Sin la complicidad de algunos bancos, tanto la fuga de divisas como la evasión impositiva serían imposibles.

DÓLARES ARGENTINOS EN EL EXTERIOR

Por Norberto Colominas

El dinero de los brasileños ricos radicado en el exterior no supera los 65.000 millones de dólares. El de los argentinos suma 350.000 millones. Eso marca la diferencia entre una burguesía nacional y una mera clase dominante, como la nuestra, que no tiene –nunca tuvo– un proyecto de nación. La aparición del peronismo en 1945 y su utilización del estado en reemplazo de una burguesía nonata es prueba suficiente. El peronismo es el producto de la inexistencia de una burguesía nacional, y su reemplazo


Por Norberto Colominas
NAC&POP
30/11/2015

Ahora se confirmó que miles de argentinos tienen cuentas en dólares en el exterior. Esa enorme masa de dinero –fugado del país– alcanza los 350 mil millones de dólares.

En los últimos días se ha confirmado una sospecha: hay millones y millones de dólares de argentinos depositados en el exterior, que no tributan impuestos.

Es dinero fugado del país mediante maniobras bancarias fraudulentas.

Sin la complicidad de algunos bancos, tanto la fuga de divisas como la evasión impositiva serían imposibles.

Pero, ¿de cuánto dinero estamos hablando?

Según Orlando Ferreres, un conocido economista liberal, columnista habitual del diario La Nación, unos cuantos miles de argentinos tienen depositados en el exterior unos 350 mil millones de dólares. Hubo una progresión incesante que no respetó gobiernos.

Cuando se produjo la crisis de 2001 la cifra era de 180 mil millones, y cuando se inició la crisis de 2008 ya había trepado a 280 mil millones.

Esos dineros no salieron del aire: surgieron de la productividad de la economía argentina.

Y fueron apropiados –como el grueso de todas las riquezas– por una minoría, pero esa es otra historia, que remite a las formas que adopta el capitalismo en algunos países de la periferia.

Si esos dineros estuvieran donde debieran estar la Argentina no necesitaría ninguna inversión extranjera, podría haber cancelado definitivamente toda la deuda externa restante y la cuestión de los fondos buitres sería menos que un vuelto.

¿Acaso algún medio favorable a las corporaciones habla de esto?

Desde la época de Rivadavia la fuga de capitales fue la forma favorita de acumular ganancias y ponerlas a buen recaudo que practicó el establishment. Antes en Inglaterra, ahora en Suiza.

Las multinacionales radicadas en el país envían sus ganancias anuales a sus casas matrices, lo que de algún modo es lógico.

Pero los grandes empresarios nacionales también lo hacen, aunque no a sus casas matrices sino a Nueva York, a Londres, a Berlín, a Berna, a Basilea o a algunos de los paraísos fiscales.

Va de suyo que ese dinero, al salir, no paga impuestos; es fuga y, por ende, evasión pura.

El dinero de los brasileños ricos radicado en el exterior no supera los 65.000 millones de dólares.

El de los argentinos suma 350.000 millones.

Eso marca la diferencia entre una burguesía nacional y una mera clase dominante, como la nuestra, que no tiene –nunca tuvo– un proyecto de nación.

La aparición del peronismo en 1945 y su utilización del estado en reemplazo de una burguesía nonata es prueba suficiente.

El peronismo es el producto de la inexistencia de una burguesía nacional, y su reemplazo.

NC/

N&P: El Correo-e del autor es Norberto Colominas norcolominas@hotmail.com.ar