Alvear pro británico y colonialista, (perseguidor del inmenso Artigas de la Patria Grande), no despierta devociones

COMPAÑERO LA HISTORIA NO PERDONA

Por Jorge Rachid

No se puede ser peronista y neoliberal a la vez, no se puede ser latinoamericanista y pro yanqui la mismo tiempo, no se puede esgrimir peronismo y atacar a Lula, Dilma, Chávez, Fidel, Mujica, Néstor o Cristina como enemigos, cuando son parte esencial del campo nacional y popular latinoamericano, que nos dio identidad criolla, morena, de la América Profunda ignorada por siglos y avasallada desde siempre.
Por Jorge Rachid
NAC&POP
30/07/2016

Cuando las campanas de las convocatorias oficialistas suenan, hay conjuntos de personas que dicen ser peronistas que corren a arrimarse al calor gubernamental, que como el sol de invierno, calienta pocas horas y te congela rápido.

Algunos lo hacen desde el posibilismo de manejo de sus distritos, otros desde la presión de sus propias miserias, algunos extorsionados con carpetazos enérgicos.

Todos flojitos de ideología y superficiales en la historia, que pasarán sin pena ni gloria, por un momento histórico reservado para compatriotas de coraje y convicciones.

Nadie recuerda hoy a los hermanos Reynafé, que asesinaron a Facundo que es rememorado en cada instante, Rivadavia va empalideciendo por su persecución a San Martín, salvo algún monumento o calle que le debe a la historia de Mitre, Alvear pro británico y colonialista, perseguidor del inmenso Artigas de la Patria Grande, no despierta devociones y podríamos seguir con todos aquellos que de espaldas al pueblo, fueron jalonando una historia de traiciones, algunas de las cuales quedan en los anales mundiales, como la de un Jefe de Ejército Nacional que en guerra contra otro estado, se pasa al enemigo: Urquiza aliado con el Imperio de Brasil en guerra con la Confederación, en la batalla de Caseros, a partir de la cual se escribe la historia oficial mitrista y sarmientina, colonialista, sumisa, pro europea y enterradora de sueños americanos emancipadores.

Nadie recuerda hoy a Tesaire, segundo de Perón, quien no sólo sigue vigente, sino que es asumido por sus propios detractores de entonces como estadista.

Ni de Sanmartino de la UCR, creador del “aluvión zoológico” o “viva el cáncer”, mientras Evita vive plena en el amor de su pueblo, como ejemplo y guía revolucionaria.

Son poca cosa los sindicalistas de la CGT Azopardo con Roqué a la cabeza cuando Ongaro, CGT de los Argentinos, Tosco y Atilio López escribían la historia junto al pueblo en el Cordobazo, Rosariazo, Mendozazo y todas las explosiones populares que marcaron el principio del fin de las dictaduras militares y permitieron el retorno de Perón a la Argentina.

El Perón Vuelve hecho realidad.

Ubaldini criticado, vilipendiado, denigrado por la lógica mercadista de la recuperación democrática del Consenso de Washington, es de una estatura enorme frente a los que corrieron a pedir perdón a los sucesivos gobiernos democráticos con matriz neoliberal, incluyendo al menemato, ícono de la desviación doctrinaria, en función de un tráfico ideológico realizado en nombre del peronismo, que atrasó décadas la posibilidad de reencontrarse con políticas sociales de Justicia Social que son la razón de ser peronistas. Nadie recuerda a los senadores de la Banelco, que nunca mas fueron algo de la política, hundidos en el barro de la ignominia.

Tampoco se recuerda a los que buscando alternativas desde pensamientos eurocentristas, social demócratas, que no dudaron en establecer alianzas con los sectores mas retrógrados y reaccionarios, inútiles además de la política nacional, que los llevaron a un poder transitorio que ni siquiera supieron administrar en la Alianza.

Tampoco dudaron, como muchos llamados peronistas o ex peronistas, en concurrir en masa a la Tercera Vía de Guidens en el Reino Unido, ni más, ni menos, de la mano de Tony Blair, que esos momentos como Primer Ministro, autorizaba la invasión a Afganistán y no quería ni oír hablar de Malvinas.

Es demasiado como para después decirse militante del campo nacional y popular.

La historia no perdona aquellos que no saben, no pueden o no quieren defender sus convicciones si es que las tienen, mucho menos a quienes se suben al barco sin saber adonde va, ni les interesa, sólo estar arriba mientras flote, mientras avance, no les importa el rumbo, sólo estar arriba a cualquier precio, hasta que se acabe, como ahora, donde muchos corren hacia otros puertos mas acogedores.

No me gusta emplear la palabra traición, hay que ser profundo en las convicciones para traicionar, saber hacia donde se va, tener un norte ideológico al cual apuntar o al menos un proyecto de poder, pero sólo vemos pusilánimes, oportunistas, logreros y vividores.

Los peronistas sabemos quien es quien, porque esa memoria descansa en el seno del pueblo, no nos pertenece, es del pueblo, único sujeto histórico que escribe los nuevos paradigmas, quien establece los caminos a recorrer, la memoria a guardar, los reconocimientos a establecer.

Los militantes no nos debemos detener en esas cuestiones menores de mirar la costado, ni ocuparnos de la interna como prioridad, sólo debemos saber que no se puede ser peronista y neoliberal a la vez, no se puede ser latinoamericanista y pro yanqui la mismo tiempo, no se puede esgrimir peronismo y atacar a Lula, Dilma, Chávez, Fidel, Mujica, Néstor o Cristina como enemigos, cuando son parte esencial del campo nacional y popular latinoamericano, que nos dio identidad criolla, morena, de la América Profunda ignorada por siglos y avasallada desde siempre.

O se es peronista de Perón con el ABC, con su rechazo al FMI en los 50, con su ayuda a Cuba en el 73, con su alerta en el Modelo Argentino Para un Proyecto Nacional de 1974, 60 días antes de morir, alertando sobre el avance de los imperialismos sobre nuestros recursos naturales, el agua dulce y los restos fósiles y minerales o se es funcional al gobierno macrista, a las nuevas bases militares norteamericanas, al proyecto del Litio en Jujuy que necesita la detención de Milagros, la ocupación del acuífero Guaraní o de la Antártida, que Perón planteó como la Argentina bi continental.

Quienes hoy plantean la “gobernabilidad” como excusa de su lugar privilegiado al lado del poder, sepan que el pueblo no olvida; quienes aceptan el “sinceramiento” como la lógica de la razón, sepan que el estado es el único ordenador social, no el Mercado; quienes se suman a las críticas de los 12 años en que hemos recuperado la memoria histórica y la identidad nacional soberana, sepan que le hacen el juego al enemigo, que así se denomina quienes llegaron al gobierno legalmente, pero han perdido legitimidad, ante el avance cruel, irracional y brutal sobre el pueblo argentino, poniendo a la Argentina de rodillas ante los poderes financieros internacionales.