El “liderazgo” lo determina el pueblo, con su voluntad, las “conducciones”, se eligen en las instituciones.

EL LIDERAZGO DE CRISTINA

Por Jorge Rachid

Lejos de enojar al peronismo la actitud de la compañera que asume su rol de liderazgo en plenitud, con fuerza política y presencia nacional, debemos pensar la estrategia del enemigo, que intenta destruir su figura en el espacio simbólico, como forma de evitar a futuro, cualquier resurgimiento de las políticas que llevamos a cabo.

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Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
2/8/16

1- La irrupción de Cristina en el espacio político argentino, desde el llano, ocupó una centralidad que el gobierno macrista, neoliberal, no esperaba.

No lo esperaba en su formato de discurso, llamando a construir mayorías, ampliando el universo de convocatoria al conjunto de los argentinos, agredidos por las políticas antipopulares.

Axial como Perón planteaba en el 55: “para un peronista, no hay nada mejor que otro peronista”, y volvió en el 73 con: “para un argentino, no hay nada mejor que otro argentino”, el mensaje de la compañera fue sin agravios y abarcativo.

2- Este contexto que asume con una actitud de liderazgo político, despojado de títulos institucionales, como puede ser el Partido Justicialista o alguna agrupación política o el mismo Instituto Patria recientemente creado, es una construcción simbólica, que responde solamente al pueblo, sin intermediarios, compatriotas de diferentes clases sociales, de pertenencias políticas distintas, pero unidas en una figura que representa sus aspiraciones.

3- Que otra cosa, sino esa expresión es el movimiento nacional y popular, poli clasista, polimorfo pero de intereses comunes de Patria.

En ese lugar se para Cristina para desarrollar su rol político en esta etapa, sin plantearse lugares electorales, en medio de una feroz cacería mediático judicial, desarrollada por el régimen, que necesita destruir ese liderazgo, como objetivo prioritario, en la construcción de su modelo de sumisión nacional y devastación social.

4- La conducciones del Partido Justicialista, de la CGT, de los Bloques responden a reglamentos que las rigen en su elección, siendo siempre producto del equilibrio de fuerzas que existen en su seno, que deben tener representación, aún con diferentes miradas, para aumentar la masa crítica de poder que ejercen.

De ahí que sean conducciones formales, con decisiones políticas que transitan un camino, de arduas negociaciones previas, de equilibrio de poder.

5- Sin embargo ese equilibrio se rompe cuando el pueblo asume su propio protagonismo, movilizado y sin tapujos, al calor de demandas sociales que son arrasadas por un gobierno como el macrista, que lejos de representar intereses populares responde a los sectores concentrados del poder económico nacional y lo más retrógrado del poder internacional.

6- De ahí que los caminos a recorrer por Cristina, no necesariamente tendrán respuestas a los ámbitos orgánicos de los sectores políticos.

Lo suyo, por lo expresado, será una posición de afirmación de su gobierno como eje prioritario, ante el avance feroz de la reacción gorila en el gobierno, las necesarias correcciones a políticas que le produjeron algún aislamiento en el ejercicio del cargo, en especial aquellas referidas a su relación con el movimiento obrero organizado.

7- Esta situación tiene dos lecturas necesariamente: una primera nacida al calor del peronismo, como sujeto histórico del protagonismo de los últimos 12 años, como eje doctrinario de ese proceso de recuperación nacional; la otra aquella que surge del análisis de las fortalezas y debilidades del movimiento nacional y popular en cada ciclo de resistencia que nos tocó vivir.

En este sentido siempre la resistencia del campo popular fue abriendo las compuertas a la participación de amplios sectores del pensamiento y la acción política nacional.

8- ¿No forman parte acaso de nuestro patrimonio histórico un conjunto de hombres y mujeres surgidos de canteras diferentes al peronismo, pero que terminaron siendo puntales de nuestro accionar político. Jauretche, Scalabrini Ortiz, DÁlesandro, Homero Manzi, Puiggross, Hernández Arregui, Abelardo Ramos, Rodolfo Walsh entre otros, que dieron algunos sus vidas por el movimiento nacional, en las peores épocas de represión?

9- Por eso lejos de enojar al peronismo la actitud de la compañera que asume su rol de liderazgo en plenitud, con fuerza política y presencia nacional, debemos pensar la estrategia del enemigo, que intenta destruir su figura en el espacio simbólico, como forma de evitar a futuro, cualquier resurgimiento de las políticas que llevamos a cabo.

Así lo están haciendo desde la corporación mediático judicial, en Brasil con Dilma y Lula, con la demonización de Chávez y la Revolución Bolivariana, atacando a Correa en Ecuador y a Evo en Bolivia.

La misma estrategia de la mano de la embajada de EEUU y sus títeres cipayos.

10- Por esa razón estamos entrando en un nuevo tiempo político, donde la movilización y la calle darán las respuestas políticas a un gobierno antipopular y antinacional.

De hecho ya es así desde enero mismo, con manifestaciones masivas que pusieron en claro que este pueblo argentino, tiene la memoria viva, que preserva sus líderes, que avanza por sobre algunos dirigentes pusilánimes u oportunistas, que crea su propia dinámica, que cambia conducciones al calor de los reclamos y que exige una etapa de resistencia y lucha, antes que el neoliberalismo termine de entregar el país y humillar al pueblo.