Golpe de efecto en la detención de José López y el peligroso avance de la antipolítica

NO LE RESTEMOS MERITOS A DURAN BARBA*

Por Maximiliano Borches

Es muy difícil disociar los casi nueve millones de dólares, las ecenas de miles de euros, y los lujosos relojes con los que encontraron al ex funcionario, José López, en un dantesco operativo digno de una novela de Raymond Chandler, con la corrupción. El riesgo más brutal de toda esta puesta en escena es el regreso triunfal de la antipolítica. Decía Perón: “La conquista de derechos colectivos ha producido un resultado ciertamente inesperado: no ha mejorado en el hombre la persuasión de su propio valer.”

Por: Maximiliano Borches
ConurbanOnline
15 de Junio de 2016

Es muy difícil disociar los casi nueve millones de dólares, las decenas de miles de euros, y los lujosos relojes con los que encontraron al ex funcionario de Néstor y Cristina Kirchner, José López, en un dantesco operativo digno de una novela de Raymond Chandler, con la corrupción.

Sin embargo, el golpe más fuerte lo recibieron los miles y miles de compatriotas que hasta ayer, quizás, formaban parte de la antología de recuerdos de “La Década Ganada”, y entonaban el “Vamos a volver” que nació con las primeras plazas de una metafísica que intentó parecerse a la resistencia, y ahora se topan de golpe con uno de los rostros más feroces: la mentira y la corrupción, que en doce años se la secundarizó con los cantos, sonrisas y abrazos de los elegidos para presenciar los “balcones militantes”.

Sin embargo, el riesgo más brutal de toda esta puesta en escena -más allá de discutir si López fue comprado, es un gran imbécil o un hombre que cayó en brazos de la locura-, es el regreso triunfal de la antipolítica, como el mejor de los recursos políticos utilizados por la derecha liberal, hoy representada por el gobierno de Mauricio Macri y su corte de CEO´s en el gobierno y en el poder.

Previo al estallido social del 19 y 20 de diciembre del 2001, y luego también, surgió la consigna “Que se vayan todos”, repetida a viva voz por un importante sector de la clase media urbana, que por momentos se viste de progresista y por otros de conservadora.

Esta consigna, fue en su momento la mayor victoria simbólica de la derecha liberal, puesto que cuando logran naturalizar el descompromiso político, avanzan con mayor facilidad sobre el campo popular propiciando como consignas la reproducción del lugar común, utilizando la artillería de los medios de comunicación y su coro de repetidores, para instalar el desánimo y descreimiento colectivos.

A no confundirse en este punto: históricamente sabemos que el desánimo, el descreimiento y la apatía política, sólo juegan a favor de los intereses de la derecha liberal y sus patrones: los grupos económicos concentrados y transnacionales, esa nueva oligarquía.

Al gobierno de Mauricio Macri, se le abre una oportunidad política para legitimar el brutal ajuste que viene aplicando, y que empezó a ser resistido, luego de la novelesca detención de López y el mayor riesgo es que pueda acceder a una importante legitimidad social para profundizar sus políticas antinacionales y antipopulares, de la que luego nos vamos a arrepentir como sociedad, ya que enfrente tiene la carta de los corruptos para mostrar, y que encima cumplen con toda el guión que sin éxito –hasta ayer-, venían presentando.

Esto será una disputa a resolver en el corto plazo.

En tanto, al campo popular se le abre también una oportunidad, la de reorganizarse sin privilegios ni privilegiados, desde los barrios, las unidades básicas, los locales, y en todo punto de encuentro de personas que comparten el mismo sufrir y las mismas esperanzas.

En una de sus obras más exquisitas, “La Comunidad Organizada”, Juan Perón decía que:

“No es frecuente hallar seres que posean una perspectiva completa de su jerarquía.

La conquista de derechos colectivos ha producido un resultado ciertamente inesperado: no ha mejorado en el hombre la persuasión de su propio valer.

Esa miopía para la nobleza de los valores procede, posiblemente, de una deficiente pedagogía.”
• Título en el original: “Golpe de efecto en la detención de José López y el peligroso avance de la antipolítica”