Bien dice el dicho:” el único país que nunca tuvo golpes de estado es EEUU, porque no tienen La Embajada”.

EL CAPITALISMO ES LA CORRUPCIÓN ESTRUCTURAL DE LA POLÍTICA

Por Jorge Rachid

Los mecanismos de control político, por parte de los dueños del poder internacional, incluyen la intrusión corrupta del dinero como eje de construcción social y política, marginando los sueños, utopías y esperanzas de los pueblos, cooptando dirigentes, sobornando, contratando y operando a través de los servicios de informaciones, al servicio de las embajadas que operan en nuestra región.

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

10/10/16

Los mecanismos de control político, por parte de los dueños del poder internacional, incluyen la intrusión corrupta del dinero como eje de construcción social y política, marginando los sueños, utopías y esperanzas de los pueblos, cooptando dirigentes, sobornando, contratando y operando a través de los servicios de informaciones, al servicio de las embajadas que operan en nuestra región.

Bien dice el dicho:” el único país que nunca tuvo golpes de estado es EEUU, porque no tienen La Embajada”.

En nuestro país como en el resto de Latinoamérica, en un proceso de degradación provocado por una estrategia alimentada por empresas multinacionales, carteles del narcotráfico y los mismos servicios secretos, van incorporando personajes que por convicción colonizada o bien por ambición, ceden a las propuestas económicas.

Estos mismos personajes, con puestos importantes en las estructuras del estado, vestidos con trajes de democráticos, personajes públicos generadores de agenda, generalmente con poder, provocan la direccionalidad de la política mediático- judicial, que responde a los intereses estratégicos de sus mandantes, que son contradictorios con los del pueblo argentino.

El caso de la AMIA es quizás el ejemplo mas acabado de esta descripción, donde el momento mismo del atentado, los servicios de la CIA, la Mossad israelí y el M16 inglés, operaron en condicionar y direccionar el mismo expediente de instrucción, como quedó demostrado en el bochornoso juicio que concluyó desnudando las mentiras y encubrimientos, que abarcaron desde el poder ejecutivo de entonces hasta los mismos directivos de la AMIA, hoy todos sentados en el banquillo de los Tribunales.

Cuando se lee el expediente y se profundiza su instrucción, se visualiza sin lugar a dudas como los diferentes elementos volcados en el mismo, tienen una mirada que orienta hacia determinados lugares, ignora otros y evita olímpicamente la conexión local.

Es casi un insulto a la inteligencia pensar que comandos extranjeros puedan operar en nuestro país, sin ningún tipo de apoyo ni punto de reunión.

Lo mismo sucede con los operativos de la embajada de EEUU cuando genera operaciones políticas que tienden a deteriorar a los líderes que no acuerdan con ellos, como Perón en su momento o Chávez, Néstor, Lula, Dilma o Cristina, mas cerca en el tiempo.

Para eso necesitan cómplices que surgidos de la nada como seres nacidos de un repollo, que de pronto se transforman en fiscales de la moral y las buenas costumbres de los argentinos, cuando en realidad son agentes externos.

La anécdota de Perón frente al embajador Braden, cuando éste le dice que si acordaba en hacer lo que EEUU le proponía sería el hombre mas importante del mundo, a lo cual Perón contestó: mire Braden, prefiero seguir siendo algo aquí, antes que ser considerado un hijo de puta por mi pueblo”.

Esa determinación le costó sin dudas el inicio de la campaña de deterioro en el exterior y en el país, por parte del cipayaje vernáculo, aliado desde siempre a los dueños del mundo.

Esto sucede hoy en nuestro país y la región donde el proceso de reposicionamiento del imperio, en una estrategia implementada a partir del momento mismo del NO al ALCA de 2005, que hizo que 200 años después de nuestros Padres Fundadores Bolívar, San Martín y Artigas, Latinoamérica recuperase su memoria de Patria Grande, que  deterioró los intereses norteamericanos en la región.

De ahí los procesos destituyentes, los golpes policiales, los reclamos regionales segregacionistas, las imputaciones de corrupción a diestra y siniestra, que llevaron al desplazamiento de Dilma, la pérdida de elecciones de Scioli, entre otras causas y el deterioro creciente que provocan en Venezuela, hoy ya con aliados de los gobiernos reaccionarios de la región, recién asumidos, al calor de las embajadas de sus países.

Por eso son saludados efusivamente por los buitres internacionales, el FMI, la OMC, el CIADI, Walt Strett y todos los sectores de la financiarización mundial.

Por eso deben destruir la memoria de los líderes llamados por ellos, peyorativamente “populistas”, desmontando de la conciencia la realidad vivida los últimos 12 años, deconstruyendo ladrillo a ladrillo el edificio de la seguridad social y al ampliación de derechos, como así también la cultura del trabajo y su marco legal.

Eso se logra revoleando juicios a diestra y siniestra, lanzando acusaciones desde asesinatos a corrupciones generalizadas.

Lo hicieron con Irigoyen, con Perón ahora con Cristina, Milagros, Dilma, Lula y todo aquel que se le cruce en sus intereses.

Los peronistas sabemos como enfrentar esto junto al pueblo, mas allá de dirigentes pusilánimes a la hora de la verdad, que siempre los tuvimos pero siempre el pueblo los superó.