Demasiado tenemos ya por tener que lidiar contra mayorías circunstanciales como para tener que hacerlo, ahora, con mayorías escasas, casi imperceptibles

EL PAIS Y LA AFA, MITAD Y MITAD

Por Norberto Colominas

Quiera el Dios de los argentinos que las aguas vuelvan a su cauce, que las mayorías ganen claramente en cualquier ámbito, y que el que manda tenga el aval contundente de una catarata de votos.

NAC&POP

03/12/2015

La frustrada elección de la AFA dejó, sin embargo, un resultado: 38 a 37, aunque no se sabe quién ganó.

En este punto es evidente la semejanza con las recientes elecciones nacionales, en las que el frente Cambiemos se impuso al FpV por un escaso 2,8 por ciento de los votos.

Pareciera que la ciudadanía está dividida, en más de un sentido, en mitades, tanto en lo político como en lo futbolero.

Extraña situación en un país que supo ofrecer sólidas mayorías del radicalismo, en su momento, y del peronismo, después.

Y que en la Asociación del Fútbol Argentino contó durante décadas con el dominio abrumador, indiscutible, de Julio Humberto Grondona, “Don Julio”.

Quizá sea por eso.

“Todo pasa”, decía el anillo proverbial de Grondona.

“Y todo queda”, se podría agregar siguiendo a Serrat.

“Pero lo nuestro es pasar”, sería el cierre obligado.

A nadie en su sano juicio puede agradarle la división por mitades, que huele a mezquindad, a pequeño, incluso a mal habido, sobre todo en el caso de la AFA.

Y problemático, además.

Hasta la manzana que un conductor partía en dos por televisión se veía preparada, desconfiable.

Quiera el Dios de los argentinos que las aguas vuelvan a su cauce, que las mayorías ganen claramente en cualquier ámbito, y que el que manda tenga el aval contundente de una catarata de votos.