El poder se construye diariamente y eso es algo que no estaría en las variables de un tipo que se ha tomado vacaciones en medio de la catástrofe natural más dura de los últimos 60 años en el Litoral argentino.

MACRI SIN CAMBIOS

El clima de atropello sistemático parece no tener descanso, el único que descansa es el Presidente, otrora Jefe de la Ciudad que aplicó el mismo mecanismo en las inundaciones: tomarse vacaciones. Si la indolencia y la indiferencia lo han llevado al sillón de Rivadavia, no sería lógico que modifique su actitud. ¿Por qué habría de ocuparse de las cuestiones de Estado ahora?

Por Daniela Bambill
NAC&POP
26/12/2015

Han pasado solo 16 días desde que Macri asumiera la Presidencia de la Nación.

En 15 días ha firmado más de 40 decretos mediante los cuales ha destruido literalmente los marcos legales que garantizaban: la independencia de los tres poderes de la República, la libertad de expresión, las políticas públicas de inclusión, los pilares de la generación de empleo, la política de integración Regional, los tratados internacionales que posicionaron a la Argentina como protagonista en un mundo multipolar, el reclamo soberano sobre Malvinas, el derecho a la protesta social.

Ha garantizado la impunidad de genocidas, el libre albedrío cambiario, las ganancias de los grupos empresariales que le “prestaron” ministros, la libertad de despidos y la represión policial frente a las protestas sociales.

Ha protagonizado el primer papelón internacional solo comparable a los papelones que protagonizó Bush hijo durante su nocivo mandato como presidente del imperio.

Solo han pasado 16 días y la violencia simbólica sigue una espiral ascendente.

Macri está jugando con fuego, al asumir no se le ha entregado un cheque en blanco, parece haber olvidado que no cuenta con el apoyo total del porcentaje que lo votó en el balotaje para hacer y deshacer a su antojo.

El poder se construye diariamente y eso es algo que no estaría en las variables de un tipo que se ha tomado vacaciones en medio de la catástrofe natural más dura de los últimos 60 años en el Litoral argentino.

La vicepresidenta no lo estaría ayudando demasiado, en solo unos cuantos twitts ha demostrado la impericia y la falta de decoro propia de los improvisados, ha llamado a donar ayuda a los damnificados beneficiando a una fundación de la que es presidenta y que constituyen la comisión directiva funcionarios gubernamentales.

El oenegeismo y la dádiva serían las herramientas de política pública a utilizar para los vulnerables según el criterio de esta mujer.

No hay hasta el momento ninguna presentación judicial contra el delito claramente tipificado que comete la vicepresidenta, como tampoco hay ninguna voz que pida explicaciones por la declaración jurada de bienes del Presidente que siendo dueño de 47 mega empresas declara solo 52 millones de pesos, si pesos, no dólares como el total de su patrimonio.

NO hay hasta el momento voces de mando claras en la oposición que parece padecer de la letanía de este verano agobiante.

El clima de atropello sistemático parece no tener descanso, el único que descansa es el Presidente, otrora Jefe de la Ciudad que aplicó el mismo mecanismo en las inundaciones: tomarse vacaciones.

Si la indolencia y la indiferencia lo han llevado al sillón de Rivadavia, no sería lógico que modifique su actitud.

¿Por qué habría de ocuparse de las cuestiones de Estado ahora?

DB/