El discurso de Macri en su triunfo electoral mientras lo rodean los centuriones, los lobos, los escorpiones, las víboras.

EL CRIMEN CASI PERFECTO

Por Jorge Alemán*

No sé si el Neoliberalismo -en su potencia final de fabricar subjetividades- es, como suelo decir, un crimen perfecto, pero los medios que tenemos para combatir al que realiza su pulsión de muerte yendo contra su propio legado son evidentemente limitados.

NAC&POP
23/11/2015

El discurso de Macri en su triunfo electoral: felicidad, familia, amor, «lo imposible se hace posible gracias a ustedes», la guinda del «sí se puede», globos, buenas ondas, mientras lo rodean los centuriones, los lobos, los escorpiones, las víboras.

Tiene que haber una gran estructura de destrucción de lo que llamamos lo «simbólico» para que semejante grado cero de la enunciación política haya tenido eficacia.

Es finalmente el secreto del neoliberalismo fabricar subjetividades que se empobrecen simbólicamente en la medida en que gozan de sí mismos odiando los legados simbólicos.

Se necesitan muchas corporaciones mediáticas y flujos automáticos de sentido para asfixiar de ese modo la verdad de lo político.

No sé si el Neoliberalismo -en su potencia final de fabricar subjetividades- es, como suelo decir, un crimen perfecto, pero los medios que tenemos para combatir al que realiza su pulsión de muerte yendo contra su propio legado son evidentemente limitados.

Y sin embargo, hoy más que nunca vuelve a ser apasionante apostar por la experiencia popular de volver a instaurar frente a la tecnocracia neoliberal, el camino de la hegemonía populista, el único que podría volver a la democracia una experiencia de vida y no un simulacro mediático corporativo.

JA/

*Sicoanalista, escritor argentino.