”No sabemos por qué se levantó la custodia especial, se supone que es una decisión judicial”, dijo a la prensa Juan, hermano de uno de los guardias que se encontraba en el penal al momento de la fuga.

LA VERGÜENZA DE LA VERSIÓN OFICIAL / LAS DOS VALIJAS Y LA CAMIONETA BLANCA

Por el Equipo de Investigación de La Señal Medios

Lo cierto es que dos valijas repletas de dólares fueron halladas dentro de la camioneta plotteada de Gendarmería volcada en Cayastá, cuyo accidente permitió concretar la detención de Martín Lanatta. Se desconoce el origen del dinero.

Por Equipo de Investigación de La Señal Medios *

Es curioso.

Así como logró dialogar en reiteradas oportunidades con el fiscal Alberto Nisman antes de su muerte, el ministro de Seguridad Patricia Bullrich, informante de la CIA y agente de Unoamérica, se comunicó con Martín Lanatta en Sauce Viejo, en tanto varias denuncias indican que pudo haber tenido contacto junto a otros miembros del gobierno, con los dos evadidos que siguen prófugos.

Seguramente no hay nexo entre ambos casos, pero llama la atención el sentido de la oportunidad del funcionario macrista.

Lo cierto es que dos valijas repletas de dólares fueron halladas dentro de la camioneta plotteada de Gendarmería volcada en Cayastá, cuyo accidente permitió concretar la detención de Martín Lanatta.

Se desconoce el origen del dinero.

Rastreemos el recorrido de los narcotraficantes.

La evasión se registró en la madrugada del sábado 26 hacia el domingo 27 de diciembre, cuando los tres presos se encontraban en el sector de sanidad de la cárcel de General Alvear, partido ubicado a 220 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.

Esos reclusos estaban alojados allí por razones de seguridad; había sido decisión de la jueza de Ejecución Penal 1 de Mercedes, Marcela Otermín, tras la denuncia de Martín Lanatta que involucraba al entonces jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, en el triple crimen.

La versión novelesca no certifica la característica de “máxima seguridad” atribuida al penal, al menos esa noche.

A las 2.30 de la madrugada, los tres presos “sorprendieron” a dos guardiacárceles especiales que tenían destinados a su cuidado.

Los evadidos estaban vestidos con ropas oscuras, similares a las que utiliza personal del SPB, y tras dejar a los dos guardias encerrados en uno de los baños transitaron libremente por los distintos pasillos de la unidad hasta llegar al exterior de la misma.

Tras el rápido y sencillo recorrido, los presos se apoderaron de un Fiat Europa de un efectivo del SPB y en él recorrieron casi doscientos metros hasta llegar al puesto 1, donde redujeron a un tercer guardia que estaba en el lugar; lo llevaron cautivo en el auto.
Las fuentes agregaron que los Lanatta y Víctor Schillaci continuaron la marcha hasta Villa Belgrano, un barrio ubicado a un par de cuadras de la cárcel y abandonaron el auto con el guardia, de apellido Santos, sin rasguños, en su interior.

Una cámara de seguridad captó a las 2.45 cuando los presos descendieron del vehículo en el cruce de las avenidas Belgrano y 9 de Julio, tras lo cual, se observó el paso de una camioneta negra que dobló a gran velocidad por la prolongación de 9 de Julio rumbo a la ruta nacional 205, distante unos 30 kilómetros de allí.

Para completar el culebrón, fuentes judiciales precisaron que ese segundo vehículo, una Toyota Hilux también fue abandonada en la fuga; recién entonces el guardia Santos pidió ayuda a vecinos del lugar que llamaron al 911.

De acuerdo a los voceros, en el interior del Fiat se secuestró una “réplica de arma de fuego”.

Los informantes judiciales indicaron que Martín Lanatta contaba con una custodia especial desde que en agosto pasado realizó denuncias que aportaron, desde el programa de Jorge Lanata, a la campaña electoral del PRO –UCR Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, pero que la misma le fue retirada después de las elecciones.

”No sabemos por qué se levantó la custodia especial, se supone que es una decisión judicial”, dijo a la prensa Juan, hermano de uno de los guardias que se encontraba en el penal al momento de la fuga.

Tras la evasión, se dio intervención al fiscal Cristian Citterio, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 20 descentralizada en General Alvear y al juez de garantías 3 de Azul, Federico Barberena, quienes quedaron a cargo de la causa.

Para evidenciar al menos algo de despliegue, el Ministerio de Seguridad bonaerense dispuso custodia policial para los familiares de las víctimas, y los fiscales y abogados de la causa, y el gobierno bonaerense ofreció dos millones de pesos para quien aporte datos fehacientes que permitan recapturar a los fugados.

Pero todo siguió.

Parece que la búsqueda no resultó brillante pues mientras se pretendía rastrillar el territorio bonaerense afectado, los evadidos se escurrían hacia Santa Fe.

Pero eso no es todo: se hicieron de una camioneta blanca VW Amarok.

Según su presunto propietario, el ingeniero Ignacio Reynoso –que trabaja en una empresa químico – farmacéutica, lo secuestraron.

Ahora bien, lo secuestraron pero, según su propio testimonio, le ofrecieron dinero.

Y lo que resulta más asombroso todavía, es que ¡la camioneta del ingeniero llevaba la insignia de Gendarmería!

Es en ese vehículo, volcado en un camino transversal que conduce a Cayastá, que se hallaron las dos valijas repletas de dólares.

La camioneta VW Amarok blanca con inscripciones de Gendarmería Nacional Argentina fue hallada durante la madrugada del sábado en una cuneta en Campo del Medio, luego de que los prófugos protagonizaran en ella una persecución con la policía provincial y eludir al menos dos retenes en zona de campo y en dirección norte.

El hallazgo se produjo alrededor de las 3.30 en el departamento Garay, donde también se registró el robo de otra camioneta a un vecino de la zona.

¿Cómo hicieron los evadidos para sortear semejante persecución de personal especializado y bien pertrechado y simultáneamente plottear con prolijidad el logo de Gendarmería?

Pues, a menos que Reynoso forme parte de la fuerza o haya a su vez sustraído el vehículo, o haya realizado inscripciones falsas con el objeto de emplearlo para algún otro delito no concatenado… los tres audaces, como en una película de asalto a trenes, han dibujado las referencias mientras huían.

Si no fueron los Lanatta y Schilacchi quienes pintaron “Gendarmería” ¡en la parte trasera del vehículo! el ingeniero Reynoso debería explicar porqué “su” camioneta contaba con esas inscripciones.

Y Martín Lanatta, tras su encuentro con Patricia Bullrich en Sauce Viejo, ahora a disposición de la Justicia, tendría que indicar además, cómo obtuvo en plena fuga dos valijas pletóricas de dólares.

Lo ampara una reivindicación pública del votante macrista: ahora se pueden retirar dólares sin límite, así que mientras era perseguido ferozmente por las fuerzas de seguridad, ha de haber pasado por un banco que, en horas de la madrugada, ratificó la plena libertad de comercio existente en la Argentina.

La ausencia de interrogantes profundos al respecto en los medios concentrados nos avergüenza.

Casi tanto como la misma versión oficial.

*Agencias / GF / LS