"Lo mismo que le pasó a Perón en el final de su mandato, nos empezó a pasar a nosotros."

GUILLERMO MORENO EN “CAFE JARDIN”

Está claro que las políticas que teníamos que hacer en el 2015 y en el 2016, si hubiésemos ganado el gobierno, no podían ser de ninguna manera las políticas que nosotros implementamos en el 2003, porque el mundo es absolutamente otro mundo. Kirchner en ningún momento nos planteó que el mundo estaba en guerra y hoy el Papa nos dice que el mundo está en la Tercera Guerra Mundial en cuotas.

NAC&POP
29/01/2016

Compañeros y compañeras

Nos reunimos para conversar, no para realizar un discurso de consignas.

Hay que analizar qué nos pasó y nos va a pasar, pensando en algunos ejes de reflexión y de debate.

Pero nosotros como militantes nos debemos esta reflexión, porque somos la polea de transmisión entre los dirigentes y la gente y cuando esta no está lo suficientemente aceitada, no funciona del todo adecuado”.

“Si bien en nuestra política hay un continuo, hubo hitos que fueron marcando determinadas situaciones que quizás no las hemos reflexionado con la suficiente profundidad y eso nos complica en los análisis y las propuestas”.

“Primer tema: está claro que las políticas que teníamos que hacer en el 2015 y en el 2016, si hubiésemos ganado el gobierno, no podían ser de ninguna manera las políticas que nosotros implementamos en el 2003, porque el mundo es absolutamente otro mundo.

Kirchner en ningún momento nos planteó que el mundo estaba en guerra y hoy el Papa nos dice que el mundo está en la Tercera Guerra Mundial en cuotas.

Si eso no lo incorporamos a nuestros análisis estamos en un problema”.

“Ciertamente, en los analistas políticos, debates. unidades básicas, las propias discusiones o en la discusión política familiar, no se incorpora esto.

Y el Papa, está cansado de decir que el mundo está en la Tercera Guerra Mundial en cuotas y no escapa a la inteligencia de ustedes que son dos mundos totalmente distintos.

No solo lo dice el Papa, lo dijo Cristina y antes lo habíamos planteado algunos cuadros políticos en discusiones internas que nos llevaron a pensar en que los instrumentos de política económica que fueron correctos para el 2003, no pueden serlo ahora.

Lo que es invariante es que es un modelo nacional, porque toma las decisiones desde lo nacional por sobre todas las cosas y es popular, porque planteamos la distribución del ingreso en nuestro modelo de desarrollo, eso es lo invariante”.

“Algo pasó en estas décadas en el mundo que haga que esta frase central que debe anteponerse a cualquier análisis que hagamos sobre la política contextual – internacional hasta llegar a la Argentina que tenemos que tener en cuenta.

Ciertamente, ese debate vertebrador, ese eje no estuvo tomado en cuenta y ahí hay un problema.

Yo invito a la reflexión de qué es lo que nos pasó como militantes políticos que, al margen de nuestra identidad religiosa, si reconocemos la capacidad de alguien que tiene un pensamiento global para decir algo al mundo para despertarlo”.

“El otro elemento ordenador que quiero proponer es que nosotros pasamos de administrar el comercio interior y la posibilidad de hacer circular el excedente social que se genera en una economía a rápidamente administrar el comercio exterior.

Pasamos de que me putee la oligarquía a que lo hagan los importadores y tampoco fue reflexionado con la suficiente profundidad.

En algo también nos tenemos que hacer una autocrítica de por qué el principal vector económico que pasaba por la administración del comercio interior, giró rápidamente hacia el comercio exterior”.

“Lo que estaba pasando era una transformación central del sistema capitalista que tampoco lo analizamos con la suficiente profundidad.

Todos hemos estudiado, leído, analizado la Revolución Industrial que es una de las primeras revoluciones dentro del sistema: un pueblo que fue capaz de implementar cierta tecnología para adaptarla a la posibilidad que tenía de generar productos que, centralmente, daban una ventaja en ese pueblo porque eran más baratos que los que generaba otro pueblo.

Los ingleses tuvieron la capacidad de hacer productos que eran totalmente competitivos, en términos de precio y calidad, con los de otro pueblo”.

“Si uno quiere dar rápidamente una explicación económica de la Batalla de Obligado: eran 90 buques mercantes protegido por 20 de guerra, como dice la canción, que iban a venderle a algún pueblo con la concepción que los ríos navegables de los países eran territorio internacional.

Cuando el Brigadier General les da combate, reinvindica que los ríos no son internacionales pero, fundamentalmente, en un combate desigual, hace que elevar el costo de esa mercadería para que aquel que la iba a comprar aguas al norte en el Paraná dijera que el costo después de un combate pierde infinito.

El desenlace de ese combate era obvio, no había competencia, pero tenia que hacer que esa mercadería comparadas con las nuestras, tuvieran un costo superior”.

“La segunda gran transformación la hizo el pueblo norteamericano cuando cambió los procesos de producción.

Eso hizo que un auto fabricado en Europa, tenía alrededor de 100 horas hombre para trabajar y uno en Estados Unidos, menos de 20 horas.

Cuando los europeos se dieron cuenta, ya la industria norteamericana estaba totalmente internacionalizada y se transformó en su emblema”.

“La tercera gran transformación pasó hace poquito, a mi humilde entender.

No es la Revolución tecnológica, los celulares o las computadoras.

Desde hace 20, 25 años que nos vienen diciendo que el precio de los productos manufacturados va a bajar y eso desde ya que no se ve.

Pero desde hace 5 años, también el pueblo norteamericano, puso en valor un combustible que encontraron la forma de hacerlo rentable, es decir, que el costo de sacarlo es menor al de venderlo.

Esto yo lo llamo hace tiempo la Revolución Energética Norteamericana que modificó de raíz los espacios de producción en el mundo, porque ahí se empezó a ver una baja de precios notable en el mundo”.

“Cualquier producto que vean, tiene mucho más de componente energético que de mano de obra.

Esto le ha dado a los norteamericanos una ventaja competitiva porque no es que empezó a tener energía un pueblo que no la usa y la vende, sino que empezó a tener energía un pueblo que tiene una dotación de factores extraordinarios en su economía que es punta en todo, pero no tenia energía y eso explicaba los conflictos en el mundo.

Todos nosotros crecimos entendiendo el mundo con los norteamericanos yendo a buscar la energía, pero ahora la empieza a tener y le sobra”.

“Entonces, queda claro lo que está pasando en Medio Oriente.

Porque el espacio en donde se puede encontrar energía barata es Medio Oriente y lo que tiene que pasar es lo mismo que hizo el Brigadier General en la Batalla de Obligado: que el costo de sacar esa energía sea infinita.

Para que eso pase, lo que hay que hacer en esa región es que se desestabilice.

Entonces, había un gendarme que ordenaba Medio Oriente cuando se necesitaba energía y cuando la tenemos, queremos que esa ventaja competitiva el mundo no la tenga, se desordena y se retira”.

“Ahí se puede explicar la reacción de Putin, porque es un proveedor de energía.

Le están sacando su principal cliente que es Europa y con esto empezamos a ver los conflictos que estamos teniendo en el mundo.

Ahora bien, no era de iluminado pensar en una Tercera Guerra Mundial, sino simplemente entender que en un mundo totalmente desigual y con la potencia, en términos hegemónicos, políticos y militares que para mantenerse está dispuesta a destruir empleo en el resto del mundo, este desequilibrio iba a explotar de alguna manera”.

“Entonces, en ese marco, es entendible que las exportaciones norteamericanas hayan crecido en el último lustro 10 veces más que la totalidad de las de Argentina.

Es decir, son una gran cantidad de productos que hizo un aparato productivo y que no hizo otro, son ventas que hizo uno y no hizo otro, porque el comercio internacional no creció.

Esto es un desajuste fenomenal en el mundo y va mas allá de las políticas domésticas”.

«Empezamos a administrar el comercio exterior, porque si no lo hacíamos, con cada producto que se compra no tiene importancia la materia, sino el trabajo que hizo ese producto.

Por lo tanto, es trabajo que reemplaza a trabajo y esto ya lo aprendimos y nuestro modelo de desarrollo tiene como eje central la generación de empleo y mantenerlo.

Entonces, la administración del comercio exterior era un hecho clave para esto».

«Pero el mundo se organizó, a diferencia del momento de la Batalla de Obligado, que antes era ordenado por buques de guerra, se organizó en un sistema ordenado a escala global que regula el comercio a nivel internacional.

Eso se llama la Organizaci’on Mundial de Comercio.

Cuando nosotros nos metimos con el FMI no pasó nada, pero otra cosa es administrar el comercio exterior, porque hay un sistema global que define quién es el número uno y las relaciones de poder y te lo hacen saber, por ejemplo, con los Fondos Buitres».

Esto se da en el marco de una organización internacional donde participan todos.

A mi me tocó estar en la República Socialista de Vietnam, donde el presidente le agradecía a la presidente Kirchner el voto para que Vietnam pueda ingresar a la OMC.

Estas reglas son centrales para que entendamos cómo vamos a construir la próxima década ganada después de un intervalo».

«Nosotros somos reflexión y acción.

Hoy reflexionamos, nuestro modelo de desarrollo fue construido por todos nosotros fue muy sencillo: incremento de los ingresos populares, tratar de que los alimentos estén baratos y para eso nos peleamos con la oligarquía.

Con eso, sobra plata y las clases populares compran productos industriales que, si son competitivos, generan empleo que, a su vez, aumenta el ingreso de los consumo populares y el conflicto era con la oligarquía».

«Ahora bien, lo mismo que le pasó a Perón en el final de su mandato, nos empezó a pasar a nosotros.

Perón resolvió hacer el 1er Congreso de la Productividad y el Bienestar General e hizo maravillas con eso.

Convengamos que los peronistas no hemos hecho profundidad sobre eso y nos costó mucho poder entender qué era lo que nos pasaba».

«Todo esto, en el marco de la OMC que en la Argentina está amparado por el Congreso que lo votó en la década de los 90′.

Esa es la discusión que se da en el mundo, lo de los Fondos Buitres es por ese lado.

El mundo ordena y la OMC tiene cierta capacidad de retariación, pero el sistema financiero lo tiene instantáneamente.

Estas situaciones son las que tenemos que reflexionar para encontrar las mejores propuestas para la próxima década ganada».

«En esto, sin que nadie lo previera, el mundo irrumpió en la Argentina.

Ese mundo injusto que se expresa en términos políticos un quántum de desigualdad importante y que también lo denuncia el Papa.

Este mundo irrumpe en la Argentina de manera drástica y no es que este diagnóstico es exclusivo del espacio que nosotros representamos.

Lo que pasa es que ellos no tienen la decisión de incluir a todos los argentinos.

Entonces, le empiezan a explicar a la población que se empiece a acomodar porque el país no alcanza para todos».

«Entonces, lo que para nosotros es raro (hay un montón de argentinos veraneando en un país fronterizo donde esto es una realidad donde la clase productiva no se encarga de la demás), porque el pueblo argentino rechazó a que haya pobres: en toda campaña electoral, hasta en la última, él dijo: ‘yo voy a pobreza cero’, porque si no dice eso nosotros no entendemos si está en el bien o en el mal».

«Ahora bien, lo primero que hace es aumentarme los alimentos.

Entonces, estamos en una reflexión muy profunda, porque queda claro que si esto pasa, alguno se bajó del barco, dejó de comprar.

Porque si esto fuera un remate, donde para comprar un cuadro el que pone más plata se lo lleva, está bien.

Pero si esto pasa en la carnicería, notamos que hay algo raro».

«Así, se van quedando personas fuera del barco.

En un remate no pasa nada, porque quizás es 1 de 100, pero si a esto le sumas que se abren las importaciones todos se van quedando sin trabajo, porque hay trabajo extranjero que lo reemplaza.

Este debate lo tenemos muy asumido, pero hay que explicar lo del mundo porque este gobierno tomó otra decisión: el país puede funcionar, pero con el 25% afuera, que son todos de nuestra clase política.

Entonces, se necesita neutralizar a nuestra fuerza política».

«En ese marco, nos encontramos con discursos como el de Massa que dice: ‘Voy a juntar al peronismo bueno y el peronismo se tiene que acostumbrar a la alternancia de gobierno’, pero no me dice el cambio de modelo, con lo que queda claro que lo que está en discusión es la bolsa de trabajo: hoy te toca trabajar a vos, mañana a mi, pero dentro de un mismo sistema de acumulación de capital».

«Para eso, debe terminar con el peronismo o, al menos, con lo que nos enseñaron nuestros mayores de dónde estaba el bien y el mal y lo que nos enseñó Evita, que ‘la tarea del peronismo no termina hasta no terminar con el último pobre’.

Por eso vienen, y por primera vez, por el nivel de conciencia del pueblo argentino».

«Al peronismo lo han bombardeado, fusilado, torturado y los compañeros seguían gritando ‘Viva Perón’ y cantando la marcha.

Nos mataban, pero no quebraban nuestra conciencia.

Hoy vienen por eso, para que el pueblo argentino empiece a entender que esto no alcanza para todo.

Vienen a construir una Argentina desigual consensuada.

En esto, tenemos que levantar nuestras conceptualizaciones más claras porque tenemos la llave para no permitir que este pueblo no incluya a todos sus hijos».

«Por último, aparece la maniobra política.

Ellos van por la conciencia de determinados símbolos y los que expresen la década ganada, no lo expresen más.

En esta década ganada que, no quedan dudas que la representa Cristina, el sustento del peronismo es clave.

Los que dicen que no son peronistas es porque necesitan que el peronismo se vaya del Frente Para la Victoria».

«Entonces, la maniobra política obvia es que el peronismo se quede y esto se decide con los congresales del Congreso Nacional del Partido Justicialista cuando levantan la mano y muchos de esos se van a resolver en la próxima interna, porque estos se eligen por distrito y la conducción del partido en un distrito único.

Ahora bien, los votos son de los afiliados, ellos eligen, no es como en las PASO.

Por eso, la maniobra lógica y razonable es afiliarse».

«Nosotros tenemos que garantizar que en la próxima elección se elija que la conducción sea de un compañero que quiera que el peronismo siga dentro del Frente Para la Victoria y que le de mandato a los bloques legislativos de lo que tienen que hacer.

Pero mientras tanto, hay que reflexionar con precisión para cuando volvamos a la acción dentro de cuatro años, porque somos reflexión y acción y tenemos la verdad histórica».