Hay una única verdad: había U$S 8 millones en poder de una persona que no tiene manera de justificar que tiene semejante cantidad de guita.

NOS ROBARON LA FRENTE EN ALTO

Por Hank Soriano

Nos robó en la cara, nos robó a nosotros, y robó en nuestro nombre, con nuestra bandera, con nuestra cara, robó por todos los que jamás robaríamos y nos hizo ladrones a todos nosotros y nosotras. Nos robó el ir con la frente alta a los barrios que seguimos yendo defendiendo el proyecto y lo que significa. Nos robó la navidad en un barrio, el día del niño, nos robó el día de la bandera, nos robó a Juana Azurduy, a Rosas, a San Martín, a Chávez, nos robó todo.

Por Hank Soriano
NAC&POP
17/06/2016

Podría hacerme bien el otario y escribir palabras floridas, relacionar que hoy sobreseyeron a Macri de la causa por las escuchas ilegales, que Floyd Mayweather tiene una Meriva patentada en Argentina, que hoy Macri se reunió con Frei, el presidente de Chile para hablar sobre la Alianza del Pacífico.

Para participar en la Alianza del Pacífico necesitas salida al Océano Pacífico, por eso la reunión con Chile, por más que sigamos haciéndonos los boludos con que «sólo somos observadores» y no querramos ver que se busca ser miembro PLENO.

Perdió Cambiemos en Río Cuarto y nosotros sacamos menos de un punto (aunque ganó el PJ y perdió Macri).

Juega la selección, la policía llegó demasiado rápido.

¿Puede alguien pensar que un hijo de puta como éste hijo de puta haya llamado a alguien para decirle que iba a revolear la guita al convento y lo hayan escuchado porque está siendo investigado por ladrón y delincuente y de ahí la celeridad? : NO.

Se vienen las finales de la NBA, Vidal tiene un incendio, encontraron a éste porque no están encontrando más nada y que todo parece salido de un guión de Tarantino.

Podríamos pensar que en realidad es todo falso, que fue Clarín, La Nación, Infobae, Stiuso y gran elenco, que fueron los servicios, que fue lo que quieras, pero hay una única verdad: había ocho millones de dólares en poder de una persona que no tiene manera de justificar que tiene semejante cantidad de guita.

No la hay.

Si una persona tiene una cantidad de guita (amén de NO declarada) que no puede justificar, y no hablamos de 100 pesos, 1000 pesos, ni 10000 pesos, hablamos de OCHO MILLONES DE DÓLARES, y no sabe decir de dónde salieron, qué hizo para tenerla, de dónde salió, entonces esa guita es MAL HABIDA.

Y si es guita mal habida y fuiste funcionario durante 12 años del gobierno, es muy muy muy difícil defender desde uno, como militante, el hecho de que no se haya robado desde nuestro gobierno.

Epa, qué pedazo de confesión.

A mi me tocó durante muchísimos años ser una especie de hincha pelotas que siempre dije las verdades como se me cantaron, como me salieron, con torpezas bestiales.

Yo dije y digo en todos lados, que no pongo las manos en el fuego por absolutamente nadie.

Yo puedo opinar y ni pido que opines como yo, que si se comprueba que alguien afanó, ese alguien vaya en cana: caiga quien caiga, sea quien sea, sin diferencia.

La guita que tiene un funcionario público es guita mía, de mi vieja y de los hijos de los demás porque todavía no tengo hijos, del mismo modo que las cosas que un gobierno saca, quita, roba, anula, desmantela, como hace el gobierno hoy, son cosas que le están sacando a mi vieja, a mí y los hijos de los demás porque yo todavía no tengo hijos.

Y no puedo, no me lo voy a permitir y no tengo ninguna intención, de tamizar lo que haga un chorro como éste tipo.

Porque este tipo que se robó ocho palos verdes, lo que en realidad se robó es muchísimo más grave.

Nos robó el ir con la frente alta a los barrios que seguimos yendo defendiendo el proyecto y lo que significa.

Nos robó el significado del proyecto.

Nos robó al proyecto.

Nos robó al peronismo.

Nos robó la verdad.

Nos robó la memoria.

Nos robó YPF, Tecnópolis, las netbook, las jubilaciones.

Nos robó un país inclusivo.

Nos robó la alegría de dar un pasito en un barrio cualquiera y sentirnos orgullosos.

Nos robó la merienda.

Nos robó la bandera.

Nos robó la patria.

Nos robó los motivos por los que nosotros y nosotras militamos.

Nos robó la pasión, la alegría, la tranquilidad, la paz mental.

Nos robó las remeras de nuestras agrupaciones.

Nos robó el paso firme.

Nos robó el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género, Aerolíneas, Zamba, el CCK, las plazas llenas, el amor que vence al odio.

Nos robó al amor, y por eso estamos tan enojados, tan… llenos de odio.

Nos robó la idea de volver.

Nos robó a los que nunca en la vida robamos un sólo peso.

Nos robó a todos los y las miles y millones que no sólo no queremos hacer las cosas mal, sino que no las hacemos.

No choreamos.

No nos quedamos con un vuelto.

No hacemos clientelismo, detestamos a los punteros.

Estamos en contra de cualquier tipo de robo, de cualquier tipo de delito.

Queremos sacar a los pibes y a las pibas del choreo y la falopa, de la vagancia.

Queremos escolarizar a los chicos y nos ponemos contentos cuando aprueban una materia o pasan de año.

Nos robó al kirchnerismo, nos robó a la política, nos robó lo construido.

Nos robó los centros de acceso a la justicia, la AUH, la asignación por embarazo.

Nos robó la posibilidad de continuar con un proyecto que NO DEBERÍA INCLUIR A ESTOS CHORROS, NI A OTROS CHORROS, NI A NINGÚN CHORRO.

Nos robó la utopía, nos robó a los que estamos seguros de que se pueden hacer las cosas BIEN, LIMPIAS, SIN AFANAR.

Nos robó mucho más a nosotros que a la oposición, que a los que nos odian porque sí, y les dio motivos de sobra para que nos odien por ésto, porque ahora nos van a odiar más que antes y van a tener un motivo más que justo.

Nos robó en la cara, nos robó a nosotros, y robó en nuestro nombre, con nuestra bandera, con nuestra cara, robó por todos los que jamás robaríamos y nos hizo ladrones a todos nosotros y nosotras.

Nos robó la navidad en un barrio, el día del niño, nos robó el día de la bandera, nos robó a Juana Azurduy, a Rosas, a San Martín, a Chávez, nos robó todo.

Nos robó al grito de corazón y ahora todos somos éste DELINCUENTE.

No me interesa analizar más nada que esto.

Que tenemos que recuperar todo lo que este hijo de mil putas nos robó, porque eso nunca fue de él.

Nada de lo que nos robó, nuestra paz, nuestro orgullo, es de él.

Trabajar para que nos devuelva todo lo que nos robó, va a ser una labor mil veces más intensa que volver, mil veces más utópica que tratar de ya no crecer, sino subsistir en la política sin hacer las cosas mal.

Algunos y algunas, lo sé, no vamos a bajar los brazos porque creemos que sí, se va a terminar pudiendo, aunque las paredes, las personas, y hasta los árboles nos digan lo contrario.

No nos van a quebrar.

Porque un hijo de puta como éstos, lo que no se va a poder robar nunca, es La Voluntad.

¿Vamos a volver?

No tengo idea.

Pero vamos a intentarlo y del modo que queremos los buenos y las buenas, los que no tenemos un peso, los que no tenemos ni trabajo formal, los que no tenemos propiedades, los que ni tenemos cuenta bancaria ni cuenta sueldo ni cuenta en las Bahamas, los que no tenemos auto ni autos, los que no vimos nunca ni cien ni cincuenta lucas, los que no vimos nunca mil dólares, los que no sabemos cómo es un euro.

Los que nunca viajamos en avión, los que no nacimos empresarios, los que entendemos lo que es el frío, los que no tenemos casa, los que no tenemos «ahorros».

Los que en doce años sólo tuvimos dignidad y trabajo, los que no salimos en Panamá Papers, los que no tenemos acciones en empresas que tenemos que controlar.

Los que nunca fuimos procesados por nada, los que nunca pasamos ni una noche detenidos, los que nos enojamos con la corrupción.

Los que queremos que a los demás le vaya bien, los que pensamos en quienes tienen todavía mucho menos que cualquiera de nosotros, los que queremos que a esos y esas que tienen menos les vaya mejor.

Que a los que tienen lo mismo que nosotros les vaya también mejor y a los que tienen más les vaya también mejor pero que la repartan, los utópicos, los solos y solas, los parias, los perros.

Los que no ocupamos nunca una lista en nuestra vida y es lo que más queremos en la vida para defender al pueblo.

Los que decimos la verdad, los que queremos una Patria feliz y un Pueblo seguro.

Un futuro para todos y una almohada que no nos atormente más que por no llegar a hacer por los demás todo lo que podríamos hacer si el mundo no estuviera tan lleno de garcas hijos de una grandísima puta que se llevan puesto de un plumazo, o de ocho millones de plumazos, o más, todo por lo que luchamos a muerte: el bienestar del pueblo.