El macrismo encierra una suerte de huevo de la serpiente desde cuyo interior crece lo que caracteriza a las políticas de todo programa neoliberal.

MACRI, MANO DURA Y DEPREDACIÓN CORPORATIVA, SCIOLI, MILITANCIA Y CONFIANZA EN EL PUEBLO

Por Victor Ego Ducrot

Después de la adversidad sufrida el 25 de octubre, comenzaron a sonar voces espontáneas y autoconvocadas entre miles de ciudadanos de a pie, de militantes sin galones ni fanfarrias, decididos a hacer algo, lo que fuere, con el fin de evitar lo que es evitable, el triunfo de Mauricio Macri en el balotaje, para que el pueblo triunfe y los restauradores de la Argentina infame queden duros de bronca.

Víctor Ego Ducrot *
Tiempo Argentino
Agepeba
07/11/2015

La militancia peronista y del FpV como tal percibe cierta anomia entre sus dirigentes y sale a la calle, autoconvocada. Llama a votar por Scioli. El futuro del candidato está en manos de esas movilizaciones.

La campaña hacia el 22 de noviembre es chapucera por donde la miremos.

Sin embargo, es para celebrar que la centralidad del debate político argentino siga configurándose en torno al peronismo y se registre, como señalé la semana pasada que, después de la adversidad sufrida el 25, comenzaron a sonar voces espontáneas y autoconvocadas entre miles de ciudadanos de a pie, de militantes sin galones ni fanfarrias, decididos a hacer algo, lo que fuere, con el fin de evitar lo que es evitable, el triunfo de Mauricio Macri en el balotaje, para que el pueblo triunfe y los restauradores de la Argentina infame queden duros de bronca.

Todo ello con una clara conciencia: hasta que el triunfo popular no establezca una nueva hegemonía en manos de las multitudes –del tumulto plebeyo–, la derecha reaccionaria siempre estará allí; al acecho.

Entre todas esas experiencias autoconvocadas vale citar hoy el caso de la campaña de afiches y timbreo casa por casa desplegada por militantes peronistas de Lanús y Lomas de Zamora, que proclamaron «ganar la calle» y piden la «unidad de acción» de todo el FpV por «Scioli presidente».

No lo dicen pero surge con claridad que la preocupación de ese colectivo de peronistas pasa por la falta de acciones cuerpo a cuerpo y por la cierta anomia que muestran muchos dirigentes.

«Surgimos de la necesidad de recuperar lo nuestro, la calle, y de enviar un mensaje claro para adentro de nuestra fuerza», explicaron algunos de esos militantes; y añadieron: «Alma, corazón y por nuestro peronismo; no importan los nombres propios, somos compañeros de base, amigos, viejos y nuevos conocidos que queremos seguir teniendo una patria libre, justa y soberana.»

La consigna de ellos es «Scioli hoy, Perón siempre».

Existe un común denominador entre los miles de ciudadanos y ciudadanas que, por las suyas, salieron a defender la candidatura del actual gobernador.

La certeza que arrojan la historia y los discursos del macrismo, en el sentido de que el mismo conforma una suerte de huevo de la serpiente desde cuyo interior crece lo que caracteriza a las políticas de todo programa neoliberal: mano dura ante la protesta social, marcada tendencia a la criminalización de la pobreza generada y depredación de recursos como especificidad del modelo productivo concentrado y dependiente.

Es en ese orden de temores que resultan ilustrativas algunas informaciones brindadas por el equipo de periodistas de la agencia de noticias AgePeBa, integrado por los colegas Lucía Pires, Carlos López, Vicky Castiglia, Fernando López, Miguel Russo y Ariel Spini.

«El ministro de Seguridad que pretende Vidal ideó el aparato represivo que se cobró la vida de Carlos Fuentealba», dice en su encabezamiento el informe del 6 de noviembre sobre el perfil de Eugenio Burzaco: asesor del ex gobernador neuquino, Jorge Sobish, y ex jefe de la Policía Metropolitana.

Su hermano Alejandro está imputado por corrupción.

Al frente de la Metropolitana, desde 2009 a 2011, fue el responsable de la represión en el Parque Indoamericano.

A pesar de ser citado a brindar indagatoria, cinco años después aún no se han logrado avances en la causa.

Mientras ocupaba ese cargo, entre sus filas policiales se encontraba el comisario mayor Ricardo Raúl Ferrón, denunciado en 2010 por haber formado parte del comando de la Policía Federal que detuvo a abogados del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) durante la última dictadura cívico-militar.

Entre 2004 y 2005, Burzaco trabajó en Neuquén, asesorando a las fuerzas de seguridad del gobernador Jorge Sobish. En ese período se registraron 1040 denuncias por abusos policiales.

En su gestión trabajó codo a codo con el ultraconservador ministro de Seguridad, Juan Carlos Aguinaga, y el jefe policial, Carlos Rico Tejeiro, quien tuvo que renunciar al descubrirse su pasado como represor durante la dictadura.

La política represiva implementada llegó a su apogeo con el fusilamiento del maestro Carlos Fuentealba a manos de la policía, en abril de 2007.

Eugenio Burzaco es actualmente CEO de la empresa de seguridad para el sector público y privado Templar Seguridad Integral.

Como diputado nacional impulsó el proyecto de Ley Penal Juvenil, para imponer penas de cárcel a menores de 14 años.

Fue vicepresidente de la Fundación Pensar, en la que participaba Julio Cirino, preso por haber encabezado un grupo de tareas del Batallón 601 durante la última dictadura.

La fundación ganó relevancia en la tarea de seleccionar funcionarios para el gobierno provincial de María Eugenia Vidal y del macrismo todo.

El 31 de octubre, AgePeBA informaba: Carolina Stanley, hija política de Horacio Rodríguez Larreta y sucesora de la gobernadora electa en el Ministerio de Desarrollo Social de la Capital Federal, sería la futura titular de esa cartera en la provincia de Buenos Aires.

Ex directora del Grupo Sophia, es la hija del ex presidente del Banco Citibank, el menemista Guillermo Stanley.

Al igual que Vidal comenzó su vida política en el mencionado think tank furiosamente conservador.

Durante los ’90, esa organización se dedicó a reclutar «jóvenes e hijos del poder» para insertarlos como tecnócratas en un proyecto de derecha a largo plazo.

En el gobierno porteño de Macri, Stanley es la responsable de haber llevado adelante una clara política de desinversión en materia social, culminando la tarea originalmente emprendida en esa cartera la propia Vidal.

Tres días antes, una nota del mismo medio advertía que, con Leonardo Sarquis en el Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense, el macrismo «entregará la Pampa húmeda» a un ex gerente de Monsanto, empresa líder del modelo extractivista, sojero y dependiente impuesto en Argentina.

El candidato de Vidal lideró el negocio de Semillas Seminis Sudamérica entre 2005 y 2007. Nicolás Gutman, investigador del Centro Cultural de la Cooperación (CCC), explicó que la multinacional busca en Argentina lo mismo que hace en Estados Unidos: tener a miembros de su directorio en las funciones públicas.

La provincia de Buenos Aires «es el centro de la producción agraria argentina, por lo que ellos (Monsanto asociado con el macrismo) van a tener la capacidad de acumular un enorme poder en el sector de la agroindustria», indicó el experto.

Esos son algunos de los peligros que encierra el macrismo.

Y todo indica que sólo el pueblo puede detenerlo.

¡Que de esto último tome nota la dirigencia del FPV!

VED/

• Victor Ego Ducrot, su autor es doctor en Comunicación por la UNLP, profesor de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de esa universidad y director de AgePeBA.