Seria el mas grave error de todos, perderlo por suponer que la culpa es suya, ya que por muy, pero por muy lejos, es lo mejor que tenemos.

MESSI SE MERECE LO QUE NUNCA LE DAN

Por Antonio Dominguez

Ese fenómeno argentino récordman histórico 5 veces balón de oro y otra vez como en el Mundial pasado, máximo goleador del equipo y también su máximo asistidor, es además el terror constante de todos los equipos rivales al punto de correrlo medio equipo cuando arranca y dejarlos con uno menos en una final. Fue el único delantero argentino que se banco los 120 minutos en cancha jugando casi en soledad y tal vez exausto no debió rematar enseguida al menos el primer penal. Para eso también es que están los DT

Por Antonio Dominguez
MAC&POP
27/06/2016

Un equipo que lo acompañe como tal.

Fueron demasiado claros en nuestro análisis anterior, todos los defectos generalizados de funcionamiento del conjunto, que por otra parte hace mas de un año aquí ya comenzamos a marcar.

Es muy triste y duele tener que vivir marcándolo, pero nuestro primer rival competitivo en esta nueva Copa llego recién al final, (para poder comprobar una vez mas que a Martino evidentemente no le gusta) y entonces poco analiza la cuestión táctica colectiva, que permita apuntalar seriamente a este nivel internacional, sus proclamadas pretensiones estratégicas.

Por eso entre otras tantas cosas Argentina esta vez y en una final, tampoco aprovecho los 15 minutos que tuvo un hombre de mas, no solo para hacer correr la pelota y desgastarlo físicamente a Chile ante la eventualidad de un alargue, sino también para generar alguna posibilidad concreta en ese lapso ante Bravo, que dicho sea de paso desvió una sola pelota de riesgo en 120 minutos…y fue a raíz de una pelota parada.

Por el contrario Argentina innecesariamente entro en ese lapso en el mismo vértigo que propuso Chile y lo pago no solo con la amarilla a Messi, sino encima perdiéndolo también a Rojo.

Y precisamente desaprovechando eso cuando de nuevo los mismos sistemas tácticos iniciales de 4 3 3 y el mismo pressing asfixiante, denso, insoportable de ambos, tanto en las salidas como en el armado del rival, no le daban naturalmente tiempo ni espacio a nadie.

Todos «jugando» en esos mismos 45/50 metros y sin casi aperturas nuestras por las bandas, como en la final pasada se repetían en ese juego frontal, aburrido, mecánico, friccionado.

Con otra vez también nuestro goleador/asistidor Messi al comienzo demasiado lejos del área rival, sin poder rematar ni una sola vez al arco, e incluso a veces hasta teniendo que arrancar encerrado contra un lateral.

Pero cuando Messi se tiraba al medio, salvo que fuera en alguna contra de Higuain, nadie se abría vacío por derecha ocupando por sorpresa esa banda quedando abandonada.

Y como Chile sin la localía jugo mas retrasado que en la final de Santiago y mucho mas al quedarse con 10, hizo lo que no hizo Argentina ni siquiera con un hombre de mas..

Cambiando de frente, con mas tenencia y ocupando bien todo el ancho del ataque, haciendo correr prolijamente la pelota, aguanto bien el partido, es cierto, sin muchas llegadas, aunque por lo menos lo hizo atajar dos muy peligrosas a Romero y otra que se perdieron milagrosamente con Romero ya fuera de acción.

Porque encima, cuando Medel se equivoco, lo de Higuaín errándole otra vez directamente al arco en mano a mano totalmente solo, dentro del área y frente a arqueros saliendo desesperados en tantas finales ya es grave.

Mas siendo el único punta para el cual juega todo el equipo.

Y ni que hablar la segunda que le quedo también sin marca dentro del área para la zurda que todavía la están buscando, al igual que en la que Messi lo dejo solo a Aguero.

En cambio Di Bala figura principal del campeón Juventus en el fútbol mas difícil del mundo, ni siquiera fue convocado.

Como si tres finales perdidas consecutivas con 360 minutos además sin poder meter ni un gol, le pudieran hacer pensar a alguien que nos sobra algo.

O que Gaitán, Di María, Lamela o Lavezzi tienen mas gol que el.

Suerte que al menos todavía esta esa constante preocupación para el rival llamada Messi, que en cualquier aparición puede disimular todo lo ya conocido y antes de los 30 minutos hizo echar a quien ya previamente lo había hecho amonestar, porque Banega entre el pressing grupal y tapado bien por Aranguis, tampoco pudo armar casi nada en ataque.

Y entonces como siempre todo se redujo a si podía frotar la lámpara Messi, y a la tambien muy conocida y tan poco eficaz rutinaria escalada intrascendente por los laterales de Mercado o Rojo mientras estuvo en cancha.

Por suerte para el espectáculo la casualidad de las expulsiones cambiaron aquel asfixiante panorama del comienzo y hubo algo mas de espacio para el demasiado solitario Messi tirado entonces mas de punta

Y los párrafos finales son entonces para el.

Para ese fenómeno argentino recordman histórico, 5 veces balón de oro, y otra vez -como en el Mundial pasado-, máximo goleador del equipo y también su máximo asistidor, además de ser el terror constante de todos los equipos rivales, al punto de correrlo medio equipo cuando arranca y dejarlos con uno menos en una final.

Fue el único delantero argentino que se banco los 120 minutos en cancha jugando casi en soledad y tal vez, exausto, no debió rematar enseguida al menos el primer penal.

Para eso también es que están los DT

Pero por él, es que -después de un cuarto de siglo- perdimos un Mundial -solo recién- en la prorroga y también las 2 ultimas Copas América en los penales, habiendo llegado con el ya a 3 finales en las 4 que disputo, cosa que nadie hizo en mas de medio siglo.

Por eso seria el mas grave error de todos los que ya describimos antes y ahora, perderlo por suponer que la culpa es suya, ya que por muy,  pero por muy lejos, es lo mejor que tenemos.