El cierre de la “grieta” que proponen los dueños del poder, pasa por consensos que marginan las mayorías populares

CERRANDO LA GRIETA CON BOSTA OLIGARCA

Por Jorge Rachid

El general Roca llamó a la pacificación, después del genocidio mapuche y la persecución Tehuelche, que le permitió repartir las tierras a los terratenientes que hasta el día de hoy, se sienten los dueños de la Patria, por la cual nunca lucharon ni trabajaron: los Martinez de Hoz, los Bullrrich, los Pueyrredón, los Pereyra Iraola, los Menendez Behety y sigue la lista de los favorecidos por millones de hectáreas cedidas graciosamente.

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

15/9/16

 

Cuando Mitre, el dueño del diario La Nación, comienza a escribir la historia oficial de nuestro país, cierra todas las grietas de los crímenes cometidos y los que va  a producir, sobre la “barbarie”, llamando al consenso con una Constitución Nacional en 1953, que consolida los privilegios de las clases dominantes, desde entonces.

Fue así a los largo de la historia, llamó a la pacificación el general Roca, después del genocidio mapuche y la persecución Tehuelche, que le permitió repartir las tierras a los terratenientes que hasta el día de hoy, se sienten los dueños de la Patria, por la cual nunca lucharon ni trabajaron: los Martinez de Hoz, los Bullrrich, los Pueyrredón, los Pereyra Iraola, los Menendez Behety y sigue la lista de los favorecidos por millones de hectáreas cedidas graciosamente.

Son sus descendientes de hoy, quienes dueños del poder económico, financiero y político, tiende a eliminar política y tácticamente a toda oposición a su proceso de concentración de poder, conseguido después de años de “haber sufrido” la intromisión reguladora del estado, en manos del populismo “bárbaro”.

Es ahí cuando algunos llamados peronistas, como hace tiempo atrás se enamoraron de la social democracia europea y después del neoliberalismo, abandonaron los principios doctrinarios y filosóficos de nuestro movimiento, hoy corren presurosos a los brazos de los nuevos tiempos de alineamiento automático, a la voracidad financiera internacional, llamando a cerrar “la grieta”.

Los peronistas conocemos de la grieta, no sólo la vivimos desde los inicios mismos de nuestro movimiento, sino que hemos transitado por el fondo de ella, en la cual quedaron miles de compañeros atrapados en la represión feroz que siempre se generó sobre el movimiento nacional y popular, en especial sobre los trabajadores organizados y ahora desde los 90, sobre los movimientos sociales.

El macrismo bajo el aliento de la Embajada que empuja en esa dirección, no sólo a ellos sino a otros protagonistas de la política, que prometiendo futuros venturosos en lo político, si cumplen con la demanda de avanzar sobre los peronistas, lloviendo denuncias, de gran trascendencia periodística y pocas nueces judiciales a la hora de la verdad, que son mantenidas como causas vivas al sólo efecto mediático.

Esa coalición, que llama a cerrar la grieta, incita y aplaude el procesamiento de Lula, la destitución de Dilma, la situación devastadora que han provocado en Venezuela con la ofensiva política y económica.

Lo mismo que en nuestro país y como siguen intentando con Bolivia y Ecuador, con nuevas denuncias, de estos señores verdaderos delincuentes internacionales, que hacen caer gobiernos, desatan guerras, desestabilizan democracias en función de sus intereses.

Entonces queda claro que nos encontramos ante una operación internacional, guiada por el mundo unipolar hegemonizado por EEUU, que intenta sellar el continente americano, al calor de la Doctrina Monroe del siglo anterior con su proclama, América para los americanos o sea “ellos” y que hoy ante la aparición del mundo multipolar, vuelve, con violencia a colonizar el continente a sus fines imperiales, por todos los métodos posibles, desde golpes de estado como Honduras a supuestos institucionales como Lugo y Dilma, a golpes de mercado y campañas mediáticas a cadena internacional, deteriorando los gobiernos populares.

Por eso la recomendación de Perón de leer, antes que cualquier información local, lo que está pasando en el mundo, nos ubica en una grieta gigantesca entre dos modelos que pugnan entre si, dada su imposible convivencia en el tiempo : un modelo unipolar frente e un mundo de múltiples nuevos actores imposible de aceptar los hegemonismo imperial; otra grieta entre la economía de la producción y el trabajo frente a la prepotencia de la financiarización buitre ; otra mas entre la guerra y la paz, que sólo frena Francisco en su andar mundial.

Alguien puede sospechar que no existe una grieta entre Trumps y Clinton, cuando los misiles de campaña parecen de Medio Oriente.

Entonces con estos datos cada uno debe saber donde pararse, no para combatir, pero si para reafirmar sus convicciones en este tránsito democrático que hemos logrado en nuestro país, no aceptar cerrar la grieta no es antidemocrático, sino el ejercicio pleno de oposición política, como debe ejercer el peronismo desde su lugar institucional, junto al reclamo social de los trabajadores en la calle y defendiendo los derechos adquiridos en 12 años de gobierno peronismo.