Las más grandes compañías del mundo quieren a Trump fuera de la Casa Blanca (Clarín)

LOS RICOS DE EE.UU. NO QUIEREN A TRUMP

El 58% quiere ver a la ex primera dama Hillary Clinton en el Salón Oval frente a un 42 % que prefiere a Donald Trump, según indica un artículo publicado en Yahoo News que cita el sondeo de Fortune.


Fortune

05/06/2016

Para los empresarios, el candidato republicano representa una amenaza al orden financiero global.

El candidato republicano a la presidencial Donald Trump prometió deshacerse de los acuerdos comerciales apoyados por las grandes empresas.

Amenazó con defaultear la deuda de los EE.UU.

Y dijo que quiere subir los aranceles a los bienes chinos en un 45 %.

Acusó a los fondos de inversión de “salirse con la suya en asesinatos” y llamó “gatos gordos” a los banqueros de Wall Street.

Los empresarios escucharon y escucharon con atención. Y ahoraquieren a Donald Trump bien lejos de la Casa Blanca.

Según un relevamiento realizado por Fortune, los CEOs (directores ejecutivos)de las principales500 empresas apoyan a la candidata demócrata Hillary Clinton.

El 58% quiere ver a la ex primera dama en el Salón Oval frente a un 42 % que prefiere a Trump, según indica un artículo publicado en Yahoo News que cita el sondeo de Fortune.

Durante años, el Partido Republicano ha sido considerado el partido de las grandes empresas, pero las propuestas de Trump dieron vuelta el libreto.

Según la encuesta de Fortune, los CEOs no aprueban la retórica anticomercial de Trump y sus llamados a levantar barreras comerciales.

Las 500 principales empresas según Fortune, que incluyen firmas como Walmart, Exxonmobil, Chevron y Apple son responsables de una buena porción de los negocios externos de EE.UU.

Y quieren que esos negocios transcurran lo más aceitada y tranquilamente posible.

Miembros como Google o Facebook también apoyan las relaciones transpacíficas, un masivo acuerdo comercial en el Pacífico que cubre el 40% de la economía mundial.

Trump lo llamó “una cosa horrible”y amenazó con destrozar todo el acuerdo.

Clinton, que había alentado el tratado siendo secretaria de Estado, ahora también se opone.

Entre los empresarios también preocupa la política migratoria de Trump con su propuesta de construir un muro en el límite con México y de deportar a 11 millones de indocumentados.

Según el National Immigration Forum, el Center for American Progress, elMigration Policy Institute, el Cato Institute, y el American Action Forum estos cambios costarán al menos 166 mil millones de dólares.

El American Action Forum también determinó que la deportación de todos los inmigrantes ilegales supondrá un reducción de la economía de 2% en un año.

La política financiera de Trump también espanta al empresariado, en especial su idea de defaultear deliberadamente la deuda de EE.UU., lo que haría que cada activo en el mundo sea más riesgoso y más volatil porque los inversores ya no tendrían la posibilidad de refugiarse en el santuario de los bonos norteamericanos.

No es que los CEOs estén complacidos con las políticas de Barack Obama.

El 69% rechaza las regulaciones impuestas por su gobierno.

Pero a la hora de tener que elegir entre Clinton (un bien conocido con políticas razonables hacia Wall Street) y Trump (cuyas políticas amenazan con socavar el orden financiero global) las más grandes compañías del mundo optan por la opción más segura.-