Clarín, en vez de indicar que Francisco convocó a los argentinos a ponerse “la patria al hombro” con todo lo que ello significa, señala que llamó a “poner el hombro”, inviertiendo así el sentido de la frase.

APUNTES / PREPARE EL MATE Y FÍJESE

Por Gabriel Fernández

El núcleo duro, que con heroísmo prohija su propio deterioro con tal de no atisbar pueblo en el gobierno; nos referimos a un segmento visible, hablador y bastante pajarón que va y viene. Antes que admitir su zoncera prefiere creer que el bolso de López y el misterioso dólar a futuro hundieron el país que hoy gobierna Mauricio Macri. La industria cae, el empleo y las ventas también; ese espacio lo siente y se queja, hasta ahí. Sabe que si transgrede ese borde, deberá admitir que le estaba yendo bien, antes de Macri.

Por Gabriel Fernández *
LA SEÑAL MEDIOS
04/10/2016

DATOS.

La realidad está bastante clara; a tal punto que la discusión es sobre si la malaria se inició antes del macrismo o si es fruto de sus acciones político económicas.

Por eso evaluamos importante la batalla por el diagnóstico.

El Plan Prebisch.

Si alguien presupone que los males presentes se deben a los desaguisados previos, aunque admita las dificultades, tendrá paciencia.

Brindará crédito y esperanza a las nuevas autoridades porque deben resolver los problemas heredados.

Si considera que el tramo anterior, vaivenes más o menos, encarnó crecimiento industrial, alza del nivel de consumo, mejora en la calidad de vida, podrá caracterizar con mayor certeza los dramas que acarrea el ajuste.

Y señalar a sus responsables.

En cierto modo todo el debate sobre ese 20 por ciento que podría inclinar la balanza hacia el deterioro definitivo del macrismo, se asienta allí.

No hablamos del núcleo duro, que con heroísmo prohija su propio deterioro con tal de no atisbar pueblo en el gobierno; nos referimos a un segmento visible, hablador y bastante pajarón que va y viene.

Antes que admitir su zoncera prefiere creer que el bolso de López y el misterioso dólar a futuro hundieron el país que hoy gobierna Mauricio Macri.

La industria cae, el empleo y las ventas también; ese espacio lo siente y se queja… hasta ahí.

Sabe que si transgrede ese borde, deberá admitir que le estaba yendo bien.

PROYECTOS.

Se ha puesto más o menos de moda señalar que los gobiernos nacional populares latinoamericanos han generado consumidores pero no trabajadores con conciencia.

La idea es atractiva y describe al nacionalismo popular como un paso, apenas, hacia una gran sociedad habitualmente denominada socialista.

Queda lindo decirlo y quienes lo aseveran reciben aplausos.

Así explican el comportamiento del 20 por ciento antedicho.

Todo bien, pero huele a antiperonismo.

Suena a “les vamos a explicar a ustedes –los que cambiaron la historia en la década reciente, digamos– cómo es la vida, y cuál es el sentido mismo de la política revolucionaria”.

Lo cierto es que hoy por hoy, o se apuesta a la inversión productiva con control del Estado y presencia de sectores privados y también sociales en la economía, o se termina cooperando directa o indirectamente con el control particular, hegemonizado por los conglomerados financieros.

Además, resulta de interés indicar que el ser humano es un ser social… pero también individual. La admisión del individualismo puede resultar de gran utilidad, pues cuando se conocen los rasgos propios, es posible licuar sus aristas negativas.

Cuando se los ignora, traccionan. El individualista debe saberlo, para no caer en el egoísmo.

Este es un tema de largo alcance y vamos a volver sobre él.

Aquí ofrecemos un suscinto adelanto destinado a borronear un planteo.

Quién sabe si el error de las gestiones nacional populares latinoamericanas no se desplegó al querer convencer a regiones sociales que se mueven entre el ataque anímico y la escandalización.

COLOMBIA.

Son muchos los datos a considerar: la ausencia de una convocatoria abierta desde el Estado, la continuidad del quiebre en una sociedad muy golpeada, los cuestionamientos a los acuerdos por izquierda y derecha.

El intento de insertar en América latina el modelo despreocupado y antipolítico norteamericano.

Todo esto sin olvidar que el resultado fue, lisa y llanamente, empate.

Pero nos interesa subrayar un aspecto que parece tener su trascendencia: es difícil atraer a los pueblos a debatir elementos accesorios, dejando de lado lo sustancial.

Se propuso el cese de las hostilidades, pero no se puso en discusión el plan económico que genera injusticias, luchas y contrastes.

Hace algunas horas lo charlábamos con compañeros de Nacional Córdoba: los elementos que generaron paros campesinos y la continuidad de la primarización de la economía colombiana no se destruyen.

Con Uribe, pero tampoco con Santos.

Es probable que buena parte de quienes se abstuvieran estén de acuerdo con la paz.

Quizás tengan más argumentos para llevarla a buen puerto.

He ahí un buen desafío para una militancia armada que tendrá que devenir en social, sindical y política: cautivar a un pueblo escéptico y castigado.

Este plebiscito quizás sea la señal que hacía falta para que nadie se sienta demasiado satisfecho con lo logrado.

PAPA.

Varias cosas.

Por un lado, muy interesante la visita a Georgia, así como el mensaje de paz sobre Siria e Irak.

Sobre todo por estas semanas, cuando arrecia el ataque terrorista con respaldo norteamericano sobre Alepo.

Quien quiera oír, que oiga.

Importante el difícil hilván entre musulmanes y cristianos en el Cáucaso.

Mientras tanto, se desarrollaba en Jerusalen la despedida de Shimon Peres.

Por otro, asombroso lo de Clarín.

En su cobertura de la gira papal, en vez de indicar que Francisco convocó a los argentinos a ponerse “la patria al hombro” con todo lo que ello significa, señala que llamó a “poner el hombro”.

El gran diario no argentino invierte así el sentido de la frase.

Héctor Magnetto corrige a Jorge Bergoglio y le hace decir lo que “debe” decir en este período.

SALUD.

Aumentan notablemente los precios de los medicamentos. También las prepagas.

La desatención al área de Salud Pública es denunciada por sus trabajadores.

Se eliminan laboratorios nacionales.

Sería interesante conocer indicadores de salud pública generales.

Recuerdo un paso por Cuba, hace varios años ya. Antes había trabajado en Prensa Latina y en ese momento viajé como director del diario de Madres: nos invitaron a varios periodistas a visitar el Polo Científico, en las afueras de La Habana.

Nos subieron a una camioneta clara, viajamos un rato y bajamos en el gran establecimiento.

Nos atendieron varios profesionales, con impecables guardapolvos blancos.

Entre muchos interrogantes lancé uno que venía circulando en mi cabeza.

-¿Porqué los indicadores de cáncer y enfermedades crónicas son tan bajos, si la población cubana es fuertemente fumadora?

Con tono técnico, sin vacilar, una médica respondió así:

-Las personas saben que no van a perder sus empleos.

Todos esperábamos una compleja explicación científica, asentada en los inocultables avances de la medicina cubana.

Pero esos notables adelantos estaban impulsados por la serenidad interior que abarcaba a una comunidad que no vivía angustiada por el día a día.

Aún hoy, felizmente, es así.

Recorrimos el lugar, apasionante, y nos volvimos. Pensando.

AUSENCIAS.

Importante el discurso de Cristina en Ecuador.

Y tan hondo como inteligente el reconocimiento, en este tramo, efectuado por Rafael Correa.

La ex jefa de Estado explicó porqué subsidios, planes, incentivos y paritarias configuran una política lógica de un gobierno para dinamizar el mercado interno y mejorar tanto el nivel de vida como la producción.

Lo comentamos al aire: esas palabras trajeron reminiscencias; pues salvo unos pocos medios de los que nos enorgullecemos, los espacios estatales y los “amigos” no dieron cuenta de ese circuito ni explicaron a la comunidad sus beneficios.

La propia Cristina desnudó su error comunicacional a la hora de valorar sus aciertos gubernamentales, al indicar que después de Adam Smith y Carlos Marx no se inventó nada nuevo.

Como queda claro en la distancia editorial entre nuestros medios nacional populares y los espacios “K”, después llegaron Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz y Alberto Methol Ferré.

Por sólo mencionar algunas claves.

Pero la lista sigue.

Al no tomarlos en cuenta -aún hoy-, el gobierno nacional y popular no diseñó una acción comunicacional potente y profunda, sino una suave e irrelevante ligazón sobre lo bueno que es ayudar a los pobres, sin evaluar que eso es, precisamente, lo que construye un mercado de masas y potencia una Nación.

DEBATES.

Es probable que se recuerde el tiempo en el cual se polemizaba con el diario.

Uno leía, tomaba distancia y decía: acá estoy de acuerdo, allí no; este dato es sesgado, aquél otro, media verdad.

Hoy es imposible.

El grueso de los medios tradicionales en todas sus versiones, encaran la actualidad de modo opuesto a la verdad, sea cual fuere la temática.

En el área Política nacional, todo es un gran operativo destinado a demostrar que el kirchnerismo y el peronismo son variantes corruptas e ineficientes que deben dejar de existir.

En Economía se ignora el profuso endeudamiento, la caída del poder adquisitivo y el cercenamiento de zonas enteras de la producción, mientras se debate sobre punto más o menos de inflación.

En Internacionales, se reposiciona artificialmente un hemisferio Norte en baja por sobre potencias emergentes en franco crecimiento.

Directamente se dejan de lado los datos duros.

En Fútbol, se habla del dinero que cuesta ponerlo en pantalla en contraposición con la inversión destinada a facilitar el desempeño de los clubes.

En Cultura se desdeña la información objetiva sobre la baja en la producción local mientras se toman productos aislados y se los muestra como modelo de formatos más “tolerantes”; es decir, menos “políticos”.

Ya no se puede debatir con los medios.

Desde la portada hasta la contratapa configuran una gran campaña que se puede sintetizar en “empresas y gobiernos conservadores buenos vs pueblos y dirigentes populares malos”. Eso es todo.

BONO. Somos defensores del movimiento obrero argentino y sus vituperadas y sólidas modalidades organizativas. Creemos en su inteligencia colectiva y su capacidad para golpear en el momento indicado sobre el rival adecuado.

De todos modos, sentimos la necesidad de realizar una advertencia: si por un bono de fin de año y la reducción del impuesto a las ganancias se deja de lado el cuestionamiento franco y pleno al modelo desindustrializador y desnacionalizador en marcha, la dirección actual de la CGT habrá cometido un error importante.

El año venidero se reparará ese traspié, debido a las fuertes luchas y planteos, precisamente, del movimiento obrero.

El pueblo argentino recobrará empuje y planteará su visión.

Pero resulta válida la advertencia sincera y respetuosa.

Debido, precisamente, al potencial acumulado por la economía argentina en el último decenio de desarrollo, Estado y patronales pueden absorber ese bono sin demasiadas dificultades.

En tanto, despliegan el programa histórico de la oligarquía que dejará sin trabajo a millones de personas en el mediano plazo.

Como factor a considerar, por si eso fuera poco, dejarán el rastro habitual de endeudamiento profundo, listo para ser abonado con el esfuerzo sinsentido de una Nación que estaba de pie y está siendo forzada a reducirse, en contra de sus intereses geoeconómicos naturales.

Para preparar el mate, pensar un rato y conversarlo.

GF/

  • Director La Señal Medios / Sindical Federal / Area Periodística Radio Gráfica