“El mercado sin estado, es mercado negro” (Alain Touraine)

MERCADO NEGRO

Por Jorge Rachid

La manteca, la leche, el aceite y todo aquellos productos que impactan por precios o faltantes en la mesa familiar, significan un castigo, junto a los tarifazos, porque “los pobres no se dieron cuenta, que deben vivir como pobres”, reeditando el concepto de la dictadura militar que planteó que “el hijo del barrendero debe seguir siendo barrendero”. Ese camino, desgraciadamente está recorriendo nuestro país, con un pueblo ya movilizado.

Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
3/8/16

1- Esta frase del pensador francés de los años 90, nos remite a las contradicciones que ya por entonces provocaban las políticas neoliberales, que arrasando empleos, implantaba una nueva lógica: la del lucro especulativo, la del dinero fácil de los Mercados de capitales, las famosas Bolsas, que convocaban a los incautos a comprar acciones de piratas, de guante blanco, que comenzaban a operar internacionamente.

2- El rol del estado se transformó entonces en una herramienta imprescindible para poner límites, regulando un sistema que entonces ya amenazaba al capitalismo, tal cual se conocía hasta ese momento, es decir un capitalismo de producción con trabajo y pleno empleo, en un estado de bienestar, destinado a proteger ese bien preciado, que fue hasta ese momento el trabajador especializado, el capital humano de las empresas y empleos públicos, formados por décadas.

3- Sin embargo triunfó la oleada neoliberal, en lo cultural y en lo económico.

El estado fue achicando sus funciones reguladoras, la prepotencia de los organismos de crédito internacionales multilaterales, se fue imponiendo, no sólo endeudando a los países emergentes, colocando excedentes financieros, sino direccionando políticas acordes a sus intereses, el de los poderosos.

4- Así el FMI, que Perón había rechazado en 1951 después de los acuerdos de Breton Woods, por ser herramienta de dominación capitalistas, junto al Banco Mundial y las consultoras, que colocaban notas sobre “riesgos país”, fueron ocupando el panorama cotidiano de los argentinos.

Nuevos términos comenzaron en los 90 a torturarnos, además del riesgo, como deuda externa, auditorías coloniales del FMI, metas de inflación, en un diccionario inacabable de términos económicos, que cambiaron nuestras vidas.

5- Los 90 se transformaron entonces en el ícono neoliberal de los argentinos, el presidente de entonces era recibido con alfombras rojas y halagos en todos los centros del poder de la corrupción mundial.

Los negocios se multiplicaron con las privatizaciones de empresas públicas a precio vil, con bonos basura, que terminaron en manos de los Buitres, se apropiaron del sistema previsional con las AFJP, se privatizó la higiene y seguridad en el trabajo con las ART, todas aseguradoras, financieras dependientes de bancos multinacionales.

6- Esa transferencia de recursos argentinos al exterior, mas la apertura de la economía que destruyó trabajo argentino, junto a los tratados internacionales de “libre comercio”, firmados en la época, sumado a la flexibilización laboral con salarios a la baja y desocupación elevada, dieron por marco un país postrado, de rodillas ante los poderes internacionales, que provocaba la huída de los argentinos al exterior, en busca de nuevos horizontes laborales.

7- Si le suena conocida esta música, es la misma que está escuchando hoy, con un gobierno que no sólo transfiere recursos enormes que estaban destinados a la población, como respaldo a políticas sociales, a los grupos concentrados de poder, provocando una crisis estructural, de la cual acusa al gobierno anterior, llamándola la “pesada herencia”.

Un galimatías perfecto, crea el macrismo, una crisis necesaria a su ajuste planificado y acusa a la historia de haber provocado esas, condiciones en una expresión contra fáctica.

8- Es así que llegamos a la situación que al haber liberado las cadenas de “la opresión del estado”, los empresarios llamados nacionales, que tienen en el exterior mas de 200 mil millones de dólares no declarados empezando por el presidente, vacían el Mercado local ante los precios que reciben de sus exportaciones, mientras los empresarios mas pequeños comienzan a cerrar sus plantas productoras, importando con dumping social, lo que antes producían con trabajo argentino, desocupación y exclusión social en ciernes.

9- Por eso mas allá de la manteca, la leche, el aceite y todo aquellos productos que impactan por precios o faltantes en la mesa familiar, significan un castigo, junto a los tarifazos, porque “los pobres no se dieron cuenta, que deben vivir como pobres”, reeditando el concepto de la dictadura militar que planteó que se ejecutó para “que el hijo del barrendero siga siendo barrendero”.

Ese camino, desgraciadamente está recorriendo nuestro país, con un pueblo ya movilizado.

10- Quienes vivimos todas las épocas debemos alertar que esta política tiene un solo final: el conflicto social, el estallido, la confrontación violenta de un pueblo que no se va a dejar avasallar con supuestas teoría sobre corrupciones estructurales y otras pantallas, creadas por la entente político-mediático-judicial, financiada por la embajada de EEUU, que además emite las leyes del ejecutivo, por ser sus mandantes, que “deben” ejecutarse, de la mano de un presidente que es mucho mas patético que su caricatura, en el programa mas visto de la TV.