Lo mismo expresaban nuestros conductores, Perón y Evita cuando planteaban: “a la fuerza brutal de la antipatria, opondremos la fuerza popular organizada”, en especial en el libro La fuerza es el derecho de las bestias, que escribió desde sus primeros momentos del exilio, cuando las fuerzas represivas, expresaban la peor cara de la reacción conservadora e imperial, del golpe del 55.

“LOS ARGENTINOS NO SOMOS EMPANADAS QUE SE COMEN DE UN BOCADO” (JOSE DE SAN MARTÍN)

Por Jorge Rachid

Es que el modelo neoliberal que hoy gobierna la Argentina, tiene a la represión como una herramienta del disciplinamiento social, ante el conflicto emergente del brutal ajuste, que ha modificado la calidad de vida de los argentinos, a la baja, después de 12 años de salida de una situación terminal a una relativa tranquilidad, con planificación familiar, con carencias sin dudas, pero con certezas que se han perdido, en este tsunami reaccionario.

JOSE DE SAN MARTÍN ANTE LA BATALLA DE LA VUELTA DE OBLIGADO,

EN CARTA A JUAN MANUEL DE ROSAS

A QUIEN LEGARÍA SU SABLE LIBERTADOR,

POR LA DEFENSA SOBERANA DE LA PATRIA.

 

Por Jorge Rachid

SIN MORDAZA

17/8/16

 

  • Lo mismo expresaban nuestros conductores, Perón y Evita cuando planteaban: “a la fuerza brutal de la antipatria, opondremos la fuerza popular organizada”, en especial en el libro La fuerza es el derecho de las bestias, que escribió desde sus primeros momentos del exilio, cuando las fuerzas represivas, expresaban la peor cara de la reacción conservadora e imperial, del golpe del 55.

 

  • Es que el modelo neoliberal que hoy gobierna la Argentina, tiene a la represión como una herramienta del disciplinamiento social, ante el conflicto emergente del brutal ajuste, que ha modificado la calidad de vida de los argentinos, a la baja, después de 12 años de salida de una situación terminal a una relativa tranquilidad, con planificación familiar, con carencias sin dudas, pero con certezas que se han perdido, en este tsunami reaccionario.

 

  • Esa represión ejecutada en forma individual desde el primer día, con la detención de Milagros Sala, por el acampe en Jujuy, que a partir de ahí le acumularon causas para no excarcelarla, hasta las represiones parciales, primero localizadas en obreros avícolas y ahora ya, ante manifestaciones de protesta de jubilados, ante el dolor de haber perdido salario, en forma abrupta.

 

  • Otras formas de represión social son más sutiles, como evitar la manifestación individual de ciudadanos en los trenes, a los cuales se los obliga a bajar, hasta requisas de los colectivos del conurbano por policía o gendarmería, al mejor estilo de las dictaduras militares, con detenciones por averiguación de antecedentes, ante jóvenes sin documentos ( no es obligatorio portarlos), hasta palpaciones masivas de jóvenes por portación de cara ( negros, pobres y en barra

 

  • También existen formas de represión laboral, en un combate ideológico a quienes piensan diferente, siendo sometidos a bullying laboral, quienes no coinciden con el gobierno, quienes expresan diferencias, quienes se atreven a criticar en voz alta, con desplazamientos y postergaciones laborales, cuando no despidos arbitrarios de la administración pública.

 

  • No es necesario describir aquí las causas que están provocando el conflicto social emergente, lo hemos hecho a lo largo del año, pero si debemos marcar como se va espiralizar la violencia, ante la represión. En efecto, cuando mayor es la represión, máxima es la reacción popular, que no parece dispuesta a tolerar formas autoritarias de gobierno, aunque hayan surgido legalmente de las urnas.

 

  • Sin embargo la pérdida de la legitimidad que surge de la represión, provoca en el pueblo argentino una inmediata reacción, como lo hizo en el 2001 ante la declaración del estado de sitio del gobierno de De la Rúa, muchos de cuyos integrantes hoy forman parte del elenco macrista, en especial la ministra de seguridad, disparadora ya entonces del conflicto, al reducir salarios y jubilaciones, siendo ministra de Trabajo en un 13%, en tándem con Cavallo.

 

  • Parece un “deja vu”, una película ya vivida esta nueva etapa neoliberal. Los mismos métodos brutales de gobernar en nombre de la “seriedad”, de las “necesidades macro económicas”, de las “metas de inflación”, de las “tarifas atrasadas” y una serie de cantinelas abstractas, que demuestran una incapacidad política absoluta, una improvisación ejecutiva de ensayo y error, cuyo conejito de Indias, es el pueblo argentino.

 

  • Por eso necesitan de la represión, aún el día anterior a homenajear a un San Martín que declararán aséptico, lejano, inmenso e inmortal pero nunca humano, ese ser humano que evitó el conflicto entre argentinos, que fue perseguido por Rivadavia, sometido al escarnio por la oligarquía porteña, por negro e indio, que fue abandonado en su epopeya Libertadora Americana de Patria Grande, la misma UNASUR que hoy están abandonando Macri y su gerentes, a favor del imperio.

 

  • Los militantes del movimiento nacional y popular en general y los peronistas en particular que hemos seguido la línea de conducta del Libertador, luchando contra las injusticias “aún en pelotas, como nuestros hermanos los indios”, en sus palabras, que hemos hecho nuestras a lo largo de 70 años de historia nacional, donde nos hemos replegado en la derrota circunstancial, pero nunca hemos rendido nuestros ideales de soberanía y justicia social, retemplando el ánimo y afianzando nuestras convicciones, en la lucha.

 

 

 

Jorge Rachid jorgerachid2003@yahoo.com.ar