Daniel Scioli ha hecho todo lo posible y merece todo nuestro reconocimiento y respeto.

NO FUE MAGIA. ¿QUÉ PASÓ, ENTONCES?

Por Daniela Bambill

Pipi, en una cena de agrupación pos elecciones generales dijo “Fuimos ciegos, sordos y mudos, ciegos porque no vimos lo que se venía, sordos porque no escuchamos y mudos porque no fuimos capaces de discutir hacia adentro los errores”

NAC&POP
23/11/2015

Las mejores políticas públicas en 70 años, los niveles de desocupación más bajos, el nivel de equidad de oportunidades más favorable de la historia.

La recuperación de la dignidad como pueblo, el posicionamiento mundial, el orgullo de sentirnos argentinos.

Todas las condiciones dadas para seguir avanzando con un proyecto político que nos cambió la vida a todos.

¿Qué pasó, entonces?

La endogamia no ha sido buena consejera a lo largo de la historia de la humanidad. No podemos cargar las tintas sobre el electorado que no nos ha elegido, aún con su vida mejorada, aún con su economía estable.

No podemos descargar todo sobre los medios hegemónicos, también nos bombardeaban cuando sacamos el 54%

La responsabilidad de la derrota es exclusivamente nuestra, digo nuestra porque soy parte, somos parte de este proyecto.

Pipi, en una cena de agrupación pos elecciones generales dijo “Fuimos ciegos, sordos y mudos, ciegos porque no vimos lo que se venía, sordos porque no escuchamos y mudos porque no fuimos capaces de discutir hacia adentro los errores”

Esa frase me quedó grabada, Pipi es un jovencito que milita en la agrupación hace unos años y con esa simpleza lapidaria nos pintó como espacio político.

La soberbia con la que se fue cerrando el círculo de las decisiones la hemos vivido en carne propia muchos de nosotros, las movidas estrambóticas en muchos distritos del conurbano bonaerense soslayando gestión, trayectoria y respeto por el territorio, por ejemplo, es una de las cuestiones que deberíamos replantearnos.

Pero deberíamos irnos unos cuatro años atrás, en 2011 ya sabíamos que el proyecto político no tenía un sucesor claro, tiempo suficiente para fortalecer a un par de compañeros.

No se hizo, hace apenas un año se dio la orden de “caminar” a varios.

Algunos militantes se encolumnaron y trabajaron por su candidato, las grandes orgas prefirieron jugar al número puesto o al dedo bendito de la Jefa.

No se fortaleció a ninguno con la herramienta que nosotros mismos inventamos, las PASO.

Llegamos a este año caótico y descontrolado en que fuimos desgranandonos de a poco con un calendario electoral eterno.

El baño de humildad que fue dejando en el camino muchas aspiraciones terminó con el armado de listas adónde esos humildes bañistas fueron descartados por los jóvenes que garantizaban el recambio, así de simple, tiramos a todos por la ventana y comenzamos de nuevo.

La defección caprichosa de Randazzo y los dedazos en la Provincia de Buenos Aires nos dieron el primer golpe en la mandíbula.

El resultado de octubre no fue magia.

Fue el resultado de una estrategia electoral desastrosa en la que no importaba nada parecía que la derrota estaba anunciada y la tan mentada resistencia llegaba para ungir en héroes a los jóvenes que plagaron las listas legislativas a dedo por supuesto y por la ventana.

Un peronismo dividido a fuerza de expulsiones compulsivas y paracaidistas a granel termina indefectiblemente en derrota.

La estulticia y la mezquindad de quienes tenían el poder de decisión se ha visto en cada elección provincial, en cada acuerdo electoral.

No fue magia.

Negar el mal humor social, negar la realidad palpable en la calle ha sido el peor error, en el mejor de los casos, en el peor una movida pensada.

Hemos chocado la calesita compañeros, así de doloroso.

Por acción u omisión todos somos responsables.

El no debate, la endogamia, pescar en la pecera, convencer a los convencidos y minimizar el poder de fuego de la derecha nos llevan a esta situación.

Ha ganado la derecha.

Nos ha ganado el pasado.

No supimos seducir, no alcanzo el último esfuerzo.

Daniel Scioli ha hecho todo lo posible y merece todo nuestro reconocimiento y respeto.

Hoy comienza una nueva historia, compañeros.

La única verdad es la realidad.

Quien quiera oir que oiga.

DB/