“Tienen algunos hombres, un conjunto de ideas de sumisión y en otros ese conjunto ideológico, es de liberación”. Jorge Bolivar*(FOTO)

ESTRATEGIAS Y JUEGOS DE DOMINACIÓN

Por Jorge Rachid

Las promesas del paraíso y de una vida mejor, cuando se haya cumplido con el mandato de Dios, el monarca o el gobernante, ha dominado la vida de los pueblos, postergando presentes dolorosos, brutales, inhumanos como los practicados por el neoliberalismo, en estos escasos nueve meses, amparados por una promesa de “un mundo mejor”.

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

3/10/16

Así describe este filósofo e intelectual del campo nacional, en su libro Estrategias y Juegos de Dominación, sobre los procesos de ejercicio del poder y conductas de los diferentes protagonistas, a la hora del ejercicio del poder, colocando a la ideología en el plano de las ideas y a la práctica política en el campo de la acción.

Es importante su definición en estas horas de la Patria donde el gobierno de matriz neoliberal, pretende borrar la política del diccionario habitual del ejercicio del gobierno, en un ocultamiento perpetuo de “su” ideología, trasmutada, escondida detrás de una lógica del eficientismo y el privatismo, con afán de incorporarse a un mundo, que quiere hacer suponer, sin ideologías.

La construcción de esta falacia del macrismo, una mas de las mentiras enarboladas desde su campaña electoral y tiene por objetivo “despolitizar” la política, como si fuese posible que haya hijos sin padres o vida sin sol.

La política que llevan adelante, tiene que tener como eje, un mensaje desprovisto de presente y con alegorías de futuro, como en las religiones ancestrales.

Las promesas del paraíso y de una vida mejor, cuando se haya cumplido con el mandato de Dios, el monarca o el gobernante, ha dominado la vida de los pueblos, postergando presentes dolorosos, brutales, inhumanos como los practicados por el neoliberalismo, en estos escasos nueve meses, amparados por una promesa de “un mundo mejor”.

La ideología es el motor indispensable de la política, marca los objetivos estratégicos de una construcción histórica, social y cultural identitaria de una Nación.

Gobernar el presente sin objetivos a largo plazo, es someter a las futuras generaciones a los vaivenes históricos de los juegos del poder y de la acumulación de fuerzas de los sectores dominantes, que terminan imponiendo sus ideas, por el camino de despojarse de responsabilidades, planteando siempre caminos iniciáticos y fundacionales a su gestión.

Eso mismo hicieron los colonizadores de la conquista, sometiendo a los pueblos originarios, esclavizando sus vidas, asesinando a los díscolos, borrando sus culturas y enterrando sus creencias y religiones, en nombre de la modernidad y la civilización, destinada a desconocer todo aquello que no le es propio a su cultura, a su medio, a su fe religiosa, a fuerza de las armas y la represión.

El gobierno camina en ese sentido, ya transitado en los 90 con el Fin de las Ideologías de Francis Fukuyama, que marcaba el fin de la historia, como lo hizo antes en nuestro país Mitre, que enterró nuestros caudillos, escribiendo una historia oficial propia, después de Caseros, en la mayor traición histórica de un general en Jefe de los ejércitos argentinos en guerra con Brasil, que se pasa al enemigo para derrotar a Rosas.

Lo hicieron luego con Alem y después con Irigoyen y Perón. Siempre borrando y reiniciando un modelo económico antipopular.

En ese sentido la división se suele producir también entre hombres, como denominación genérica, que siendo de un mismo sector ideológico se comportan de manera diversa frente a las derrotas y las pérdidas de poder temporal, asumiendo posiciones de sumisión a las nuevas realidades, aunque intenten expresar una posición ideológica diferente.

Se rinden, son hombres de la sumisión como conducta política, son viscosos y nunca confiables.

Los hombres, siempre hablando en términos de género humano, que tienen una ideología que abrazan desde convicciones no doblegadas por las coyunturas, que mantienen su visión del mundo, de la vida, de las cosas, que en definitiva eso significa ideología, que enfrentan las situaciones difíciles, son quienes conviven con su perfil de liberación, crítico, confrontativo y tenaz a la hora de la construcción política.

Lo mismo que hacemos desde el poder, eso es el peronismo, el de la Resistencia cuando muchos claudicaban, el de la CGT de los Argentinos o las primeras 62 organizaciones con Framini.

La lucha continuó siempre por esta estirpe de hombres y mujeres, que con su lucha mantuvieron identidades y utopías, en las horas más oscuras de la Patria.

No es casual que algunos se escondan detrás de un supuesto desánimo, porque la maquinaria colonizadora del régimen que se presenta como iniciático, apolítico y desideologizado, reforzado con sus herramientas mediático-judiciales quieren imponer una lógica nueva, con una agenda basada en el eficientismo económico, que no es tal, sino como en todo proceso expropiador del enemigo, es una acumulación de riquezas que les permita el ejercicio de la dominación perpetua.

Pero la verdad siempre emerge, porque anida en la conciencia de los pueblos y el peronismo como identidad cultural y política, es vertebral a la Nación y al pueblo argentino, expresado en el Movimiento Nacional y Popular.

  • escritor, ensayista, filósofo argentino y peronista.

Capitalismo, Trabajo y Anarquia, un libro de Jorge Bolívar a 40 años de la muerte de Perón .TV Comarca SI


Capitalismo, Trabajo y Anarquía, un libro de Jorge Bolívar, escrito entre 2008 y 2009. La ausencia del «trabajismo» como categoría. La opresión más terrible solo se puede realizar en nombre de la libertad, nos dice el autor. El cristianismo reivindica el trabajo como un don de Dios. Nuestro pensador del trabajo es Perón, lo que debe ser comprendido por los detractores y por los que lo desconocen o ignorar. En Leyendo con el Autor lo entrevista Irene Roust.