Un peronismo que siendo mayoría parlamentaria, no construye agenda política, deberá dar cuenta a la historia.

LOS PERONISTAS “COLABORACIONISTAS” EN EL CONGRESO ACTUAN FRENTE A  LA HISTORIA QUE NO PERDONA

Por Jorge Rachid

Mientras Perón era denigrado junto a Eva, perseguido, atentando contra su vida en su periplo exiliar y la represión se agudizaba con el robo del cadáver de Eva y la desaparición de Felipe Vallese algunos pusilánimes diciéndose peronistas, se volcaban al gobierno desarrollista de la proscripción y el Plan Conintes mientras el pueblo, los obreros del Lisandro de la Torre con Sebastian Borro, Andrés Framini, Cacho Envar El Kadri, Gustavo Rearte, y otros, luchaban.

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

9/9/16

Cuando las fuerzas reaccionarias, junto a la Iglesia confrontaron con Perón, bombardeando Plaza de Mayo, muchos peronistas que ocupaban cargos en el gobierno, huyeron despavoridos a las filas golpistas “a pedir perdón”, a hacer lo políticamente correcto.

Mientras tanto el pueblo comenzaba la larga noche de sufrimiento y comenzaba a luchar.

Siguieron ese derrotero algunos pusilánimes que diciéndose peronistas, mientras Perón era denigrado junto a Eva, perseguido, atentando contra su vida en su periplo exiliar y la represión se agudizaba con el robo del cadáver de Eva y la desaparición de Felipe Vallese, se volcaban al gobierno desarrollista de la proscripción y el Plan Conintes. Mientras el pueblo luchaba, los obreros del Lisandro de la Torre con Sebastian Borro, además Framini, Cacho Envar El Kadri, Rearte, y otros, luchaban.

Con el golpe de Onganía aparecieron los colaboracionistas, los ideólogos del peronismo sin Perón, los que bajaron las banderas del “luche y vuelve”, los que llamaban a la CGT de los Argentinos incendiaria, que no entendía los nuevos tiempos, alfombrando esos peronistas los pasillo del poder militar. Mientras el pueblo y las organizaciones juveniles luchábamos,

Ya con el deterioro del proceso militar, hasta el mismo delegado de Perón comenzó a coquetear con el enemigo, siendo desplazado por el Líder: “no hay que dejar el gato al cuidado de las sardinas”, ya que algunos se habían acostumbrado a transitar “los altos mandos” supuestamente cumpliendo órdenes de Perón, surgiendo ya desde los años 60 en neoperonismo, silogismo de no aceptar su jefatura. Mientras el pueblo y todos los militantes, luchábamos.

Ni hablar del regreso con un Perón lúcido que rompe el Bloqueo con Cuba, lleva a la juventud al gobierno junto al sindicalismo, pero ante la inminencia del desenlace biológico, la lucha interna reemplaza los objetivos nacionales de felicidad del pueblo y de la grandeza de la Nación.

El pueblo había recuperado su líder y la democracia después de 18 años, su alegría fue empañada por una dirigencia que no entendió la etapa.

Cuando la dictadura volvió a instalar su cara mas feroz y asesina sobre el pueblo argentino, cuando a las desapariciones, exilios, cárceles, torturas, robos de empresas y de bebés, se le sumaron las políticas neoliberales, muchos peronistas abdicaron de su pertenencia, algunos para salvar sus vidas, otros porque habían vivido un amor de verano, otros desengañados de la política y sin conducción.

Mientras el pueblo luchaba por sobrevivir y por la memoria de Perón.

Ni hablar cuando el imperio habilita las elecciones bajo el Consenso de Washington, democracia limitada al Mercado, siendo muchos peronistas cooptados por la social democracia emergente en Europa, bajando las banderas nacionales y americanas doctrinarias del peronismo, comenzando a ser parte del sistema político del poder, a aceptar sus reglas de juego y las políticas macro económicas, como el Plan Primavera.

Mientras el pueblo y la militancia, luchabábamos con Ubaldini a la cabeza.

Con el proceso del menemato el peronismo transitó su peor etapa histórica, de sumisión colonial y claudicación doctrinaria, llevando al país a una situación de dependencia absoluta de los capitales buitres, del sistema financiero internacional, de las políticas imperiales, desguazando las empresas del estado y privatizando servicios, poniendo al pueblo como bocado del Mercado.

Mientras el pueblo luchaba, el MTA, la CTA, los movimientos sociales emergentes, todos los militantes, luchábamos.

Ahora con la reinstalación de un régimen neoliberal, brutal e inhumano, que hace trizas su legalidad de acceso, al perder legitimidad de gestión, presionando y cooptando voluntades débiles, amenazando gobernadores e intendentes, que de mirada corta, que prefieren el puente hoy, a un pueblo feliz mañana, negociando temas estructurales de la Argentina, produciendo un daño, que costará generaciones reparar.

Mientras el pueblo lucha, nosotros, todos luchamos.

El peronismo dirigencial podrá seguir discutiendo el agujero del mate, de sus situaciones personales o posicionales, desviación neoliberal si las hay, en un colectivo de construcción que siempre fue el peronismo.

Mientras el régimen ataca a Cristina y a quien se le cruce, con la ferocidad propia del poder imperial delegado, arrasando conquistas y encarcelando militantes sociales como Milagros, algunos siguen criticando al gobierno peronista, en medio de una balacera de injurias y procederes el enemigo.

Mientras el pueblo lucha, como ayer, como hoy, como siempre y construye memoria y organización, en las calles.

La historia no perdona, ni ampara.

JR/