Roubini alertó sobre las dimensiones de la crisis internacional que comenzamos a padecer y padeceremos por tiempo impreciso.

ENRIQUE OLIVA: “LO PEOR ESTÁ POR VENIR”

Por Enrique Oliva *

Roubini ha puesto en el centro de la polémica el tema recesión ya comenzada y en progresión mundial. Los que se sirven del libre mercado como casinos, siguen en el especulativo juego del sube y baja de acciones, cuando Roubini enciende todas las alarmas. No bastante las prevenciones, la recesión avanza con efecto dominó, sin que el común de la gente advierta que no se trata solo de un problema para industriales, comerciantes y banqueros, sino de una epidemia que los convertirá en las principales víctimas. La pobreza, y en muchos casos hambruna, alcanzará a grandes sectores humanos en forma de desocupación, costo de la vida y sombrío futuro.

Por Enrique Oliva

NAC&POP

03/10/2016

(En la Crisis mundial del 2008)

La frase del título no es mía.

Lleva la marca registrada de Nouriel Roubini, quien proclamaba sus vaticinios desde hace tiempo, como de otros analistas, entre ellos el argentino Fernando José Del Corro y el brasileño Ricardo Amorín.

Pero ninguno tuvo la oportunidad de estar situados en escenarios donde repercuten sus opiniones a nivel mundial.

Boutine alertó sobre las dimensiones de la crisis internacional que comenzamos a padecer y padeceremos por tiempo impreciso.

Sus aciertos lo han llevado a convertirse en el más reputado experto en crisis económicas y financieras.

Buscan su asesoramiento gobiernos y multinacionales del globo.

Su agenda está repleta de compromisos.

Por unos años, debió soportar Boutine las críticas de los economistas y especuladores bolsísticos, quienes lo llaman aun hoy como “doctor Fatalidad”, el “catastrofista”.

Ahora ha puesto en el centro de la polémica el tema recesión ya comenzada y en progresión mundial.

Los que se sirven del libre mercado como casinos, siguen en el especulativo juego del sube y baja de acciones, cuando Roubini enciende todas las alarmas.

No bastante las prevenciones, la recesión avanza con efecto dominó, sin que el común de la gente advierta que no se trata solo de un problema para industriales, comerciantes y banqueros, sino de una epidemia que los convertirá en las principales víctimas.

La pobreza, y en muchos casos hambruna, alcanzará a grandes sectores humanos en forma de desocupación, costo de la vida y sombrío futuro.

Por ejemplo, si cierra una fábrica de automóviles o reduce su personal, ello no afecta solo a los que puedan comprar un vehículo, sino a diversos otros gremios.

Lo mismo ocurre en el sector  construcción.

Ante situaciones similares en aceleración cotidiana, aumentarán los despidos o largas suspensiones, complicándose las dificultades para conseguir nuevas ocupaciones.

Bajará asimismo el consumo, provocando un mayor derrumbe de fuentes de trabajo.

Todo ello se sufrirá también en los países ricos por desempleo, jubilaciones recortadas o perdidas totalmente, y con desalojos por moras en pagos de viviendas hipotecadas.

La impotencia puede ser una mala consejera.

¿No aprovechó Hitler una situación parecida en la Alemania de los años 30, donde dominando las calles con partidarios violentos, aunque en minoría de adherentes, arribó al poder sin pasar por elecciones democráticas?

La gente no ya solo sin horizontes de vida a largo plazo sino con imperiosas carencias aquí y ahora de soluciones mínimas, lanzará a multitudes a los brazos de demagogos oferentes de ilusiones imposibles, predisponiendo a no reparar en medios.

Ante conflictos sociales ganarán espacios públicos, generando desorden o caos.

Con la cantidad de barrios de emergencia plenos de desocupados, en Buenos Aires y otras ciudades, sería imposible el mantenimiento de una población sin choques.

Ese será el peor momento de la crisis con final abierto y duración impredecible, cuando Roubini estime que podrá salirse de la recesión en 14 a 18 meses.

¿Estamos los argentinos preparados para asumir ese momento?

¿Las clases dirigentes políticas estudian u ofrecen soluciones?

¿A alguien del gobierno, intelectualidad, oposición, fuerzas vivas y jerarquías religiosas, se le ocurrió llamar a la cordura y proponer un consenso ciudadano para salir lo menos perjudicados posible ante tales perspectivas?

¿No cabe  convocar a un Comité Nacional de Crisis?

Nadie advierte que de todas las crisis, los pueblos carenciados resultan los mayores perjudicados, pagando los platos rotos.

No caigamos en el error de suponer que en una situación de caos por desbordes sociales alguien está exento de peligro.

En medio del desbarajuste globalizado, no cabe duda que los países ricos, únicos  responsables de la crisis, están pidiendo “solidaridad” para tomar medidas el 15 de noviembre en Washington para encarar soluciones, en especial para ellos.

Europa y Asia, no son ajenos a las especulaciones por más de 10 años de la burbuja hipotecaria, en particular yanquis, ingleses y hasta rusos.

Ahora ¿No hay culpables?

La Unión Europea y EEUU se intercambian reproches

¿Cuándo el G 7 o el viejo mundo se “rebajó” a invitar al resto de los G 20?

El presidente Bush viene anunciando con energía que la cumbre por él convocada a Washington para el 15 de noviembre, debe dejar de lado las palabras y tomar decisiones “claras y valientes a ser cumplidas por todos”.

Parece una orden a acatar que no admite un plan B.

El G 20 tendrá 21 invitados, incluyendo a quien resulte ganador de la elección presidencial yanqui del 4 del mismo mes.

Lo cierto es que la Cumbre no tiene un temario consensuado.

La orden del día ronda un solo tema: solucionar la crisis financiera mundial. ¿Alcanzará a armonizar intereses?

¿A los países “emergentes”, aunque  ya algunos en vías de sumergirse en su totalidad, se les impondrá el papel de proveedores de materias primas y alimentos, reservándose los ricos el rehacer sus estructuras financieras e industriales?

La Cumbre Unión Europea-Asia, por sugestión de los chinos, que no comen vidrio, en su declaración final no arribó a nada concreto o proyecto aprobado.

Todo quedó supeditado a las decisiones que puedan salir de la Cumbre de Washington.

Lo mismo ha ocurrido con la Cumbre Iberoamericana de El Salvador, donde el Rey Juan Carlos de España y el Presidente Rodríguez Zapatero se han esforzado en conseguir una silla en el G 20, como si equivaliera al reconocimiento de un liderazgo del mundo hispano.

¿Y a África negra quién la representa?

Por supuesto, se tomarán ese “trabajo” las multinacionales que alambran su territorio protegiendo la explotación de sus riquezas naturales (petróleo, oro, diamantes…) con mano de obra esclava y ejércitos mercenarios.

Es llamativo que durante infinidad de años se vinieron realizando cumbres de todo tipo para encontrar remedios a los temas de la pobreza, salud, alfabetización, vivienda, paz, etc. para la humanidad y nunca se lograron los fondos suficientes.

En cambio en horas, los gobiernos poderosos reunieron billones de dólares para salvar el sacralizado usurero sistema financiero multinacional, con dineros de estados, a pagar por los pueblos contribuyentes.

 

NOTA DE LA NAC&POP: Enrique Oliva presidió el Instituto Malvinas e Islas del Atlántico Sur logrando imponer su propio Cementerio por los argentinos que yacen en las Islas. fué presidente de la Asociación de la Resistencia Peronista obtuvo en la Provincia de Buenos Aires la indemnización para los protagonistas que apenas se encuentran vivos. Había sido un asiduo compañero de utopías en la Mesa de los Sueños de la Agrupación Oesterheld a la que llegó de la mano de Roberto Galán, cuando se reunían en la Parrilla Rosa de Uriburu y Peña que engalanaba Helenita Goñi.
Apoyo a Alejandro Olmos y su juicio por la ilegal Deuda externa contra Martínez de Hoz y las Juntas Militares. Nacido en 1923, era doctor en Ciencias Políticas y fue docente y secretario general de la Universidad Nacional de Cuyo (hoy de Mendoza). Después del 55 y en el exilio fue cercano compañero de José María Rosa. Participó de la gesta del comandante Uturunco, precursor de la lucha popular armada en la Argentina por el retorno de Perón a la Patria.
A partir de 1964 fue fundador y primer rector de la Universidad del Neuquen, siete años después convertida en la actual Universidad Nacional del Comahue. Funcionario fundador del Conicet en 1951, ejerció la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto y entre 1991 y 1999 se desempeñó como asesor presidencial con rango de secretario de estado. Fue corresponsal de Clarín en Europa durante 15 años como François Lepot. Sus crónicas de la Guerra de Malvinas de 1982 donde firmaba como François Lepot son imprescindibles. En 1986 fue el primer periodista argentino que piso suelo de las Malvinas después de la guerra. Escribió Política de Negocios, Política Universitaria, La guerra revolucionaria en los Estados Unidos, De Gandhi a Goa, En el Golfo, Malvinas: el colonialismo de las multinacionales, Desde Londres y Vida Cotidiana y El Rey de Araucanía y Patagonia. Oliva ocupaba el sillón Manuel Láinez en la Academia del periodismo. Fué colabordor de John William Cooke. Martin Garcia/Nac&Pop/ <garciacmartin@gmail.com>