La extorsión social de “esto o el abismo”, es el mecanismo último del neoliberalismo, para imponer el ajuste.

LA EXTORSION SOCIAL

Por Jorge Rachid

Esa es la descripción de la Teoría del Shock, de Naomí Klein (FOTO) , anticipada en No Logos, sus dos libros de anticipación, de manuales de procedimientos colonizadores, de los grupos financieros supranacionales, que dirimen la supremacía mundial, escritos por quien fue durante años, parte de esa mecánica en los organismos internacionales.

Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
NAC&POP
18/8/16

Descripción acabada de la Teoría del Shock, de Naomí Klein, anticipada en No Logos, sus dos libros de anticipación, de manuales de procedimientos colonizadores, de los grupos financieros supranacionales, que dirimen la supremacía mundial, escritos por quien fue durante años, parte de esa mecánica en los organismos internacionales.

En nuestro país, Walter Graciano, Marcelo Gullo y el mismo Hernán Arbizú, fueron quienes dieron testimonios locales de las mecánicas de fuga de capitales, de manejos de valores de Bolsa en forma extorsiva, con golpes de Mercado, incluso con denuncias penales, que nunca fueron movidas por la Justicia de turno, siempre al servicio de los grandes capitales.

Esta extorsión instrumentada por el macrismo que comenzó con la necesidad del levantamiento del supuesto cepo, que acompañó con devaluación impresionante y transferencias de ganancias a los sectores siempre beneficiados por cientos de miles de millones de pesos, mientras anunciaba la necesidad de cerrar la brecha fiscal, para lo cual debía eliminar los subsidios a la población.

Igual que en el Megacanje del 2000, cuando le decían, los mismos protagonistas que descontaban el 13% de los salarios a trabajadores y jubilados, para cerrar el mismo déficit, pero condenaban al país y a las futuras generaciones a una deuda monumental, que llevó al país al default y al pueblo argentino a la desesperación.

Ahora con las tarifas, repite el libreto el poder político, con las medidas instrumentadas off shore, que le llegan y no pueden defender, crean una situación de inestabilidad social, que no imaginaban a corto plazo, aunque ya la ministra de seguridad trajo de EEUU el manual de instrucciones de control del conflicto social, con represión controlada.

La extorsión es el mecanismo último antes de la represión, que ya comenzó sobre jubilados que reclaman atraso en sus haberes, como en los 90, con la convertibilidad, siendo las víctimas primeras de estas políticas, al no estar productivos, no poder realizar huelgas, volverse invisibles al poder político por no ser un sector productivo.

Sin embargo el poder no duda echar mano a los recursos previsionales cuantiosos, acumulados por la “pesada herencia” durante 8 años, del Fondo de Garantía de Sustentabilidad FGS, que hoy solidifica garantizando el sistema intergeneracional con 778 mil millones de pesos, mas de 50 mil millones de dólares sobre los cuales se ha lanzado la rapiña neoliberal, en su reforma previsional prevista.
El esquema de acumulación capitalista que desarrolla el neoliberalismo en el gobierno, que no repara en los impactos sociales que produce porque en realidad no les interesa, mas allá del aumento espiralado del conflicto social que en algún momento, se torne incontrolable, porque en su dinámica, necesitan consolidar estructuralmente su esquema a futuro en forma rápida, como lo hicieron con las AFJP, Banco Central, ART, Seguro de Salud Universal y todo aquello que se denomina ahorro interno genuino, objeto del deseo financiero.

O sea que avanzan sobre el ahorro interno, endeudan en términos absolutos al país a futuro, desde diciembre a ahora, en 37 mil millones de dólares, después de haber logrado el país, desendeudarse en las reestructuraciones de deuda soberana de Néstor en el 2005 y Cristina en el 2010, quienes lograron bajar del 160% del PBI al 13% en dólares con 30% en pesos de bonos argentinos.

Eso que llaman grieta, es ideología, con los intereses del pueblo o los de extorsiones foráneas.

Pero como la memoria está viva en los argentinos, aún en los que votaron el “cambio”, que no se equivocaron porque les cambió la vida…ahora luchan por cuestiones que habían desaparecidos del manual de protestas sociales, como los precios o los servicios, se reclamaba por los dólares que hoy no pueden comprar por falta de efectivo y viven con miedo al perder el trabajo.

Sepan que a “ellos” no les importa, seguirán con su manual preescrito y con sus dichos marketineros que algunos colonizados repiten como loros barranqueros, hasta que la realidad les estalla en las manos.

JR/