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EN 2014 WALTER MOORE INTUYO LA LLEGADA DE UN HOMBRE COMO TRUMP A UN EE.UU. DECADENTE, AL ESCRIBIR : “2030 REVOLUCIÓN EN USA” DISFRUTÁLA: SEGUNDO CAPITULO

Por Walter Moore

CAPITULO 2
LA HISTORIA DE JOHN APPLETON
Según los datos proporcionados por la biógrafa de John Appleton, Ángela Tapia, que estudió la mayor parte de los documentos relativos a la vida privada de John Appleton. Así se resumen: La madre de John, era alemana, se habían conocido y enamorado mientras Richard Appleton, su padre, estaba acantonado en Berlín. Los padres de Ángela eran rusos, y Frank había aprendido bien los dos idiomas que necesitaba en el Berlín de los ´60: alemán y ruso.

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Por Walter Moore

Cuando ellos no querían que John entendiera, se comunicaban en ruso o en alemán, lo que fue un enorme incentivo para que el niño prodigio hablara también esos dos idiomas. Los padres de Ángela, abuelos de John, al caer el muro de Berlín se instalaron en Quebec, donde sólo se habla francés, y donde John solía ir a pasar sus vacaciones de invierno, para aprovechar las pistas de esquí de los alrededores de esa ciudad, y con su talento para los idiomas pronto aprendió también a hablar en francés.
Cuando John, ya con poder, tuvo acceso a su informe de inteligencia reservado sobre su vida, supo que sus abuelos habían sido agentes de la inteligencia rusa, y enlaces de la inteligencia norteamericana con la rusa, para seguir los pasos de la inteligencia gaullista en el Canadá.
Ángela era pintora, y bastante reconocida, muy dedicada a su trabajo, gracias a eso, la que lo había criado fue su niñera, Amelia Sosa, que era mexicana, y que hablaba castellano y náhuatl, idiomas que John también aprendió.
Richard Appleton, el padre de John, procedía de las clases altas, miembro de una familia muy próspera, con tradición militar y con muchos generales en su pasado y oficiales retirados en el presente. Siendo Capitán, había logrado la más alta condecoración de las Fuerzas Armadas, la Medalla de Honor, por salvar a todo su destacamento de 100 hombres, cuando los lanzaron en el lugar equivocado en medio de las tormentas que surgen al iniciarse el invierno en la Antártida, y quedaron a doscientos kilómetros de la base donde debían sustituir a la guarnición permanente en McMurdo.
La filtración de su desaparición en medio del temporal, tuvo en vilo a los medios norteamericanos durante un mes entero, hasta que la gran tormenta se calmó y pudieron encontrarlos gracias a un avión de reconocimiento. Todos estaban vivos, menos uno, muerto en un accidente, y unánimemente reconocieron que sobrevivieron gracias a la pericia y control de la moral del grupo, del Capitán Richard Appleton.
Richard, después de llegar a coronel, pidió la baja y se dedicó fabricar motocicletas, una pasión juvenil que tropezó con la competencia primero de los japoneses y luego de la producción china, que prácticamente usaba mano de obra esclava, lo cual llevó a su empresa a la quiebra.
En el estrés de esas circunstancias Richard y Ángela murieron en un accidente de auto el día del décimo cumpleaños de John, el 22 de julio de 1990, y a pesar de los trágicos acontecimientos, la parte rica de la familia paterna seguía disgustada por las ideas libertarias que sus padres, que declaraban sin recato ser discípulos de Henry Thoreau, que postulaba la desobediencia civil. Así que, al pobre huérfano, de fuerte carácter rebelde, lo dejaron librado a su suerte.

Lo adoptó Amelia Sosa, la niñera que prácticamente lo había criado, y lo llevo a vivir con su familia a la ciudad de Santa Fe en el Estado de Nuevo México, donde John se mimetizó con el sólido modo de vida de esa comunidad que, después de vivir durante dos y tres generaciones en medio de la civilización consumista norteamericana, seguía hablando en castellano y náhuatl, conservaba sus costumbres familiares, alimentándose en la forma tradicional de México, pues, en su fuero íntimo, consideraban que ese Estado, era aún su tierra.
SU TIO, WILLIAM APPLETON WILLIAM

Como John había heredado algunas rentas que se salvaron del desastre económico de la familia, podía moverse con relativa facilidad, y a eso sumó la ventaja del que siempre siguió protegiéndolo, su tío, el historiador revisionista norteamericano, William Appleton Williams, que apreciaba muchísimo la sagacidad e inteligencia de su sobrino, y sobre todo su infatigable voluntad de comprender como funcionaban los procesos de todo tipo, naturales, sociales, políticos, científicos, etc.
Durante muchos años, John compartió los meses de verano con su tío y su familia, y allí tuvo contacto intenso y profundo con la verdadera historia de los Estados Unidos, y lo que fue más importante aún, recibió la información de, quienes y como, tomaban las verdaderas decisiones que marcaban el rumbo de la nación norteamericana, y como estas personas e instituciones se vinculaban con los poderosos de otros países, tanto europeos como del Medio Oriente y América Latina, configurando el dispositivo imperialista de las altas finanzas internacionales.
William siempre le repetía que “La educación de una persona comienza doscientos años antes de nacer”, y por eso los vínculos de las clases altas son casi secretos para el resto de los mortales.
Su tío William había tomado la costumbre cotidiana de leer con John y su hijo, Robert, las noticias cotidianas de varios diarios importantes y explicarles que era lo que estaba detrás de esa información. Les enseñó a relacionar lo que ocurría ese día con lo que ya había pasado, con discursos en algunos lugares importantes, y con la trayectoria de algunos personajes influyentes.
Pronto los jóvenes tuvieron una visión clara de la realidad del poder que tenía el Presidente de USA y de quienes eran los que programaban y controlaban las principales decisiones del Gobierno Federal. A los 17 años, John tenía en su mente un mapa preciso del sistema de poder real en Estados Unidos y su relación con los centros de poder mundial, especialmente europeos, y el rol central del sistema financiero global.
Esa fue la oportunidad en la cual su tío William le explicara cómo funcionaba el sistema de poder en el campo educativo, el rol de las organizaciones secretas que funcionaban entre los jóvenes universitarios de las clases más ricas, y fue gracias a ese interés que John logró participar en las cofradías de West Point.
Robert Appleton William, su primo, y uno de sus mejores amigos de la infancia, siguieron juntos durante toda la vida y finalmente, cuando John asumió la presidencia, lo nombró Canciller, cambiando el nombre tradicional del Departamento de Estado por el de Secretaría de Relaciones Internacionales, francamente separada de los asuntos internos, confiados al Ministerio del Interior.
EL AMAUTA JOSE FLORES

José Flores era el esposo de Amelia Sosa, su madre sustituta. Era boliviano, y según su tradición, se convirtió en el Padrino de John. Tomó a su cargo su educación, le enseñó a hablar quechua, y también le hizo aprender el idioma guaraní, y ante la sed de saber de John, lo llevó a vivir con distintas comunidades indígenas del centro y el sur de América.
Durante gran parte de su infancia y adolescencia el joven Appleton usó sus vacaciones, (y el tiempo que le dejaba su condición de alumno libre), para recorrer pueblos de las culturas originarias de América Latina, lugares generalmente abandonadas por los gobiernos, pero que aún conservaban sus costumbres y religiones tradicionales, John se sentía muy a gusto con esas personas. Le gustaba moverse en transportes públicos, en estos desvencijados ómnibus o trenes, donde era fácil establecer comunicación con los que vivían por esas zonas, y así conocer el pensamiento, las formas de ver el mundo, y las preferencias de esas personas.
A pesar de esto, y gracias a la presión de Amelia, John rindió en forma libre todos los exámenes de la formación educativa norteamericana, e ingresó en la Universidad de Princeton donde, como su familia había sido una de las fundadoras, tenían una beca que alcanzaba hasta la generación de John.
En Princeton, John se destacó por su capacidad para las matemáticas, centrando su mayor interés en las teorías científicas y las formas de desarrollo matemático avanzado, como la Teoría de Fractales. Quedó profundamente impresionado con la Teoría de los Sistemas Fuera del Estado de Equilibrio, llamada Teoría del Caos, que conoció de primera mano cuando Ilya Prigogine visitó Princeton.
John Appleton profundizó en el estudio de la Teoría de Caos, donde todo lo que hace perder energía a un sistema organizado se define como “Entropía”. Explicaba que, cuando eso se aplica al organismo humano, la entropía se presenta como enfermedad, asimiló ese concepto a la Humanidad, a la cual entendió, desde entonces como un organismo único, cada vez más profundamente interconectado, y a la violencia como una forma de entropía social.
Fue durante esa peregrinación cuando asumió que, su misión en la vida, era desactivar los factores humanos capaces de generar entropía social.

EL ENCUENTRO CON AVA MORLANS
A Appleton, el norte de la Argentina le resultaba muy agradable, pues lograba pasar desapercibido como norteamericano, gracias al acento neutro con que hablaba un fluido castellano, y a su cabello negro y rostro cetrino, que no daban la imagen de un “yanqui”, de los cuales la gente desconfiaba. Le gustaba deambular por las pequeñas poblaciones, en especial en la provincia de Salta, y en uno de sus viajes conoció allí a Ava Morland, joven canadiense, estudiosa de las culturas originarias de América, un poco menor que él, y discípula de Naomí Klein.
Simpatizaron de inmediato, y pronto la condición de extranjeros en país extraño, por la cual iniciaron la relación, pronto se convirtió en una verdadera afinidad, tanto en lo intelectual como en lo afectivo.
Ava estaba buscando vincular las formas de reverencia de las culturas americanas originarias hacia la Madre Tierra y la Teoría de Gaia, del bioquímico británico James Lovelock, que proponía ver al planeta Tierra como a un organismo viviente.
Encontró similitudes y grandes diferencias entre Gaia y la Pacha Mama, más allá del lenguaje: Mientras Gaia era por entero una concepción racional, que vinculaba un sistema de reacciones similares a las observadas en el mundo físico-químico, la Pacha Mama era el resultado de una profunda convicción religiosa, el saber que todos somos parte de la misma expresión divina de la Vida.
Ava quería ir más lejos, y buscaba semejanzas con el pensamiento Taoista, y con el expresado en un sistema oracular como el I Ching, donde la conducta humana se equipara con distintas manifestaciones de la Naturaleza. Y en este campo, encontraba manifestaciones muy similares entre la filosofía del Buen Vivir de los Pueblos Originarios Americanos, que también coinciden en gran medida con las prescripciones del Islam.
Ava sostenía que eran diferentes visiones de lo mismo, una visión intelectual: la científica de Gaia, una visión vital, espiritual, la de la Pacha Mama; con una visión moral, la del Corán, un modelo filosófico, el del Tao y un sistema oracular, el del I Ching.
Ava estudiaba como “etóloga” a los seres humanos, asimilando los rituales sobrevivientes de todas las culturas originarias, a los criterios de supervivencia relacionados con la conducta animal, atribuyendo su racionalidad conductual con las necesidades de preservar, tanto al medio ambiente como a la salud humana, optimizar la interacción con otros seres humanos y mantener una relación con el cosmos.
“Así, fue rescatando rituales que podrían ser adaptados a la vida moderna, y comenzó a desarrollar el Culto a Gaia, versión moderna del culto a la Pacha Mama, que trataba de formalizar, dándole una forma atractiva para la enorme cantidad de jóvenes descreídos, a los cuales la “electrodomesticación” había convertido en las presencias mudas y temerosas, que el Imperio Global necesitaba para ejercer su dominación.

De esas largas conversaciones surgió la idea de crear un programa para la etapa que seguiría al estado actual de la conciencia política, que representara la idea de Totalidad e integración con el Medio Ambiente, y donde la democracia instalara la hermandad entre todos los seres humanos, en un movimiento de acción constructiva en forma continua.

Entre John y Ava se instaló una comprensión profunda, más allá del atractivo mutuo. Y dada la extraordinaria independencia de ambos caracteres, dejaron librado al Destino a sus encuentros, que siempre fueron acontecimientos importantes en las vidas de cada uno, y que reanudaron años más tarde en los Estados Unidos, pues John Appleton volvió, para cambiar en pocos años su licenciatura en historia de Princeton, por West Point.
Las conversaciones sobre estos temas, siempre derivaban en la búsqueda de unidad entre las visiones del mundo de las distintas culturas, y poco a poco, John percibió la unidad del mundo espiritual, más allá de las diferencias culturales.

Esto le permitió observar a esa realidad con una visión menos esotérica de la que postulaba su madre, pitonisa que profetizaba la llegada de la Era de Acuario.
Esta idea, que había provocado una explosión de creatividad y pacifismo en Estados Unidos y bajo cuyo influjo prosperaron tanto el pacifismo del Flower Power como las actividades defensivas de los Panteras Negras, y que dieran origen, en la zona californiana, tanto a distintos movimientos alternativos, designados genéricamente como Hippies, y como a la instalación de producciones de vanguardia en lugares como Silicón Valley.
En plena época del fanatismo liberal post Vietnam, los grupos oligárquicos consiguieron imponer ante la opinión pública, la idea de que ese modelo era altamente subversivo, y en los distintos estamentos del poder se decidieron estrategias para desarticular estos movimientos. Así, liderados por los servicios de la Inteligencia británica y la CIA, impulsaron a estos jóvenes (que buscaban salir del molde tradicional), hacia el consumo de drogas alucinógenas, que finalmente dieron origen a las mafias del narcotráfico.

Toda esa búsqueda para ampliar la percepción de la realidad, esa búsqueda de una sociedad diferente, fue convertida en meras actividades de drogadicción, cuyos maestros ya no eran hippies inspirados, sino canallas mafiosos.
LA BÚSQUEDA DE LA “TIERRA SIN MAL”

En estas búsquedas, John encontró una costumbre extraordinaria de la cultura guaraní: un viaje iniciático en el cual participaban los jóvenes. Estos emprendían una larga peregrinación buscando la “Tierra sin Mal”, peregrinación que podía durar años, recorriendo selvas y lugares recónditos, hasta comprender que la Tierra sin Mal estaba dentro de cada uno.
John siguió a un grupo durante un tiempo, y comprendió como las enormes dificultades que esa peregrinación representaba, obligaba a cada uno a encontrar energías dormidas dentro de ellos para superarlas.
Al terminar los seis meses de peregrinación, su espíritu estaba templado, y en medio de la selva profunda del Chaco Paraguayo, tuvo una visión: La Tierra unida como un todo, con los seres humanos formando parte de algo más grande que ellos, donde no había lugar para la confrontación, sino para la cooperación, y donde toda confrontación era asimilable a una enfermedad, que debía ser curada y prevenida, mediante un “tratamiento social” destinado a disminuir los factores que generan la oposición irracional, o contraria al interés común.
EL ENCUENTRO CON MAURICIO PRELOOKER

En 1996 John se estableció en Buenos Aires, donde la política nacional era un verdadero volcán, donde el fracaso del modelo neoliberal y de endeudamiento generado por el Presidente Menem y su delfín, Domingo Cavallo estaba provocando una aparatosa caída del nivel de vida.
Las convulsiones políticas se potenciaron con el desastre económico generado por el sistema monetario basado en una ley que equiparaba al peso argentino al dólar norteamericano, idea que sedujo a la clase media que soñaba con tomar sus vacaciones en Estados Unidos, pero que permitió que la enorme mayoría de las empresas argentinas no consiguiera el mínimo financiamiento como para seguir operando, y ante la perspectiva de la quiebra, encontraban un socio extranjero, normalmente norteamericano o europeo, que en poco tiempo se quedaba con toda la empresa, así la mayoría de las empresas, (170.000 en total entre 1973 y 2001) quebraron o se vendieron al capital multinacional.
John estaba desconcertado, había recorrido el país durante muchos años, conocía su capacidad para generar alimentos, el enorme tamaño de algunas de sus empresas, como la petrolera estatal YPF, o el complejo siderúrgico que explotaba su propio mineral de hierro extraído de su mina de Sierra Grande (la más grande de Latinoamérica) y lo trasformaba en SOMISA para todas sus aplicaciones, las enormes empresas productoras de alimentos, que compraban trigo y vendían galletitas deliciosas, todo eso se desmoronó y John quería saber como había sucedido eso.

En una reunión pública donde se discutía el problema de la enorme deuda externa contraída en forma espuria en su mayor parte, escucho explicaciones clarísima de un hombre con enorme energía que, lejos de repetir las cantinelas de los medios masivos, daba explicaciones comprensibles: era Mauricio Prelooker.
En poco tiempo, Prelooker lo adoptó como discípulo y le explicó cómo las corporaciones multinacionales se apoderaron de ese país, rico y orgulloso, que John resumió en
UNA SERIE DE CARTAS PARA SU AMIGO DE LA INFANCIA, HENRY CHI
en la primera decía:
“Querido amigo:
“Nunca termina de sorprenderme la realidad de la Historia y el tamaño de las mentiras que la ocultan para satisfacer el interés de los “Poderosos en las Sombras”, que son infinitamente más malos y retorcidos que los gangsters y bandidos que tanto placer nos dieron en las historietas.
“El caso argentino es un paradigma de estas mentiras y de la maldad de los Poderosos. La historia comienza con negociaciones entre los Poderosos Primitivos en las Sombras y los Poderosos Nuevos, que vendrían a ser los que emigraron a nuestro país. Al iniciarse la Segunda Guerra Mundial, en la cual los Poderosos tenían como principal interés que se desangraran Alemania (como peligroso competidor industrial de los Poderosos) y Rusia (que no había dejado penetrar a los anglosajones en su país para que lo saqueen). En esta reunión entre malandras transcurrieron los primero años de la guerra, en la cual, contra toda lógica, los rusos empezaron a ganarla y todos los trabajadores europeos se volcaron a apoyarlos.
“Los Estados Unidos, ahora bien dotados en su industria bélica, no corrían ningún peligro ante Alemania en su territorio, sino que su principal enemigo era Japón, que amenazaba su colonia de Hawái, y hacia allí dirigieron la mayor parte de su potencial. Cuando las elites británicas los urgieron para que comenzaran un Segundo Frente Europeo contra Alemania, escandalizados por las derrotas que los soviéticos imponía a los nazis, los “idealistas” norteamericanos preguntaron ¿Si los salvamos, ustedes están dispuestos a darnos todas sus colonias?.
“Los ingleses aceptaron, y les otorgaron a la Argentina, que era el país que había recibido las mayores inversiones británicas del planeta. Omitieron mencionar la enorme deuda que tenían con ese país que les había brindado comida a cuenta durante las dos guerras mundiales. Y Estados Unidos envió a un Virrey a hacerse cargo del país, se llamaba Braden, Spruille Braden, y toda la colección de partidos de oportunistas políticos de Argentina se agruparon a su servicio: Radicales, socialistas, demócratas cristianos y comunistas se juntaron para enfrentar a un gran líder popular: Juan Domingo Perón, que ganó las elecciones, les pidió a los británicos que pagaran sus deudas con las inversiones que habían realizado en su país. Pero estas eran las mismas que los británicos les habían prometido como pago por la guerra a los norteamericanos.

“Con la mentalidad de comerciantes bendecidos por Dios, los poderosos de Estados Unidos asumieron que los argentinos le habían robado algo por lo cual ya habían pagado.
“No te rías, ellos piensan así, como esposas, “lo que es mío es mío, y lo que es tuyo, es nuestro”. Pero Perón era un gigante al cual el poderío de Estados Unidos no lo amedrantaba y resistió sus ataques durante 10 años, hasta que los traidores internos lo voltearon, pero siempre tuvieron que sostenerse mediante golpes militares y elecciones fraudulentas. Esa es la verdad de nuestra política exterior.
“Bueno, es tarde, en otra carta te contaré como siguió esta historia.
“Un gran abrazo.
“John.
La carta siguiente estaba fechada en Buenos Aires, en agosto de 1996, le cuenta:
“Caro Henry:
“Hago un descanso en los vertiginosos acontecimientos que ocurren en la Argentina para resumirte lo que sucede durante el proceso de captura de una nación por las Corporaciones Globales.
“El proceso comenzó con la muerte, no se sabe si natural o provocada, de Juan Domingo Perón el líder popular más importante del siglo 20 en América Latina. La pelea facciosa entre los miembros de su Movimiento (Perón consideraba que el Partido Justicialistas era un mero instrumento electoral que se usaba esporádicamente, pero la política real, la de todos los días, tiene un carácter multidimensional que excede los estrechos límites otorgados a los partidos burgueses) que declaró solemnemente “Mi único heredero es el Pueblo”, y como su esposa, una persona con muy poca experiencia política era su Vicepresidente, cuando falleció, ella quedó a cargo de un país en crisis, y fue derrocada en sucesivos ataques económicos primero y luego la pusieron presa, y un grupo de militares identificados con la oligarquía tomaron el poder.
“Lo que pasó después es inenarrable, decenas de miles de jóvenes peronistas, de militantes políticos y sindicales fueron secuestrados y asesinados por las fuerzas armadas que pusieron a las policías a su servicio para estas tareas macabras. Se estima que 30.000 personas son detenidos y desaparecidos, y unos 70.000 más tuvieron que emigrar para salvar sus vidas. En su mayor parte eran personas bien formadas, y después de ese desastre, la calidad de la enseñanza en todos los niveles decayó violentamente.
“Una vez que la población estaba suficientemente asustada y los líderes populares exterminados, pusieron en el poder a un político charlatán, ignorante de cualquier proceso económico, que permitió que la moneda de este país se degradara 500 veces, es decir que lo que antes podías comprar con un peso, en 1986 necesitabas 500 pesos, tal como lo lees. Este proceso se llamó Hiperinflación, y la única moneda que circulaba era el dólar, pero el gobierno no podía emitir dólares, así que aquel que los tenía, las multinacionales, por ejemplo, podía comprar bienes o empresas por monedas.
“Ese fue el primer paso, y Alfonsín salió catapultado del poder por alguien bien entrenado en Harvard, un señor llamado Domingo Cavallo, que fue una especie de primer ministro del operador político proveniente del peronismo llamado Menem, que ante los embates del Consenso de Washington, aceptó seguir a pie juntillas las instrucciones de las corporaciones, y a cambio de eso le permitieron instalar un nivel de corrupción nunca visto, en un país que no había generado muchos santos, antes.
Imaginate, que como Presidente, Menem tenía una cuenta abierta sin necesidad de justificar ningún gasto de Medio Millón de Dólares por DÍA. Y eso era un pequeña parte de los negocios espurios generados, como la venta de todas las empresas estatales de servicios públicos, los teléfonos, la gran petrolera, la siderurgia, todas las empresas de energía, los sistemas de distribución de alimentos, y crearon una organización binacional con Brasil, llamada Mercosur, un mero recurso económico de las multinacionales automotrices, que llenan las calles de autos que no pueden vender en otros lados, generando una crisis energética y urbana. Todo ese dinero se fugaba masivamente de la Argentina hacia las sedes de las multinacionales bancarias.
“Además la principal banca de la Argentina era la banca estatal, nacional, provincial y municipal, y en su gran mayoría fue desnacionalizada (privatizada decían). y, como la resistencia popular impidió que lo hicieran con los bancos más grandes, controlaron el Banco Central, y este no emitía dinero para financiar a las empresas argentinas, que en la desesperación, las entregaban a las multinacionales.
“Tengo que reconocer, Henry, que me impresionó la tecnología usada para despojar a un país entero. Gran parte de esto me lo explicó un economista amigo, pero el proceso es el siguiente:
1. Generan una ola de prosperidad, emiten mucho dinero y lo ponen a disposición de la gente, con bajos intereses en las tarjetas de créditos y financiamiento muy económico para los gastos suntuarios, como viajes, ropa, autos, etc.
2. La gente se endeuda con la fantasía de que esa será la forma futura de la economía, sin preocuparse por las deudas pues los sueldos son buenos. En ese momento cierran la canilla de la emisión y el dinero se convierte en un bien escaso. Los intereses suben, los sueldos se congelan, las empresas comienzan a cerrar sus puertas, el desempleo sube y los sueldos se recortan gracias a la sobreoferta de trabajadores.
3. En este subibaja, repetido con variantes un par de veces, todo el sistema productivo, excepto aquellos basados tanto en bienes inmuebles como en la producción del campo o los alquileres, sufre una paulatina detención, aprovechada por los capitales extranjeros para comprar a precio de remate, y a los empresarios locales escapar del país, llevándose el dinero, que llegó a ser tanto como un PBI entero.
“En algo más de una década, todo el sistema productivo de un país fue trasladado de las manos de los ciudadanos y del Estado a las de las multinacionales, o bien extranjerizado de muchas maneras.
“Por supuesto, que todo esto no podría haber pasado sin asesinar antes a las personas que defendían los intereses nacionales y populares. Es decir que los verdaderos autores intelectuales del exterminio han sido los impecables directivos de las multinacionales, que en su mayor parte pueden ser buenas personas, pero que están atrapados en un máquina que los impulsa a hacer más ricos a los más ricos, es decir a los accionistas principales, porque esa es la lógica del Sistema.
“Malvado, pero genial, ¿no crees?.
“Un gran abrazo.
John
PS: Las argentinas son mujeres estupendas, en todo sentido.
En una tercera carta, fechada en diciembre del año 1997 a su amigo Henry Chi, también desde Buenos Aires, John descubre el funcionamiento de un sistema monetario alternativo.
“Querido amigo:
“De la mano de mi amigo Prelooker estoy participando en la política argentina. Me hice amigo de un abogado que participa de las reuniones de gabinete del nuevo gobierno de un verdadero estúpido, llamado De LaRua, del partido de Alfonsín, que cada día está más acorralado por las Corporaciones y no sabe qué hacer, entonces, con Prelooker hicimos un Plan, que llamamos “Como salir del Cerco Financiero mediante la Creación de una Moneda Inconvertible” .
Sintéticamente, se trata de emitir una nueva moneda de curso legal y aceptación obligatoria, que no puede cambiarse ni por dólares ni por pesos, instalando un circuito económico que impide la fuga de riqueza del país, y sirve para monetizar la economía argentina a niveles normales, sin generar deuda externa.
“El nivel de monetización de la economía argentina, comparada con su PBI, en ese momento era 6 veces inferior al de Japón y 3 a 5 veces inferior a cualquier país desarrollado.
“Para volver a monetizar la economía argentina propusimos emitir dos monedas, una para el mercado interno y otra para el mercado externo, con lo cual coexistirán los pesos convertibles (en divisas) y los pesos inconvertibles, que no podrían ser utilizados para adquirir bienes que funcionan como reserva de valor (oro, inmuebles, etc.).
“Los emisores de estas monedas serían los gobiernos provinciales, o municipales, para impedir la fuga de riqueza hacia los grandes centros de consumo como Buenos Aires, donde seguramente encontrarían la forma de fugarla hacia el exterior. Esta nueva moneda permitiría dar incrementos de sueldos de más del 60 por ciento, restableciendo la capacidad de consumo y restableciendo el circuito productor de riqueza.
“Veremos qué pasa ahora.
Un abrazo.
John
Poco unos años después vuelve a escribirle Henry Chi, en enero de 2002;
“Caro Henry:
“Buenos Aires es hervidero político, el gobierno renunció y se suceden los presidentes, nosotros asesoramos a uno de los candidatos, Adolfo Rodríguez Saá, que propuso nuestro plan: La creación de una moneda inconvertible, que llamó el Argentino, y también propuso sacar el tratamiento de la Deuda Externa del Banco Central y mandarlo al Congreso para determinar su legitimidad.
“Duró 10 días como presidente, tuvo que elegir entre abandonar el poder o morir con él. Lo sucedió un canalla, llamado Eduardo Duhalde, un intendente que por algún turbio mecanismo pudo moverse en las altas esferas, a pesar de su evidente incapacidad, pero… apenas asumió devaluó el peso a su tercera parte, y del Argentino, nunca se habló más.
“Por supuesto el lio siguió igual, pero finalmente para salir de esta encerrona, el gobierno de la provincia (Estado) más grande de la Argentina, Buenos Aires, decidió emitir su propia moneda para pagar los sueldos a sus empleados, y esta moneda llamada “Patacón”, una designación antigua del peso, fue imitada por casi todas las provincias que emitieron su propia moneda. Incluso la ciudad de Buenos Aires, emitió un Patacón nacional.
“Así que aprendimos a vivir usando tres y a veces más monedas distintas: Patacones para la compra diaria, pesos para productos más caros, y dólares para los productos importados o euros con el mismo fin.
“Así, la usura internacional que venía a quedarse con el territorio al grito de “Deuda por Territorio”, se quedó frustrada, y los argentinos superaron la crisis sin entrar en una Guerra Civil.
“Bueno Henry, en poco tiempo nos veremos personalmente, pues debo instalarme en West Point, se acabaron mis días dorados. Un abrazo
John.”
APPLETON INGRESA EN WEST POINT
Appleton ingresó en West Point, donde las logias eran una tradición que seguía a cada Promoción durante toda su vida, como un lazo de sangre. Llegaba lleno de ideas nuevas, con experiencias muy diferentes a los jóvenes norteamericanos de su edad, y así se expresó en sus clases, concitando fervorosa adhesión de algunos de sus condiscípulos.
Pero estas opiniones dichas en voz alta, no eran bien vistas por la dirección, así que para hablar libremente John y sus amigos se formaron un Club Universitario, una especie de logia secreta, de orientación nacionalista, que imitaban el comportamiento de los grupos de elite de las tres universidades más importantes de Estados Unidos, las del denominado Big Three (Yale, Princeton y Harvard), como la Skull and Bones (Calaveras y Huesos) de Yale, cuyos miembros siempre terminaban en los cargos decisivos en los gobiernos federales.
Denominaron a su organización: Club de los Nuevos Indios, invento impulsado por John Appleton, que copió los métodos y estructura de los que existían en Yale y Harvard, y estableció profundos lazos con compañeros de su promoción, los cuales, mayoritariamente, rechazaban el comportamiento imperial de las tropas, considerándolas actividades bárbaras, indignas de soldados.
Pronto aparecieron otros similares en otras universidades, y al saberlo John, trabajó para establecer una Red, que llamaron Red de Clubes de Universitarios Inteligentes, y con un fuerte discurso nacionalista, se abocaron a conseguir financiamiento y apoyo político para sus miembros, pues la Red, se expandió en las universidades públicas de todo el país, y pronto fue vista como la contrapartida de los Clubes del Establishment de las universidades privadas tradicionales, muy liberales, y sus miembros comenzaron a organizarse, pensando en conformar el amplio conjunto de cuadros para administrar distintos gobiernos a los que podían aspirar, en especial municipios y algunos pequeños estados de la Costa Este.
APPLETON GRADUADO EN WEST POINT

Por su parte, John hizo una carrera destacada como oficial, por el temple de su carácter, su capacidad de liderazgo y su dominio de las culturas de América Latina. Apenas egresado como teniente, buscó como destino participar como ayudante de agregado militar en distintas repúblicas de esa región. Así pudo seguir formándose, ya no en la Cultura Ancestral Americana, sino en los cambios que sucedían al final del siglo 20, cuando después de siglos de saqueos por parte de potencias extranjeras, los pueblos latinoamericanos pusieron en marcha procesos de recuperación social y cultural.
Su contacto directo con los hechos históricos borró pronto los prejuicios instalados por el establishment norteamericano.
Allí conoció a muchos de los grandes líderes de esa época, como Hugo Chávez, Evo Morales, Néstor y Cristina Kirchner y Rafael Correa, de Ecuador.
Al iniciarse el siglo 21 estuvo varios años en la Argentina, tratando de descubrir los misterios de su política, allí escuchó a todo tipo de participantes en la lucha política, hasta que tuvo una clara imagen de su desarrollo, y comprendió el rol central que el General Juan Domingo Perón tuvo en todos los eventos que siguieron a su derrocamiento por sucesivos golpes militares, y la secuencia de usurpadores de su herencia política.
Appleton gozaba de prestigio entre sus superiores y un sector de los políticos reconocía su habilidad para resolver situaciones difíciles, en escenarios adversos como los de América Latina, donde hizo gala de su gran carisma personal, y gracias a los modales propios de la clase alta norteamericana, que le permitían desplazarse por los salones del poder político y económico de Estados Unidos, gracia a eso, los oficiales de mayor graduación le abrieron el acceso a lugares reservados sólo a los altos mandos.
EL REENCUENTRO DE AVA Y JOHN en el TERREMOTO DE CALIFORNIA
Contradiciendo a todas las previsiones sobre los movimientos sísmicos en la zona del Pacífico, estalló un terremoto que destruyó gran parte de la ciudad de Sacramento, en el sur de California.

El joven Teniente Coronel John Appleton estaba entonces destinado en San Diego, y se le encomendó la organización del rescate de víctimas de ese desastre, pues él estaba en un barco en la bahía de San Francisco, cargado de recursos para atender catástrofes. La ayuda fue dirigida hacia donde catástrofe fue mayor, en los alrededores de la ciudad de Sacramento.
Dentro de los grupos civiles que colaboraban mitigando el desastre, se destacaba Ava Morlans, una reconocida directora de documentales, mujer en la plenitud de su edad, muy bella, alta con un cabello rubio oscurecido por el sol playero, grandes ojos celeste, transparentes como el mar Caribe, y gran capacidad de liderazgo, y además geóloga, graduada en la Universidad de Sacramento, motivo por el cual fue elegida como encargada de la logística para conducir el grupo civil de rescate.
John y Ava, con sólo verse, recuperaron la afinidad de los años adolescentes que compartieron juntos, y se repartieron las principales tareas: mientras Appleton manejaba los grandes equipos mecánicos, Ava se ocupaba de la logística para atender a los heridos y afectados por la destrucción, en los campamentos armados para eso, tarea para lo cual parecía estar particularmente bien dotada, en su capacidad organizativa y su don de mando, que le permitía mandar sin ofender.
La primera esposa de Appleton había fallecido dos años atrás, y su ausencia había afectado la forma de vida metódica y ordenada de John, cuando reencontró a Ava, no sólo lo conmovieron la belleza y provocativa sensualidad, la misma que le produjera un gran impacto emocional cuando la conociera al final de su adolescencia, sino que encontró a una compañera que tenía hábitos similares a los suyos.
La afinidad intelectual entre ellos era tan, o más fuerte, que la afinidad emocional, y la visión del mundo de Ava, propia de una aguerrida militante ecologista, comenzó a integrarse con la atípica visión política que crecía en John.
Y así, pensando y discutiendo, elaborando y compartiendo ideas, maduraron la visión de una estructura política diferente, que daba consistencia a sus descubrimientos juveniles.
Antes de haber terminado la reconstrucción de Sacramento, en Mayo de 2025, Ava y John se casaron en medio de un bosque. Ava no tenía la menor intención de vivir en una base militar, así que mantuvieron dos casas, una en la base militar de San Diego, también otra en el departamento de Ava en Hollywood y una casa de John en Sacramento, al lado de la Universidad, que se convirtió en un hervidero de actividad política e intelectual.
Fue entonces que designaron a John como responsable de los Asuntos de los Veteranos (VA), un premio por su buen desempeño en la catástrofe de Sacramento y al mismo tiempo, una misión muy difícil, donde tantos habían fracasado, y con el apoyo del Pentágono, lograron que el Presidente, le confiara esa Secretaria de Estado, en el verano de 2024, y el Senado lo confirmó.

EL GERMEN DE LAS MICROCIUDADES AUTOSUFICIENTES
Ava, por su parte, se negaba a reproducir en estos nuevos ambientes las estructuras urbanas que existían en Sacramento, quería algo nuevo para los veteranos, y convenció a John que debería ensayar una propuesta terapéutica para rehabilitar a sus excombatientes, que necesitaban, según Ava, un tratamiento “socio-terapéutico”, pues las heridas espirituales, no lograrían cerrarse en un contexto socio cultural, agresivamente competitivo.
Y así, entre ambos, desarrollaron una propuesta “Socio-terapéutica” que llamaron Microciudades Autosuficientes.
Si bien la idea se desarrolló para reintegrar en la sociedad a los excombatientes con sus familias, el desastre de la Ciudad de Sacramento, permitió aplicarla también para las familias que habían perdido todo en el terremoto.
Así fundaron nuevas Microciudades a lo largo de las zonas más deshabitadas del Valle de Sacramento, con instalaciones de prueba en las zonas desérticas y montañosas aledañas, y las organizaron de manera que permitieran a sus habitantes vivir de acuerdo a las posibilidades y requerimientos del siglo 21.
Mediante constantes trabajos de prueba y error, lograron desarrollar la construcción de un nuevo modelo urbano-rural, al que llamaron Rurbanización que se concretaba en la construcción de pequeñas ciudades totalmente autónomas, que no sobrepasarían nunca los 10.000 habitantes, pero que, si eran muy exitosas, podían crecer como lo hacen las células vivas, creando otra Microciudad completa, en los predios linderos a la primera.
Muchas se asentaron en las regiones menos pobladas del Valle de Sacramento, generalmente en una superficie de 5.000 hectáreas, reservando otras 20.000 hectáreas a su alrededor donde en el futuro se podrían instalar otras nuevas miniciudades, de manera que, entre todas, podrían sostener servicios que necesitaran una mayor población para sostenerse.
Ava y John habían convertido a la Universidad de Sacramento en su cuartel operativo, al cual llegaban constantemente personas que querían escuchar algo nuevo, y pronto un grupo de jóvenes, más propensos a la acción que a los discursos, se alinearon formando un círculo íntimo con Appleton y Ava.
Algunos eran oficiales del Ejército, retirados y en actividad, otros intelectuales especializados en temas económicos y sociales, todos seguían atentamente la evolución de los acontecimientos en su país, y funcionaban como predicadores en sectores nacionalistas de las fuerzas armadas, y en la pequeña y mediana industria norteamericana sobreviviente.
En base a este movimiento crearon un nuevo grupo político, conducido fácticamente por John, llamado “Movimiento Eco-Democrático”.
Las relaciones que John había establecido, y seguía cultivando, con líderes políticos latinoamericanos, especialmente en México, Argentina y Bolivia, acogieron con interés los postulados de su Movimiento, al calor del cual se crearon grupos de vanguardia, que elaboraban propuestas políticas que se filtraban desde organismos como la UNASUR y la CELAC, dándoles un mayor contenido doctrinario, y bases para transformar sus propias realidades.
Estas propuestas eran aceptadas por una sociedad en la cual dejaban progresivamente de funcionar las pirámides organizativas, para ser sustituidas por Redes Dinámicas, cuya dirección no estaba en manos de una cúpula de poderosos, sino del funcionamiento de Nodos que posibilitaban un creciente número de conexiones.

La nueva Doctrina del Poder Político, afirmaba que el poder de una Estructura estaba en relación directa con las relaciones funcionales, que la estructura mayor pudiera establecer con las más débiles.

Así que: A más relaciones, más poder.
Y John Appleton se dispuso a acumularlo “Y en esto, soy muy avaro, no regalo ni una pizca de mi poder, pero ayudo a todos los que puedo a construir el suyo”.
FIN CAPITULO 2