Los procesos inflacionarios en gran medida fueron consecuencias de la no desmonopolización de la economía durante una década.

APORTE PARA EL ANÁLISIS DEL TRIUNFO DE LA DERECHA Y LAS TAREAS DE LA ETAPA

Por Sergio Gabriel Policastro

La exportación de la crisis hacia la periferia se da mediante la guerra para las zonas petroleras de medio oriente y mediante un nuevo ciclo de endeudamiento y financierización de la economía para los países latinoamericanos que lograron cierto grado de autonomía mediante gobiernos populares.

Por Sergio Gabriel Policastro*
NAC&POP
29/11/2015

Eje internacional

Sobre la cuestión internacional o como resuelve el Imperio su crisis de financierización

El capitalismo está viviendo una profunda crisis que no es de sobreproducción sino de financierización.

El capital financiero es como un cáncer que se come las células vivas del capital industrial.

La crisis le explotó cada vez mas cerca del centro a partir del 2008.

El capitalismo no resuelve la crisis sino que la gestiona por lo cual tienen la necesidad de volver a exportarla hacia la periferia.

La exportación de la crisis hacia la periferia se da mediante la guerra (que activa el aparato militar industrial de los países imperialistas -vemos como se suma Francia a lo ya hecho por los EEUU) para las zonas petroleras de medio oriente y mediante un nuevo ciclo de endeudamiento y financierización de la economía para los países latinoamericanos que lograron cierto grado de autonomía mediante gobiernos populares.

Los grupos económicos transnacionales y los fondos de inversión (más buitres o más palomas) no obstante tener disputas y contradicciones no dejan de ser dos caras complementarias del nuevo sistema de dominación globalizante.

Y al servicio de esta estrategia está toda la superestructura de los países imperialistas.

Frenar el avance de la exportación de la crisis requiere no solo de resistir frente a las medidas neoliberales de implementación, ni siquiera de ganar elecciones o plebiscitar modelos heterodoxos (como sucedió en Grecia) sino de articular procesos populares regionalmente como se hizo en estos años en América del Sur y articular estrategias internacionales independientes.

La aparición de una multipolaridad no implica sistemas económicos distintos del capitalismo senil que administra la crisis.

El rol creciente en el plano mundial de Rusia y China no es antagónico con el de EEUU y Europa.

Pero esta multipolaridad es, como siempre que ocurre, una oportunidad para los países sometidos, para ganar niveles de autonomía relativa. Incluso frente a lo más duro del capital financiero.

Un ejemplo de esto lo fue la votación en la ONU sobre la restructuración de deudas que más allá de los méritos y los esfuerzos argentinos se pudo lograr solamente por el apoyo del G77 mas China.

Sobre la cuestión latinoamericana o como se viene el reflujo regional y la patrias chicas se encierras sobre sus contradicciones internas acosadas por el imperio

El comienzo de la crisis mundializada del 2008 significó el empantanamiento del proceso de integración regional.

Proteccionismo como herramienta necesaria pero a la vez contraproducente en lo regional hizo que cada país en procura de medidas para que la recesión mundial no golpeara sobre sus trabajadores defendiera sus intereses contrapuestos con sus países aliados.

Las estrategias imperialistas para la región, que habían sido derrotadas hace diez años en Mar del Plata, volvieron recicladas y con fuerza renovada no solo a través de los Tratados de Libre Comercio sino ahora a través de una empoderada Alianza del Pacifico.

La estrategia imperialista necesita debilitar y arrinconar incluso a las estructuraciones regionales como Celac, Unasur y Mercosur.

La derecha instalada en el gobierno argentino va a ser la punta de lanza en este sentido.

Hace varios años que los países tienen descuidada la integración en razón de sus disputas internas que paradas sobre el desgaste de los límites de los propios procesos populares fortalecen una derecha interna pero con vínculos internacionales e interlatinoamericanos.

El panorama sudamericano es de reflujo. Brasil al borde de la derrota deviene en las concesiones neoliberales del gobierno de Dilma y su arrinconamiento.

El rol de Lula constituye la única esperanza.

La descalabrada economía venezolana, que no alcanzo a reestructuras su matriz productiva y la dificultad de llenar el vacío político dejado por Chávez.

Ecuador sin poder romper la dolarización y la creciente polarización.

Finalmente Bolivia con una base electoral fuerte pero como una economía que le sería imposible resistir la caída de todos los países limítrofes en la estrategia enemiga.

El rol positivo del Papa en lo regional y la multipolaridad que no solo se expresa en los foros internacionales sino que implica la intervención económica e inversión en primer lugar de China pero potencialmente también de Rusia, no alcanza en sí para frenar la etapa de reflujo sin una recuperación de los pueblos del protagonismo en la conducción del Estado.

Eje nacional

Sobre las causas que nos condujeron a la derrota

Económicas I: El fin del equilibrio de la bicicleta.

Los cuellos de botella del neodesarrollismo aparecieron claramente sobre el final de la década ganada: la industria automotor es paradigma de la reactivación industrial.

La necesidad de dólares también nos enfrentó con los límites en la pelea por la apropiación de la renta diferencial y la soja abajo del colchón sin liquidar es parte de esa historia.

Económicas II: Las políticas económicas contraciclicas fueron necesarias pero no suficientes para devolver el impulso de crecimiento y distribución.

Los procesos inflacionarios –negados pero existentes- en gran medida fueron consecuencias de la no desmonopolización de la economía durante una década.

Políticas I: La conducción del movimiento nacional osciló entre el dilema de conducir al conjunto o solo empoderar a los propios.

La endogamia política nos condujo a cerrar las posibilidades de prologar el ciclo.

Políticas II: Los errores del proceso de la campaña electoral fueron manifiestos.

Desde la priorización de candidatos propios, hasta la ausencia del aparato del Estado en la campaña, pasando por mezquindades manifiestas hacen pensar a muchos que desde el centro del dispositivo se plantearon que la suerte electoral era una cuestión que solo les competía a los candidatos.

Sobre programa de la derecha en el poder o acerca de las decisiones de un país atendido directamente por sus dueños

El nuevo poder de los grupos económicos se manifiesta directamente en la composición del gabinete.

Este va a aplicar medidas concretas de defensa de sus intereses.

En lo económico: Devaluación en el corto o mediano plazo va a significar una transferencia brutal de los asalariados a los grupos concentrados.

Enfriamiento de la economía que puede frenar la inflación, lo cual en el corto plazo va a ser bien recibido por la población hasta que comience a demostrar su impacto en la destrucción del empleo.

Endeudamiento para financiar el modelo de importación y destrucción de la industria.

En lo internacional van a predominar las relaciones carnales y sumisión absoluta al imperialismo, convirtiéndonos en ariete de la destrucción del proceso de integración regional

En lo político: frente al canibalismo del peronismo en derrota se abre la oportunidad para una reforma política mediante la cual se liberalice más aun la política o se voten las caras sin historia ni ideología, liberalismo del marketing en extremo

En lo cultural la judicialización de la corrupción va a actuar como deslegitimante de los derechos adquiridos.

En este plano vamos a asistir a una sucesión de derrotas en la batalla cultural, predominio del individualismo, bombardeado permanentemente por un sistema de medios privados y públicos en manos de los grupos económicos.
Sobre los caminos que se nos abren como militancia

El primer gran dilema a afrontar frente al avance de la derecha es sobre la construcción estratégica ¿debemos aceptar el destino inexorable de constituirnos en una resistencia tirapiedras o podemos ser protagonistas en la construcción de una oposición política?

El escenario político se va a complejizar porque ya no va a tener el único vértice en la conducción del movimiento nacional y popular en clave de avance desde el Estado.

Sin embargo hay dos certezas que quedan paradas en este escenario.

Una es el liderazgo de Cristina, que tendrá el desafío de ser la conducción de todos y no solo de una parte.

La otra es la figura de Daniel Scioli, que quedó bien parado por sus acciones de campaña en la que demostró una lealtad al proyecto.

Esté tendrá el desafío de profundizar su relación con lo mejor que nos deja estar proyecto que no es tan solo un sistema de ideas sino también una porción de pueblo organizado.

Las contradicciones abiertas se van a manifestar en tendencias que de concretarse tal como se expresan idealmente nos van a llevar a una derrota prolongada.

La ofensiva del macrismo hacia un sector del peronismo que va a aceptar ser socio menor y marginal de la derecha gobernante. En esta tentación está una parte importante del movimiento obrero organizado.

La recomposición del sentido del peronismo en un Pejotismo reconstruido a partir de la renovación liberal encabezada por los liberales de adentro del Frente para la Victoria pero también por aquellos que fueron parte del Frente Renovador

Los limites en la intervención política del Peronismo que gobierna distritos que deberá establecer un diálogo con el macrismo que hace a necesidades de gobernabilidad, pero que lo va a tender a dejar afuera de la cancha.

La tentación de un sector del kirchnerismo de armar un partido de los puros con ribetes socialdemócratas.

La tentación de un sector de la militancia que viene de la resistencia en los noventa de volver a la política de la testimonialidad de la lucha callejera con una estrategia insurreccionalista.

Ninguna de estas tendencias es absoluta e inexorable, dependerán del desarrollo de los acontecimientos y de las acciones no solo del campo propio sino también del campo enemigo como se puedan conjugar estos elementos para evitar estas tendencias en el camino estratégico de construir un gran polo opositor que de la batalla de conjunto para que las determinantes elecciones del 2017 se construya la esperanza de volver en 2019.

La clave principal de la construcción de esa victoria política del 2017 va a estar en la posibilidad de constituir un espacio político amplio que no solo encuentre a la militancia sino a muchos de los que se movieron en la campaña, a algunos de los protagonistas de estos años de gestión, a parte del peronismo disidente, al movimiento obrero consecuente con sus banderas históricas, etc.

Ese espacio político lo debemos construir en relación lo mas directa posible con los dos grandes actores que quedaron en pie de esta derrota.

Abrazo compañero

SGP/
• Sergio Gabriel Policastro, militante peronista-kirchnerista es iniciador también del centro El Mordisquito, ubicado en Enrique Santos Discépolo 1830. En El Mordisquito suele proliferar «el tapeo compañero» entre las 18 y las 20hs. Ahora esta por lanzar “La Morocha” en Tucumán 1735 CABA.