En Jujuy se respira el miedo como parte del paisaje de los cerros que incitan al silencio…

A MILAGRO LA AMAN LOS MAL AMADOS

Por Silvina Guzman Suarez

La aman y hablan de ella con infinito orgullo y un amor más grande en el que ellos, los que aprendieron a escribir de la mano de Milagro, la lloran en la puerta del penal, aguardando pacientes la libertad de la compañera.

Por Silvina Guzman Suarez
Diario digital El Provinciano *
(28/06/16

Llegar a Jujuy, después de casi un año, con la incertidumbre de ignorar por completo el estado del pueblo Jujeño y de mis comprovincianos, causó en quien escribe una enorme tristeza, al percibir el silencio de la esfera militante, y la mirada triste del ciudadano.

Fue como visitar un lugar que ya no me pertenecía….

Si bien es cierto que mi viaje fue para ver a Milagro Sala, no pude dejar de escuchar al pueblo, que por silencio profundo y mirada triste manifiesta su descontento ante el cambio inigualable y retroceso que han sufrido en la provincia…

Y en Jujuy se respira el miedo como parte del paisaje de los cerros que incitan al silencio…

Del pobre que es más pobre, entre la gula del rico a quien poco le interesa, y del poder que ha desplazado sus garras como demonio negro sobre una sociedad que quiso creer que había algo mejor….

Más la ausencia de una clase política que, hasta hace poco, levantaba las banderas de Perón y de Evita y que un día traicionando al pobre, negoció el destino de una provincia histórica y eternamente peronista.

Y Milagro es hoy la “única presa Política de la Provincia”… y ella es nuestra compañera, a la que encarceló el “casual gobernador Morales”, por ya 6 meses sin causa clara, y a quien a diario le inventan algo más como para entretener al público y generar cada día más odio y rechazo hacia su persona.

Y es que Milagro es… esa negra, nacida para sirvienta, o prostituta de algún barrio ignoto, o lavandera de ropa de clase alta…

Sin embargo, esa india pata sucia un día se salió de su lugar para bregar por los que menos tienen, y fue un inmenso río de brazos de aguas claras para darles Tierra, Techo, Trabajo, Educación y Salud.

Y es que Milagro es… ese tormento que ha sacudido a la oligarquía Jujeña con obras: viviendas, escuelas primarias, Institutos Secundarios y Terciarios.

Y fue Milagro, el plato de comida de los que menos tienen.

Y es que ella es la India que se puso la vincha un día y fue recibida por el Papa Francisco, y supo llegar al corazón del mundo desde su fortaleza dando vida a la TUPAC, la organización por la que residen hoy miles de familias en los terrenos más áridos y solitarios de Jujuy.

Ese lugar en el que ella encendió su propio sol para cobijar a los más indigentes…

Y ante la injusticia social logro casi un estado paralelo: casi 70 mil viviendas, educación, trabajo y atención médica, un barrio con recreo para los niños y hasta una pileta de natación, algo que de niñas ni ella ni yo, ni miles de niños tuvimos…

“La Flaca”, la llaman cariñosamente los negritos.

La aman y hablan de ella con infinito orgullo y un amor más grande en el que ellos, los que aprendieron a escribir de la mano de Milagro, la lloran en la puerta del penal, aguardando pacientes la libertad de la compañera.

Ven ella a su Líder.

A su lado y de sus manos caminaron dignamente por las calles de la capital porteña.

Por su boca hablaron de derechos y de política.

Por sus ojos ellos vieron un futuro, y con sus pies dieron los primeros pasos en la dignidad…

Hoy, los políticos jujeños y los mercaderes de la justicia, suspiran aliviados al saberla detrás de las rejas. Mientras la justicia se acomoda de la mano de un injusto, tirano y autoritario, el pueblo levanta lentamente el telón del odio y comienza a ver por sí solo.

La aman los mal amados, porque por ella miles dieron vida a otros mientras recibieron de su vida la vida misma dignificada…

La odiaban los de antes y la odian los actuales, por Lider, por India, por Buena, por Audaz, por Negra y por Mujer.

Y es que Milagro los molestaba suelta y los humilla con sus obras. Había que quitarle su libertad para que no moleste, para que no haga, para que no brille, para que no diga, para que no exija, para que no denuncie…

Con Milagro presa, Gerardo Morales es el dictador sin límite que goza desde su pequeño escritorio y respira aliviado mientras usurpa la obra de la India, apoderándose de todo lo que ella supo construir, mientras…

Roba Morales, la libertad y los derechos que, en doce años supimos conquistar….

Y destruye Morales, instalando el miedo a toda libertad de expresión y militancia política…

Y silencia Morales a los humildes, a los militantes y a la clase media.

También silencia Morales a los familiares de los 43 gendarmes que perdieron su vida yendo a reprimir a Milagro Sala.

Enciende Morales el odio de la sociedad, un odio infundado y extremo, hacia una mujer obstáculo: la única que puede oponérsele a viva voz y con su sola presencia…

Enciende Morales el odio en una clase feudal que jamás tendrá otro poder que no sea el comprado por la fuerza: de una clase que se hizo a costa de los pobres….

Y es que Milagro les molesta viva, y los ofende desde la cárcel, porque le habrán quitado la libertad, encerrándola en un penal sucio y frío, podrán privarla del agua caliente y la estufa eléctrica; podrán también prohibirle las visitas especiales, y apagarle la luz; pero no podrán quitarle la fe, esa fe que con su rosario en manos ella se aferra cada día y desde donde brilla como lucero desde Alto comedero, iluminando a los compañeros que sufrimos y esperamos por ella…

Viene a mi memoria Evita Perón. “La dama de la esperanza”, a quien ni la muerte ha vencido y volvió un día y fue millones, a Milagro sus negritos la esperan sin duda alguna y, ahora desprotegidos, oran por ella, lloran su ausencia y encienden su alma en una inmensa fe, por su pronta liberación. Milagro saldrá un día y será pueblo.

Es que mientras Milagro Sala espera paciente a la justicia, se ha convertido en la jujeña más querida y famosa del mundo entero.

Y es que… no pudo la oligarquía, no podrán las rejas, ni los muros de Alto comedero, tapar la obra de la Tupac Amaru, aunque la usurpen, la roben o la destruyan… porque es del pueblo, “un pueblo pobre que necesitaba a Milagro”.

Y no podrán, simplemente porque a Milagro también “la inventarnon ellos”.

• Escritora y periodista Jujeña