Para muchos peronistas la Conducción debe ser indiscutiblemente de Cristina apoyados en la lealtad que ella tuvo con el Pueblo.

LOS PERONISTAS Y LA LEALTAD

Por Dr. Pablo Julián Núñez.

Para los peronistas “La Conducción” es el asunto más importante a respetar. Perón fue el único dueño absoluto del concepto, ni siquiera Evita, por eso es peronismo. Podían discutirse medidas, cuestionar decisiones; Perón escuchaba a todos y hacía lo que quería porque la conducción era indiscutible, por eso era Peronismo sino hubiera sido “cualquierismo”.

Por Pablo Julián Núñez.

FACEBOX

08/09/2016

Para los peronistas “La Conducción” es el asunto más importante a respetar. Perón fue el único dueño absoluto del concepto, ni siquiera Evita, por eso es peronismo.

Podían discutirse medidas, cuestionar decisiones; Perón escuchaba a todos y hacía lo que quería porque la conducción era indiscutible, por eso era Peronismo sino hubiera sido “cualquierismo”.

Producida la partida de Perón el papel del conductor indiscutible quedó por la misma definición del colectivo en vacante perpetua.

Varios han asumido funciones de conducción transitoria con mayor o menor generosidad y mayor o menor legitimidad apoyados en la premisa de que el que gana conduce y el que pierde acompaña.

Hoy que la conducción está desocupada son también varios los que la persiguen con sellos, con mayores o menores pergaminos y pruebas o no de amor peronista al Pueblo.

Todas las aspiraciones son respetables hasta que reclaman el lugar basados en otro concepto también axial del peronismo: “La lealtad”.

Es cierto, los peronistas hacemos un culto de la lealtad pero no somos fieles; para nosotros la fidelidad sólo es propia de los perros que olvidaron que alguna vez fueron lobos.

Los peronistas somos leales entendiendo la lealtad como una soga de dos puntas con nosotros en una y en la otra la lealtad del conductor para con el Pueblo y para con el militante.

Perón se ganó la lealtad de los peronistas poniendo primero él la suya.

Hoy que varios aspiran a renovar o ganar “La conducción” ninguno ni militante ni aspirante puede ser excluyente aplicando peronómetro a un colectivo tan diverso

¿Quién puede decir que Duhalde no es peronista?

¿Quién puede decir que Manolo (si, ese, el único) era menos peronista que otros?

¿Y Don Antonio?

Podés criticarlos por donde quieras pero nunca decir que no son peronistas.

Para muchos peronistas la Conducción debe ser indiscutiblemente de Cristina apoyados en la lealtad que ella tuvo con el Pueblo olvidando la que le faltó para con el grueso de los militantes al entregar decisiones de conducción a un grupito de fieles.

El resultado: la catástrofe que están pagando como siempre los pobres con hambre, con salud, con dignidad y muchas veces con la vida.

En este escenario cada peronista puede seguir cumpliendo con la premisa de la lealtad y elegir depositarla en el conductor que considere más afín a la idea de peronismo que ese peronista tiene.

¿Por qué no puedo yo elegir como conductor a, por ejemplo, Osvaldo Papaleo?

Criticalo por donde quieras pero nunca me vas a poder decir que no es la mejor y más exquisita porción de peronismo viviente que tiene el movimiento.

Hoy, si sos peronista no podés dejar de ver a un partido que está surgiendo como aquel primero que fue el nuestro, sumando compañeros del campo popular, compañeros como uno que sacudiendo en el aire el programa de gobierno dice “ésta es nuestra conducción” arqueando las cejas peronistas que lo mirábamos; compañeros como otro que destacado y probado revolucionario reclama prolijidad en las palabras y las acciones reclutando asombros de los peronistas que aunque siempre tan desordenados queremos aprender; compañeros como uno que cede su lugar no por tonto sino porque más que la vidriera le importa la mirada de cada nena en la que ve los ojos de una hija que se le fue a vivir lejos.

Si, sabés de quién te hablo, ese que desde hace décadas ama a los pobres más que nadie y es leal con ellos también más que nadie.

En este partido la lealtad es peronista porque va al conductor que la devuelve al militante.

En este partido que es variopinto en los que se van sumando la lealtad al Pueblo y a los militantes es excluyente de mezquindades y vanidades.

En este partido a tu jefe político lo elegís vos y al conductor lo acompañás con lealtad, como corresponde a un peronista.

A vos que sos peronista como yo te muestro dónde está mi lealtad.

Mi partido es el Miles Tierra Techo y trabajo.

El Presidente de mi partido es un peronista como vos y como yo y se llama Gabriel Mariotto.

DrPJN/