Designan en la ex SIDE a un polémico fiscal que cobró notoriedad como uno de los "operadores" judiciales dilectos del menemismo

DESCONFIEMOS DE LA AFI (LA EX SIDE) EDUARDO MIRAGAYA AHORA ESTÁ EN UN CARGO CLAVE*

 

Las autoridades de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) designaron al frente de una de sus áreas más sensibles a un fiscal que durante los últimos años acumuló denuncias penales y licencias médicas hasta que, convocado para la ex SIDE, comunicó su curación y comenzó a trabajar antes de obtener el permiso de la Procuración.

Por Hugo Alconada Mon

LA NACION

12 de junio de 2016

Eduardo Miragaya acumuló denuncias y licencias médicas; ahora está en un cargo clave

Las autoridades de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) designaron al frente de una de sus áreas más sensibles a un fiscal que durante los últimos años acumuló denuncias penales y licencias médicas hasta que, convocado para la ex SIDE, comunicó su curación y comenzó a trabajar antes de obtener el permiso de la Procuración.

Y ahora es señalado como interlocutor del organismo ante los jueces federales.

Se trata del fiscal general Eduardo Miragaya, cuya última labor relevante fue en el fuero de la Seguridad Social, donde quedó envuelto en una controversia por jubilaciones «truchas» de La Rioja.

Y antes cobró notoriedad como uno de los «operadores» judiciales dilectos del menemismo, rol que, cuentan jueces y fiscales, retomó durante las últimas semanas.

Para eso, Miragaya se sumó con el nuevo gobierno a la ex SIDE, donde asumió como «director de la Dirección de Inteligencia sobre Delincuencia Económica y Financiera de la AFI», como él mismo le comunicó a la procuradora Alejandra Gils Carbó en la nota que le envió para pedirle que le otorgara una licencia en su rol como fiscal general adjunto.

Al solicitar esa licencia, sin embargo, Miragaya se identificó ya como director en funciones en la ex SIDE, y envió su petición en una hoja con membrete del organismo de inteligencia.

Es decir que le pidió permiso a la procuradora para ocupar un cargo que él mismo demostró que ya ocupaba.

Miragaya lo plasmó por escrito.

En su nota le informó a Gils Carbó que había asumido en la AFI gracias a la «resolución 482/15», aunque la fechó como del 4 de enero de este año y que no se publicó en el Boletín Oficial.

Enfrentado de manera directa a Gils Carbó, a quien incluso cruzó en tribunales y en las redes sociales por los nombramientos de fiscales ad hoc, Miragaya también dejó atrás una serie de licencias médicas que se extendieron durante años.

La primera comenzó el 10 de mayo de 2012. La segunda, en diciembre de 2012.

Desde entonces obtuvo prórrogas a raíz de un «infarto agudo de miocardio» que sufrió en 2009, a lo cual se sumaron luego otras afecciones, como hipertensión.

El 18 de enero, sin embargo, Miragaya presentó un certificado que lo dio de alta antes de lo previsto, que era el 25 de marzo próximo.

Lo firmó un médico de la obra social del Poder Judicial, a diferencia de los anteriores, que eran del Departamento de Medicina Preventiva y Laboral de ese poder.

Así, recuperado de sus problemas de salud y ya en la AFI, Miragaya tomó las riendas de una de las áreas más controvertidas del organismo desde que el kirchnerismo impulsó una nueva «doctrina nacional de inteligencia» que pasó a incluir el combate al lavado de activos y la delincuencia económica y financiera.

Tras el 10 diciembre, el presidente Mauricio Macri designó a su amigo Gustavo Arribas, un escribano de su «extrema confianza» que durante años se dedicó a la compraventa de jugadores, sin experiencia en el mundillo de los espías.

Junto a Arribas, Macri también designó en la AFI a Silvia Majdalani.

Según indicó Miragaya ante la consulta de LA NACION, fue ella quien lo convocó.

Pero niega que sea un «operador».

«En los 90 yo hablaba mucho con los fiscales de Comodoro Py porque desde la Procuración yo me encargaba de los viáticos y los fiscales «volantes», pero ahora no.

Porque pareciera que fuera Angelici», afirmó, en alusión al presidente de Boca.

Miragaya sabe de investigaciones, tanto como denunciante como denunciado por colegas, aunque logró dejar atrás esos problemas.

Primero afrontó una denuncia por su crecimiento patrimonial.

También, por el envío de un anónimo en respuesta a la pesquisa del fiscal Guillermo Marijuan sobre una red de supuestas jubilaciones truchas del menemismo con epicentro en La Rioja.

Pero Miragaya sostiene que fue todo una «confusión», como también lo es que hable con jueces o fiscales.

«Sólo hablo con Servini de Cubría», planteó en alusión a la jueza federal, «porque es mi amiga desde hace muchos años».

Titulo en el original: «DESIGNAN EN LA EX SIDE A UN POLÉMICO FISCAL»

EDUARDO MIRAGAYA, EL “AMIGO” INDESEABLE DE LA CORTE

Por Enrique de la Calle

APU
14 Agosto 2013

La Corte Suprema tiene en sus manos una sentencia sobre las designaciones ad hoc de fiscales por parte de la Procuradora Alejandra Gils Garbó. ¿Quién es el fiscal general que se presentó como «amicus curae»?

El 27 de junio pasado el fiscal general adjunto Eduardo Miragaya se presentó a la Justicia como “amicus curae” en la causa “De Martino, Antonio Conrado s/ su presentación”, que investiga la designación de María Alejandra Cordone Rosello como fiscal ad hoc.

El nombramiento lleva la firma de la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó. Miragaya cuestiona el procedimiento llevado adelante por Garbó.

En la misma causa, se presentaron esta semana las organizaciones CELS, CIPCE e INECIP, que piden justamente ser incorporadas como “amicus curae”.

Las tres entidades defienden lo actuado por la Procuradora: “La designación de fiscales subrogantes en causas sobre crímenes de lesa humanidad ha sido muy importante y, si la Corte afecta esos nombramientos, puede haber consecuencias para el procesos de verdad y justicia”, afirmó a Página 12 Paula Litvachky, del CELS.

Por su parte, desde el CIPCE argumentaron que “los cuestionamientos a los fiscales subrogantes afectan la independencia del Ministerio Público, que por ley puede decidir a quién nombra y cómo se organiza”.

Si la Corte objeta el procedimiento establecido por Gils Carbó para ocupar puestos vacantes podría afectar el desenvolvimiento de 40 fiscalías, muchas de ellas en áreas sensibles, como derechos humanos, delitos económicos y violencia institucional.

Al respecto del último ítem, puede leerse la entrevista a Abel Córdoba, titular de la Procuraduría de Violencia Institucional, que se ocupa de casos de torturas y apremios en cárceles.

Su nombramiento podría verse afectado por lo que decida el Máximo Tribunal.

¿Quién es Miragaya?

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El fiscal, que ahora está de licencia médica, parece preocupado por la legalidad y la institucionalidad. Sin embargo, fue nombrado en la Procuración a partir de sus relaciones con Angel Agüero Iturbe, jefe de los fiscales durante los 90: obtuvo ese cargo sin concursar. En 2004, fue designado como fiscal subrogante de la fiscalía número 2 ante la Cámara de la Seguridad Social, situación que se extendió después de la muerte del funcionario titular Rodríguez Fox y por autorización del titular del Ministerio Público de ese entonces, Esteban Righi.

En 2002, Miragaya fue desplazado de la sede central de la Procuración luego de que se abriera una investigación sobre su patrimonio a partir de una investigación periodística. Se le adjudicaba dos casas lujosas en Capital, otra en Punta del Este, lancha, 4×4 y 2 cuatriciclos. Fue un funcionario judicial de sólidos vínculos con el menemismo.

Otra historia llamativa que involucra a Miragaya tiene que ver con su hija, Julieta Mora. Ella figura como socia de “Jubilate Ya”, una empresa que se encarga de gestionar trámites jubilatorios. Su padre, como ya dijimos, fue justamente fiscal en temas de Seguridad Social… Desde 2012 Julieta fue nombrada además como coordinadora General de la Unidad de Organización Electoral, dependiente de la Subsecretaría de Justicia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con nivel salarial equivalente a Director General.

Alegando problemas de salud (a pesar de haber realizado sucesivos pedidos para ocupar fiscalías vacantes), actualmente Miragaya se encuentra de licencia. En su tiempo libre Miragaya se presentó ante la Corte Suprema como “amicus curae” para obstaculizar las fiscalías organizadas por Gils Garbó. Con amigos así, quién quiere enemigos…