tiempos que: “Todo el problema político de la Argentina actual se reduce a esta irrupción consciente de los trabajadores en la historia nacional”.

El 17 de Octubre de 1945, el Pueblo argentino junto al entonces Coronel Juan Domingo Perón pusieron en vigencia la fuente ígnea de un sentimiento vital: La Patria El Pueblo junto a su Líder terminaron con el caos existente y conformaron un nuevo perfil de Nación, de Nación Justa Libre y Soberana como realidad sustantiva y enaltecedora.

La Patria obtuvo su Grandeza y el Pueblo su Bienestar.

Leopoldo Marechal nos ha dejado plasmada esta Epopeya en su Soneto:

Era el pueblo de Mayo quien sufría, /no ya el rigor de un odio forastero, /sino la vergonzosa tiranía del olvido, /  la incuria y el dinero //  El mismo pueblo que ganara un día su libertad /  al filo del acero tanteaba el porvenir, /  y en su agonía le hablaban sólo el Río y el Pampero. // De pronto alzó la frente y se hizo rayo / (¡era en Octubre y parecía Mayo!),  / y conquistó sus nuevas primaveras. // El mismo pueblo fue y otra victoria. /Y, como ayer, enamoró a la Gloria, /¡y Juan y Eva Perón fueron banderas!

 

  • Vicepresidente del ex Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano “Manuel Dorrego”