SONETO SATÍRICO AL MODO DE QUEVEDO, DEDICADO A UN MANDATARIO DE ESTOS LARES.

Por Julio Fernández Baraibar

Érase un burrísimo infinito,
Basto percherón, ciega lumbrera,
Inculto garrafal zonzo y ahíto…

Por Julio Fernández Baraibar

 

Érase un hombre de ignorancia crasa,

Érase un no saber superlativo,

Érase un jumento medio vivo,

Érase una larva de mente escasa

 

 

Era una vacía y poco usada taza.

Érase un suelo yermo y sin cultivo,

Érase un vacío grande y esquivo,

Un Francisco Sabio de inversa raza.

 

 

Érase el saber de una ternera,

Érase un monumento al caballito,

La Santa Biblia de ignorancia era;

 

 

Érase un burrísimo infinito,

Basto percherón, ciega lumbrera,

Inculto garrafal zonzo y ahíto.

 

 

 

Buenos Aires, 25 de Julio de 2016

 

Julio Fernández Baraibar fernandezbaraibar@gmail.com