Los pueblos consolidan su historia, si a partir de ella, encuentran los caminos de nuevas esperanzas y utopías

EL PERONISMO ES UN SOPLO DE VIDA

El pueblo en la calle supera miserias oportunistas, que siempre existieron, y tiene expectativa sobre Cristina, que deberá definir su actitud en el tiempo, mientras se defiende de un ataque de odio gorila, que rememora las peores épocas de las dictaduras del pasado.

Por Jorge Rachid
SN MORDAZA
NAC&POP
05/07/2016

1- Los años de gobierno peronista fueron un soplo de vida en medio de una Argentina que se estaba hundiendo en la inviabilidad, en una lógica macro económica, que ahogó el modelo social solidario, que durante años, marcó por generaciones, nuestro modelo de desarrollo, nacional y popular, que hemos defendido desde hace 70 años.

2- Pese a ello hemos perdido el gobierno, somos oposición por decisión democrática del pueblo, que encontró en un mensaje de cambio, una posibilidad de mejorar sus propias expectativas, aún en el agravio sistemático y la mentira.

De eso se trata la política: dar respuestas a las demandas del conjunto del pueblo, en medio del conflicto de intereses, que eso provoca cuando de la distribución de la riqueza se hace justicia para los necesitados y agravio a los ricos.

3- La necesidad de nuevas Ideas, lo acaba de plantear Cristina como herramienta indispensable de la lucha política que se viene, ante la devastación provocada en pocos meses por las políticas neoliberales que han arrasado la economía de nuestro país y de las familias argentinas, sumiendo a la comunidad a la angustia existencial.

4- El movimiento nacional y popular está transitando dos caminos paralelos, por un lado enfrentando en las calles las conquistas sociales conseguidas en un gobierno popular y por otro procediendo a una reorganización necesaria, que implica sin dudas posiciones y miradas diferentes y hasta contradictorias.

5- Desde el movimiento obrero al partido justicialista, pasando por los partidos aliados, en un debate abierto, de cara a la sociedad se da la discusión, en búsqueda de esos caminos que lleven a posicionarse frente a un gobierno que vino a escuchar, pero no al pueblo, sino a los dueños del poder económico, para quienes gobierna.

6- Es necesario entonces elaborar un conjunto de ideas de liberación nacional, que devuelvan al pueblo argentino una esperanza de cara al futuro, no desde la melancolía del pasado, sino desde la invitación a los senderos a recorrer, para recuperar la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación.

7- Nadie en la Argentina duda hoy de la postración nacional que está produciendo el macrismo, títere de poderes extranacionales que han puesto de rodillas al país, frente a la voracidad de los países centrales, desde los fondos buitres a sus necesidades comerciales, en un mundo, en que los pueblos defienden sus economías, el gobierno se abre al “libre comercio”, que destruye trabajo argentino.

8- El corto trecho recorrido en poco mas de 180 días por el gobierno neoliberal, han puesto al descubierto los verdaderos intereses que defiende, en especial cuando su propio titular afirma que si “decía la verdad de lo que haría, me hubiesen internado en un manicomio” ( Macri dixit).

O sea que no sólo mintió al pueblo, sino que quedó demostrado además su falta de apego nacional, con sus cuentas en el exterior.

9- Marcar el derrotero del devenir, será sin dudas una decisión del pueblo argentino, pero en donde jugarán un rol esencial las propuestas y temas que propongan los diferentes sectores del movimiento nacional, que deben ser superadores de la etapa de nuestro gobierno, en donde a la distancia, vemos carencias y errores que deben ser superados en la práctica política.

10- El dogmatismo absoluto, la falta de diálogo, las verdades reveladas no contribuyen a construir mayorías, jugando en ese sentido un rol esencial las militancias de cada lugar, lejos de las luces dirigenciales, muchas de las cuales han claudicado al primer soplo neoliberal, algunos por especulación, otros por supuestas necesidades locales, otros porque nunca abandonaron su rol de los 90.

Pero el pueblo en la calle supera esas miserias oportunistas, que siempre existieron y tiene expectativa sobre Cristina, que deberá definir su actitud en el tiempo, mientras se defiende de un ataque de odio gorila, que rememora las peores épocas de las dictaduras del pasado.