Tener un proyecto de vida dedicado al compromiso solidario y militante, es “tirar la honra a los perros”.

LA HONRA A LOS PERROS

Por Jorge Rachid

Siempre nos decían nuestras madres: “se un hombre decente, dejate de embromar con la política”; “los políticos son todos ladrones”; “estudiá, trabajá, pero no te metás, la política es sucia”; “¡ mirá todo lo que tiene, si cuando era chico le mataba el hambre!”; “para que te sacrificás por los demás, si se la llevan toda”; “ hacé la tuya, que tanto compromiso, no te lo agradecen…”; “ vos te rompés el lomo y los de arriba se roban todo”.

Por Jorge Rachid
SIN MORDAZA
NAC&POP
03/07/2016

Siempre nos decían nuestras madres: “se un hombre decente, dejate de embromar con la política”; “los políticos son todos ladrones”; “estudiá, trabajá, pero no te metás, la política es sucia”; “¡ mirá todo lo que tiene, si cuando era chico le mataba el hambre!”; “para que te sacrificás por los demás, si se la llevan toda”; “ hacé la tuya, que tanto compromiso, no te lo agradecen…”; “ vos te rompés el lomo y los de arriba se roban todo”.

Podemos seguir hasta el cansancio las muestras de la contra cultura, instalada por los ricos, en las capas medias y humildes de la sociedad, para desprestigiar la política, como proyecto de vida.

Su objetivo no es otro que el gobierno de los poderosos, de aquellos que se sienten dueños del país, que reciben subsidios para sus empresas, pero critican los subsidios de tarifas, para los herederos de las matanzas genocidas del siglo XlX, que recibieron millones de hectáreas de tierras regaladas, que fueron robadas a los pueblos originarios y hoy son dueños del país.

Así surgieron los Martinez de Hoz, los Bulrrich, los Pueyrredon, los Pereyra Iraola, los gringos de la Patagonia y todos aquellos que instalaron la frase. “los argentinos son todos vagos”, ya enarbolada por el primer Alberdi, cuando escribió: “ni 100 años de capacitación harían de 100 obreros argentinos, uno británico”.

Eso se llama ideología, mas allá de cualquier otra consideración, cultura dominante, relato histórico mitrista, que esconde el entierro de la cultura popular, destruye la imagen de los patriotas americanos, expresa el reflejo de su adoración anglosajona europeísta y que marcó a fuego la educación argentina desde la batalla de Caseros, enalteciendo las traiciones a la Patria, denigrando las causas populares y mancillando a sus líderes, fuesen autonomistas, radicales, peronistas o socialistas.

La ideología del poder es la colonial, aquella subsumida en los dictados de los poderes internacionales, repitiendo modelos eurocentristas, desde los ideológicos a los económicos y políticos.

Ser un actor de la política se ha convertido en un camino casi teológico, en especial a aquellos que carecen de apellidos nobles, de fortunas personales heredadas, de adscripciones a centros de poder internacional, de financiamientos espúreos como los fondos buitres, el narcotráfico, la evasión de divisas, la fuga de capitales, es decir las prácticas comunes desarrolladas en las dictaduras y replicadas en los procesos neoliberales, supuestamente democráticos.

Tener un proyecto de vida dedicado al compromiso solidario y militante, es “tirar la honra a los perros”.

Claro que no siempre les va bien en democracia a los dueños del poder, apelando entonces a lo “políticamente correcto”, como el voto del Brexit inglés, que al día siguiente de su elección, ya estaba cuestionado por los “Mercados” y “los medios de difusión serios”.

Así sucedió con Dilma en Brasil, para atacar a Lula, fue sucediendo con Chavez y ahora con Maduro, está sucediendo con la persecución al peronismo y a Cristina, judicial y mediáticamente, escribiendo una continuidad histórica de 70 años de agravios a las masas populares, a la ampliación de derechos, a la soberanía nacional, a la independencia económica como si fuesen herramientas alejadas de la realidad fáctica.

Sin dudas el poder no necesita la política, para sus decisiones de saqueo institucional y si la democracia no le funciona, apela a todas sus herramientas desestabilizadoras para lograrlo, desde los golpes de mercado, a los titulares falsos de los diarios, que al mejor estilo de Fuenteovejuna, proceden a los linchamientos selectivos, agitando los miedos y los rechazos a la política como institución plena de los pueblos.

Si tiene que encarcelar sin fundamentos: encarcela, si tienen que perseguir saliendo de pesca a buscar elementos lo hacen con tal espectacularidad, que no dejan lugar a dudas de que “ahí, algo habrá”, como en dictaduras: “por algo lo habrán llevado”, abonando caminos de odios irracionales hacia personas y sectores populares, por parte de los compatriotas cooptados por la hegemonía mediática y del gobierno, que vienen a instalar nuevamente la cultura del “compre hecho”, “sálvese quien pueda”, “los privados los hacen mejor”, “la teoría del derrame”, “el sinceramiento”, “la flexibilización laboral”, “el esfuerzo compartido”.

Lo que no dicen es lo importante, que todo aquello está dirigido a apuntalar intereses, que no son los del pueblo argentino.

Así se vienen los Tratados de libre comercio, la disolución por parálisis del UNASUR, la apertura de importaciones, el acuerdo con la UE en crisis, la Alianza del Pacífico y la Transpácifico que nos pone en conflicto con China y Rusia, disuelve los acuerdos con el BRICS y posterga las inversiones pactadas en los acuerdos estratégicos con el mundo Multipolar, poniéndonos de rodillas al hegemonismo Unipolar de EEUU.

Esto trae destrucción de trabajo nacional, pérdida de tecnologías punta en desarrollo en I+D, tanto nuclear, como médica, desde satelital hasta farmacéutica, pasando por la industria nacional y las PYMES arrasadas por una lógica importadora y financiera.

Por eso necesitan destruir la política, porque significa un obstáculo para los intereses del poder, que con la brutalidad habitual destrozando desde vidas, a honras de las personas dispuestas al compromiso y la lealtad al pueblo, en el desarrollo militante de las utopías de una Argentina mas justa, mas libre, mas soberana, integrada a la Patria Grande, como destino de bloque regional, mas allá de sus gobiernos, privilegiando la América Profunda, Morena, Criolla, de San Martín, Artigas y Bolívar, síntesis de razas y zona de paz, que pretende ser puesta en situación de riesgo internacional, por los mercaderes de la antipolítica y la muerte, como sucede en otras regiones del mundo.