Participaron unos mil empresarios, de quienes se espera que inviertan ALGO en el país. Que es como esperar que la Iglesia saque a alguien de la pobreza. ¡No sería negocio!

«MINI DAVOS MAXI GARCAS» POR PERONCHO

Por "Peroncho"

Macri cerró el Foro de Negocios, conocido como el Mini Davos porque hubo garcas, como en Davos, pero no taaaaaaantos. Se trata de un encuentro de empresarios alineados con el discurso oficial. Para ingresar, tenías que echar a 10 empleados de tu empresa. El Foro abrió con Macri hablando en inglés, que es el único idioma en el que Macri puede decir dos oraciones seguidas sin trabarse.

Por «Peroncho»

NAC&POP

18/09/2016

Participaron unos mil empresarios, de quienes se espera que inviertan ALGO en el país.

Que es como esperar que la Iglesia saque a alguien de la pobreza. ¡No sería negocio!

Ojo: no se trata de todo el empresariado argentino.

Es un grupo muy selecto.

De hecho, en el ingreso al Foro te cachean y SI NO TENÉS ARMAS, no te dejan entrar.

También hay un aparato de última tecnología: un detector de corazón.

Si tiene corazón, no entra.

Y casi no hay argentinos: algún conglomerado local, las multinacionales radicadas en el país y firmas extranjeras dedicadas al sector de infraestructura que, además, han invertido durante el gobierno anterior.

De hecho, la única inversión que hicieron para este gobierno fue la plata que pusieron para que Macri  sea presidente.

Lo cual les permite… tarán tarán: ¡dejar de invertir!

Vinieron más de 1600 empresarios pero no se hizo aún ningún anuncio de inversión.

Es que la invitación es más o menos así: “inviertan -guiño, guiño- en el país -guiño, guiño-”.

Además, vino el CEO de Pepsi y Michetti  lo recibió tomando Coca Cola.

Eso no es nada: vinieron empresarios ligados al desarrollo de inteligencia y los recibió Macri.

La mayoría de los participantes son hombres, gerentes de empresas.

Eso explica la imposibilidad de estacionar durante la noche en la zona de los puteríos de Recoleta.

El Foro arrancó con un video promocional del país: es que es cierto que estamos en promoción.

Parece que somos parte de un combo que incluye a Brasil y Paraguay.

En el video, trabajadores, maestros de escuela y profesionales argentinos aparecen hablando en inglés y diciendo “I am Argentina”.

Lo curioso es que el subtitulado no eran palabras.

Eran precios. Trabajador: 400 dólares, maestro de escuela, 450 dólares, profesional, 500 dólares.

“Espero convencerlos de que están en el tiempo y lugar perfectos” les dijo Macri a los empresarios.

Un empresario le gritó: “Mucha ropaaaa!”.

El primer orador por parte del sector privado fue el australiano Andrew Livers, CEO de Dow Chemical, que es la empresa norteamericana que fabricaba Napalm  en los 60.

Patricia Bullrich  tuvo un orgasmo al imaginar métodos de represión de manifestaciones con el auspicio de esta gente.

Livers dijo que divide a los países “entre los que tienen alfombra roja y los que tienen burocracia”.

Y elogió al gobierno de Macri… ¡Eh, Livers!

¡Parece una alfombra roja, pero son números!

¡Números rojos! ¡Y por el piso!

Se destacó la presencia de Paolo Rocca, el jefe de Techint, la principal empresa privada del país, quien pidió a los sindicatos “entender que no sólo está en juego el salario de unos pocos sino el trabajo de todos”.

Más claro, echale Napalm.

Martin Sorrell, de la consultora británica WPP, elogió a Macri porque su apellido comienza con la letra m, “como Angela Merkel y Theresa May, la primer ministra británica”.

Es cierto, el apellido de Macri empieza con M. Como Menem. Como Menéndez. Como Martínez de Hoz.