En los procesos neoliberales, los trabajadores, son la variable de ajuste de los costos empresarios, incluídas las condiciones de trabajo.

LOS TRABAJADORES, VARIABLE DE AJUSTE DE LA OLIGARQUIA

Por Jorge Rachid

Poco se habla de una de las cuestiones, mas dramáticas que diariamente suceden con motivo del trabajo, donde sin ser tapas de diarios, ni siquiera noticia, mueren casi 3 trabajadores por día por ir a trabajar, sumando la siniestralidad en ámbito laboral, casi 750 mil accidentes anuales, de los cuales el 5% dejan inválido a quien lo sufre. (Frente de Lisiados Peronistas 1972) FOTO.

Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
8/9/16

Poco se habla de una de las cuestiones, mas dramáticas que diariamente suceden con motivo del trabajo, donde sin ser tapas de diarios, ni siquiera noticia, mueren casi 3 trabajadores por día por ir a trabajar, sumando la siniestralidad en ámbito laboral, casi 750 mil accidentes anuales, de los cuales el 5% dejan inválido a quien lo sufre.

¿Porqué no se entera la población de estos datos dramático, de miles de familias, que despiden a trabajador a la mañana y por la noche están en un hospital rezando por su recuperación, en el mejor de los casos?

Porque las ART, aseguradoras de riesgos de trabajo, no sólo esconden los datos, sino que rechazan automáticamente cualquier denuncia, de determinadas patologías.

Estas ART, instituidas en 1996 por ley 24.557, es uno de los íconos de las demandas del Banco Mundial, en el marco del Consenso de Washington, que llevó a privatizar la Higiene y Seguridad en el trabajo, hasta ese momento resorte del Ministerio de Trabajo de la Nación.

O sea un derecho humano esencial como es la salud, que debe ser protegida por el Estado constitucionalmente, fue entregada al lucro de estas empresas.

Esa Ley crea la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, financiada por las mismas empresas que debe controlar, las ART, por lo cual a lo largo de años se fue estructurando un perverso sistema de complicidades, que llevaron a los trabajadores argentinos a ser la variable de lucro de esas aseguradoras, creando desde entonces, un sistema de defensa legal laboral, que se fue perfeccionando a demanda de la injusticia que origina.

Ahora el macrismo, una vez mas, avanza sobre la “litigiosidad del sistema”, le preocupan los costos que originan los juicios laborales, que habilitó la nueva ley 26.773/12, ya que la anterior 24.557 impedía a los trabajadores recurrir a la Justicia Laboral, en una clara discriminación, como lo sigue siendo la compensación por muerte en accidentes de los trabajadores, diferente en monto dinerario a cualquier otra muerte, de compatriotas.

Discriminación directa empresarial.

Cuando un trabajador siente que es perjudicado, aumenta la litigiosidad para el neoliberalismo, pero cuando se accidenta o se enferma por las condiciones de trabajo, se le da el mismo tratamiento que a una máquina, se la reemplaza. Así las ART que recaudan entre 4500 y 6000 millones de pesos al mes, rechazan administrativamente, patologías que fueron incluidas expresamente en la nueva ley del 2012, como várices, columnarias discales y hernias.

Pero el neoliberalismo avanza cuando es poder, nosotros pudimos en el 2012 modificar, pero no terminar con este perverso sistema de discriminación sobre los trabajadores argentinos, por presiones de la UIA, la misma que ahora pide ajustar el sistema a sus intereses, bajando costos laborales a expensas del riesgo de los trabajadores.

Así se propone el gobierno ahora, modificar nuevamente el sistema, eliminando la vía judicial del reclamo, exigiendo responsabilidad a los trabajadores, que están siendo retados por el mismo presidente, como “vagos y mal entretenidos”, que faltan por cualquier cosa, que se atreven a pedir vacaciones y si siguen con esos “privilegios”, van a pedir abrir paritarias y aumento de salarios.

Una barbaridad de abuso de estos “negros” presumidos, según el manual macrista.

Estos datos que salen en las páginas económicas de los diarios, no se leen habitualmente por el común de los mortales, como tampoco nos enteramos que cada incendio, cada contaminación, cada derrumbe, cada mal llamado accidente de trabajo o enfermedad profesional, que suceden por falta de controles y medidas de las ART, que dicen capacitar pero no controlan, que dicen inspeccionar, pero no se ocupan, que deberían hacer exámenes anuales de salud, que no hacen.

Son miles por años, los afectados, pero pasan desapercibidos.

En otros países una muerte de un trabajador, trae cárcel por homicidio culposo a los directivos de las empresas.

Eso pasa en los países serios, en los cuales se refleja el macrismo, aquí una indemnización salda el problema.

Por eso cuando escuchen que se habla de “litigiosidad” sepan que están diciendo “flexibilización laboral”, “bajar los costos”, “terminar con los abusos laborales”, términos antitéticos con la Justicia Social que pregonamos los peronistas y que son derechos sociales en el marco de la Seguridad Social, declarados por la Constitución Nacional de 1949, en los Derechos del Trabajador, leídos por Perón por Radio Nacional.

Los derechos se reclaman y luchan, no se mendigan.