Los bajos niveles de endeudamiento externo heredados otorgan margen de maniobra para buscar financiamiento internacional.

LO QUIEREN TODO

Por Tomás Lukin*

Resistencia de los fondos buitre liderados por Paul Singer a la generosa oferta argentina. Los fondos buitre más duros pidieron al juez Griesa que no levante el bloqueo de pago a acreedores. Piden una mejor oferta.

QUIEREN TODO

Por Tomás Lukin*

Los fondos buitre que impulsaron la causa madre en las cortes de Nueva York presionan para obtener una oferta más generosa. Solo cuando el país mejore la propuesta acompañarían el pedido del gobierno de Mauricio Macri para levantar el bloqueo al mecanismo de pago de la deuda argentina en el exterior. Aunque celebraron el cambio de autoridades en Argentina consideran que el país realizó “una oferta discriminatoria del tipo tómalo o déjalo”.

La posibilidad de triplicar el valor nominal de los títulos en su poder y lograr una rentabilidad extraordinaria, incluso con la quita del 30 por ciento propuesta, no cubre sus expectativas.

Se victimizaron al advertir que otros demandantes que aceptaron los términos reciben el ciento por ciento de su sentencia judicial, mientras que recibieron un “ultimatum” para aceptar un recorte sobre sus pretensiones.

Hoy es el turno de la respuesta escrita de los abogados argentinos.

La modificación de la medida cautelar es una condición necesaria para poner en marcha el acuerdo que ya fue aceptado por una porción limitada de los acreedores carroñeros que tienen el 7,6 por ciento de los bonos todavía en default como Dart y Montraux.

Esos demandantes a los que ayer se sumaron los “me too” (yo también, en inglés) acompañaron la solicitud argentina. Pero, sin el respaldo de los litigantes más agresivos y promotores originales de la orden es improbable que el tribunal del Distrito Sur de Manhattan modifique el status quo.

“No es sorprendente que en 18 días las partes no se hayan puesto de acuerdo en una transacción multimillonaria. Las negociaciones recién comenzaron”, sostiene Elliott Management, el fondo buitre de Paul Singer, que se expresó su malestar por el poco tiempo que le habrían dedicado los funcionarios argentinos.

Por eso, el secretario de Finanzas, Luis Caputo, volvió a recibirlos ayer en las oficinas de Manhattan de Daniel Pollack, el mediador impuesto por el juez.

Los buitres presionan aprovechando la urgencia para alcanzar un acuerdo exhibido por el Gobierno. En el equipo de Prat-Gay consideran que el fin de la disputa en Nueva York es indispensable para lograr la reinserción plena en del país en la lógica del financiera internacional.

Los bajos niveles de endeudamiento externo heredados le otorgan margen de maniobra para buscar financiamiento internacional.

“Estamos dispuestos a cooperar con Argentina para lograr la disolución de la medida cautelar si pudiéramos alcanzar un acuerdo de pago justo y equitativo junto con otros aspectos que aseguren la debida consideración sobre el monto total adeudado al fondo y que provean las garantías apropiadas para asegurar que el pago se realice como sea acordado”, lanzó ayer Jay Newman, vicepresidente del fondo.

Aunque los funcionarios consultados por este diario aseguran que las condiciones presentadas no cambiarán, ningún documento oficial del Ministerio de Hacienda y Finanzas precisa que los términos de la oferta no pueden ser mejorados en un futuro cercano.

Los buitres originarios afirmaron en su documento de 36 páginas que el país tiene reservas suficientes para presentar mejores condiciones y/o aceptar alguna de las tres contrapropuestas (no divulgadas) que habrían realizado en lo que va del mes.

De todos modos, el equipo del ministro Alfonso Prat-Gay considera posible convencer al juez para levantar el bloqueo y empezar a pagar una vez que se modifiquen las leyes que impiden darles el tratamiento privilegiado a esos acreedores.

Para eso, sus escritos destacan la voluntad negociadora del país que presentó una nueva oferta y los respaldos formales de los fondos que firmaron principios de acuerdo.

También incluyó en los escritos judiciales enviados al tribunal detalles sobre las conversaciones que tuvo con el Secretario del Tesoro estadounidense, Jack Lew, así como los entusiastas comunicados de Pollack que habló con Macri por teléfono dos semanas atrás.

Optimistas en el equipo económico continúan avanzando con distintos bancos extranjeros -en muchos casos sus ex empleadores- en el diseño de los títulos públicos y prospectos de emisión para llevar a cabo la colocación de deuda externa en Nueva York y Londres por más de 9000 millones de dólares que será utilizada para pagarle a los buitres a lo largo de los próximos meses.

N&P: El Correo-e del autor es Tomás Lukin <tlukin@pagina12.com.ar>

Título original: No quieren casi todo, quieren todo

Fuente: Pagina 12