La Masacre de Fátima es uno de los más crueles y aberrantes hechos cometidos por la dictadura cívico-militar-genocida.

19 Y 20 AGOSTO DE 1976: LA MASACRE DE FÁTIMA LOS 30 CUMPAS QUE FUERON ASESINADOS DE UN BALAZO EN LA CABEZA Y LUEGO DINAMITADOS, ESTAN ¡PRESENTES!.

Por Oscar Gómez

El terrible hecho ocurrió entre el 19 y el 20 agosto de 1976. Al día de hoy se sabe que 30 personas que estaban detenidas ilegalmente en la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal -conocida como Coordinación-, fueron trasladadas en esa fecha hasta el kilómetro 62 de la ruta 8, en Fátima, Partido de Pilar. Allí se les disparó con un arma de fuego en la cabeza, y luego se hizo detonar un artefacto explosivo que esparció los cadáveres en un radio de treinta metros.


Movimiento Periodistas Peronistas.

ANIVERSARIOS: 30/8/1976.

20/08/2016

La Masacre de Fátima es uno de los más crueles y aberrantes hechos cometidos por la dictadura cívico-militargenocida.

El terrible hecho ocurrió entre el 19 y el 20 agosto de 1976.

Al día de hoy se sabe que 30 personas que estaban detenidas ilegalmente en la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal -conocida como Coordinación-, fueron trasladadas en esa fecha hasta el kilómetro 62 de la ruta 8, en Fátima, Partido de Pilar. Allí se les disparó con un arma de fuego en la cabeza, y luego se hizo detonar un artefacto explosivo que esparció los cadáveres en un radio de treinta metros.

Durante la madrugada del 20 de agosto de 1976, los vecinos de la localidad de Fátima (Partido de Pilar, Pcia de Buenos Aires) se despertaron sobresaltados al escuchar una extensa balacera seguida de una fuerte explosión a las 4:30 de la madrugada.

Una hora más tarde, varios obreros que se dirigían a un horno de ladrillos en una zona cercana al Ferrocarril Urquiza, se encontraron con la mayor matanza realizada por la última dictadura militar: 30 cuerpos fueron hallados en un radio de 20 metros a la altura del kilómetro 62 de la ruta 8.

Las víctimas estaban mutiladas producto de los explosivos y presentaban heridas de bala en el cráneo realizadas aproximadamente a un metro de distancia con armas 9 mm; estaban atados y vendados. Los hechos son conocidos como la Masacre de Fátima.

Las víctimas identificadas en ese momento y al paso del tiempo fueron: Inés Nocetti, Ramón Lorenzo Vélez, Angel Osvaldo Leiva, Alberto Evaristo Comas y Conrado Alzogaray. Con posterioridad gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense fueron identificados hasta la fecha: José Daniel Bronzel, Roberto Héctor Olivestre, Cecilia Podolsky de Bronzel, Susana E. Pedrini de Bronzel, Enrique Jorge Aggio, Haydée Cirulo de Carnaghi, Carmen María Carnaghi, María Rosa Lincon, Juan Carlos Pasquarosa, José Jacinto Pasquarosa, Saravia Acuña, Norma Susana Frontini, Jorge Daniel Argente, Selma Julia Ocampo, Carlos Raúl Pargas, Horacio O. García Gastelú, Ricardo José Herrera y Juan Carlos Vera.

Al día de la fecha se han identificado 23 de los 30 cadáveres.

Luego de ocurrida la Masacre, la dictadura cívico-militar por intermedio del Ministerio del Interior emitió un comunicado en el que repudió el hecho y lo atribuyó cínicamente a “la demencia de grupos irracionales que con hechos de esta naturaleza pretenden perturbar la paz interior y la tranquilidad del pueblo argentino”. A su vez, expresó la firme voluntad de “esclarecer el hecho y sancionar a los responsables”.

El 6 de octubre de 1982, Clarín sacó en la tapa de su diario una imagen que recorrió el mundo: una madre de Plaza de Mayo “abrazaba” a un policía.

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Al día siguiente volvió a reproducir esta imagen en su editorial argumentando que “[…] el problema de los desaparecidos y presos sin proceso es uno de los más serios que afronta la comunidad argentina, la cual no podrá avanzar sin dilucidarlo hacia las metas de la reconciliación y de la prometida democracia” (Clarín, 7/10/1982).

La fotografía le permitió al diario comenzar a plantear abiertamente la “reconciliación nacional” con el gobierno militar ya en retirada. La misma fue reproducida por el New York Times, El País de España y el Excelsior de México.

La imagen pertenecía a la Marcha por la Vida del 5 de octubre.

El fotógrafo fue Marcelo Ranea de la Agencia DyN, quien contó que, en realidad, Susana de Leguía estaba increpando al militar mientras le pegaba en su pecho, cuando este atinó a abrazarla para detener el ataque.

El policía de la foto resultó ser el Comisario Carlos Gallote (“Carlitos” o “duque”), quien fuera jefe de uno de los grupos de tareas de la Superintendencia, acusado y condenado a cadena perpetua como responsable de la Masacre de Fátima en el año 2004 por el TOF 5. Por supuesto que a Clarín esto no le importó.

(Fotos: las 3 secuencias donde una madre de Plaza de Mayo increpa al policía, luego el policía la toma de la mano para detenerla, y última secuencia –cuando nota las cámaras– la abraza.

El policía en cuestión era Gallote, condenado a perpetua como responsable de la Masacre de Fátima.

 

OG/