"Sos nuestra legítima conductora, la única que nos comprendió y nos dio todo."

CARTA DE HEBE A CRISTINA. «TE ACOMPAÑAREMOS EN LA PRÓXIMA VICTORIA»

Por Hebe de Bonafini

A mis 87 años me diste felicidad de ver una patria libre y soberana con niños alegres y educados, con jóvenes llenando universidades y abuelos protegidos. A veces te veía como un gigante defendiéndonos, a veces sentía que nos necesitabas.

Buenos Aires, 10 de febrero de 2016

Queridísima Cristina:

Antes de hacer esta carta abierta pensé mucho, escuché muchas voces, miré noticieros, leí, leí, leí.

Todo lo que hacía terminaba en vos.

A veces te veía como un gigante defendiéndonos, a veces sentía que nos necesitabas.

Me quedaba en silencio para volver a recordar tus increíbles discursos, pero es difícil: recuerdo partes, otras se me olvidan y otras se me mezclan.

Miles y miles de personas me dicen: “Si la ves, dale un abrazo de mi parte, decile que la necesitamos; si le escribís dale un abrazo grande, gigante, como si fuera el abrazo a la Plaza de Mayo”.

Esta carta la hago pública para que la recibas en nombre de los miles que me llaman, que me ven en los actos y en nombre de todos los que te amamos.

Te digo, querida Cristina, no es que te queremos ahora porque lo que pasa es horrible y terrible, siempre te necesitamos tanto.

Sos nuestra legítima conductora, la única que nos comprendió y nos dio todo.

A mis 87 años me diste felicidad de ver una patria libre y soberana con niños alegres y educados, con jóvenes llenando universidades y abuelos protegidos.

Compañera del alma, me despido acariciando tus cabellos, apretando tus manos entre las mías y abrazando con fuerza tu pequeño cuerpo.

Segura de que te acompañaremos en la próxima victoria.

Hebe.